| Aborto: Cardenal reta al Primer Ministro
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FOTO: El Cardenal O'Brien desea proteger 'life as yet unborn' [la
vida, incluso antes de nacer].
Foto: Jane Barlow |
TheScotsman, Stephen McGinty, 6 de julio de 2007 (Traducción al castellano AVS/Enkidu): El cardenal Keith O'Brien ha hecho un llamado a Gordon Brown, Primer Ministro del Reino Unido, para que tome el liderazgo moral y ordene una revisión reciente de las leyes británicas sobre el aborto.
En un artículo exclusivo para The Scotsman, el líder de la Iglesia Católica en Escocia alabó a Brown por sus acciones contra la pobreza en el tercer mundo y le llamó a tomar el mismo respeto por la vida en "otra esfera- la defensa de la vida que aún está sin nacer" ["another sphere - the defence of life as yet unborn"].
Es otro intento del cardenal para poner el asunto en el centro del debate político. El jerarca católico provocó controversia a principios de año cuando dijo que el equivalente a dos masacres de Dunblane [14/03/96, N/Editor] se llevan a cabo todos los días, gracias a las leyes de aborto británicas.
Su llamado más reciente llega en medio del clamor proveniente de dos campañas, en ambos lados del debate, relacionado con las leyes sobre el aborto que deberán ser examinadas por Westminster.
Los que están a favor desean tener un acceso más temprano al aborto, mientras que se mantiene el límite máximo de 24 semanas, mientras que el lobby en contra del aborto desea ver el tiempo límite reducido y con un control más duro sobre los abortos que describe como una "elección de estilo de vida" ["lifestyle choice"].
En su artículo, el cardenal O'Brien retó a Brown para que haga lo que su predecesor, Tony Blair, no llevó a cabo, y reduzca el tiempo límite para realizar un aborto. El dijo que en una reunión privada con Blair, el ex Primer Ministro concedió que había un argumento sólido para una reducción en el límite de tiempo. El dijo: "Es triste, el no actuó, permitiendo que una oportunidad pasara. Espero que nuestro nuevo Primer Ministro no hará lo mismo."
El cardenal, Arzobispo de St Andrews y Edinburgo, describió a Brown como "un hombre de principios y de fuertes convicciones morales" por su trabajo como canciller al reducir la deuda del tercer mundo. Pero clamó que tal trabajo era hipócrita si no se extiende para ayudar a los no nacidos.
"Nuestra compasión hacia los recién nacidos y los niños que mueren de hambre en Darfur y Eritrea es, seguramente, algo hipócrita y hueco, si ignoramos con malicia las necesidades de sus contrapartes nonatas en Dunfermline o Edimburgo quienes, por medio del aborto, enfrentan el fin de sus cortas vidas justamente de manera tan segura como si nacieran en la pobreza y en la desnutrición al otro lado del mundo," dijo él.
Nuevas cifras dadas a conocer en mayo mostraron que 13,081 abortos fueron llevados a cabo en Escocia en 2006, en comparación con 12,603 el año anterior - el cuarto año consecutivo con aumentos. Las cifras también revelaron que los abortos entre aquellas personas menores de 16 años de edad, se elevó a 362 en 2006, de 341 el año anterior y 309 en 2004.
Alex Salmond, el Primer Ministro [First Minister] de Escocia, ha dicho que podría establecer una comisión independiente para examinar la aplicación de la ley de aborto en Escocia, pero que esto no tendría poder porque se mantiene como un asunto reservado.
El Cardenal O'Brien provocó controversia hace un mes cuando, durante un sermón para conmemorar el 40 aniversario de la aprobación de la Ley de Aborto [Abortion Act], él insinuó que los políticos católicos no deberían tomar la sagrada comunión si votaron a favor del aborto. Luego él comparó las cifras del aborto con la masacre de Dunblane cuando dijo "nosotros matamos el equivalente de un salón de clases lleno de niños todos los días" ["we kill the equivalent of a classroom full of school children every day"].
El cardenal dijo: "Yo creo que el tiempo ha llegado para un debate amplio y abierto en este país sobre el aborto. No debería ser dominado por nuestras élites políticas o por los profesionales médicos, por líderes religiosos o grupos de presión, sino que debería estar abierto a todos."
Nadine Dorries, Miembro Tory (conservador) del Parlamento, cuya iniciativa de ley como miembro privado [private member's bill] para recortar el límite para realizar un aborto de 24 a 21 semanas fue derrotado en la Cámara de los Comunes el año pasado, ahora dice que la opinión pública apoya un cambio."¿Por qué un bebé nacido de manera prematura a las 21 semanas debería tener todas las oportunidades para vivir mientras que, en una sala vecina es terminada. La vida puede ser viable después de las 21 semanas y por ello debería ser protegida" dijo ella.
Pero Tim Street, Director de la Asociación de Planificación Familar de Escocia [Family Planning Association Scotland], calificó la intromisión continua del Cardenal en el proceso político como "exasperante". "El debería limitarse a su propia feligresía. Los políticos tienen relación con la ley; la mayoría de los políticos no son católicos. Este es un asunto entre las mujeres y sus profesionales médicos," dijo él.
El Servicio Británico de Asesoría sobre Embarazo [British Pregnancy Advisory Service (BPAS)], que proveyó muchos de los 214,000 abortos llevados a cabo en Gran Bretaña el año pasado, también favorece una revisión de la legislación actual, pero por razones totalmente diferentes.
Ann Furedi, su directora ejecutiva, declaró: "Creemos que la actual ley sobre el aborto está desfasada y necesita ser modernizada. El ámbito médico y social era muy diferente en 1967 cuando se elaboró el marco de la Ley sobre el Aborto [Abortion Act]."
El BMA en Escocia afirmó: "En los primeros tres meses, el aborto debería estar disponible en la misma base que otros tratamientos basados en el consentimiento por medio de la información y por lo tanto ya no deberían requerir las firmas de dos doctores."
Downing Street [La oficina del Primer Ministro] se negó a comentar anoche.
Status Quo
A la Asociacíón Médica Británica [British Medical Association] le gustaría que continuara el nivel actual de 24 semanas con base en que casi 75 por ciento de todos los fetos en esta etapa o antes de este momento son incapaces de sobrevivir, a pesar de los desarrollos más recientes en cuidado pre-natal.
Ellos son apoyados por el Servicio Británico de Asesoría sobre Embarazo, quien arguye que un cambio en la ley sólo afectaría a las mujeres más vulnerables, tales como adolescentes, quienes podrían no reconocer las señales del embarazo sino hasta muy tarde.
También afectaría a aquellas mujeres que, en su revisión [scan] a las 20 semanas, descubren que existe alguna anormalidad. La decisión de conservar el límite de 24 semanas es apoyado por Lord Steel, quien presentó la Ley sobre el Aborto en 1967.
Previa Solicitud
En este momento, una mujer requiere el consentimiento de dos médicos quienes estén de acuerdo en que un aborto es en su mejor interés médico antes de que la mujer pueda proceder. Esto puede causar retrasos en hasta siete semanas en algunas partes del país.
La semana pasada, la Asociación Médica Británica votó en el sentido de que debería ser reducido a sólo un doctor, para los embarazos dentro del primer trimestre, lo que constituye el 90 por ciento de todos los abortos, en un esfuerzo por reducir tales retrasos.
Existe apoyo entre otros profesionales médicos para permitir que las comadronas o las enfermeras lleven a cabo abortos; sin embargo, esta moción ha fracasado en atraer apoyo suficiente y la creencia actual en BMA es que la práctica debería ser realizada por doctores.
Límite en el Cambio
La legislación actual permite abortos hasta las 24 semanas de gestación, pero en casos severos o si la vida de la madre se encuentra en peligro pueden darse abortos hasta el alumbramiento.
El movimiento para reducir el límite a 21 semanas es resultado del avance en el cuidado perinatal, que significa que un 26 por ciento de infantes pueden sobrevivir fuera del seno materno en este punto.
Los que hacen esta campaña argumentan que el límite más alto debería ser el punto donde el feto puede sobrevivir después del nacimiento.
También han habido esfuerzos por los que hacen campaña contra el aborto para presentar una iniciativa de ley en el Parlamento que requeriría que la mujer esperara una semana antes de la terminación planeada para permitirle cambiarles de opinión. Sin embargo, el intento sufrió una derrota abrumadora.
Prohibición Total
Si la Iglesia Católica, que cree que la vida inicia en la conepción, tuviese las cosas como cree, entonces el aborto sería prohibido en su totalidad.
Gran Bretaña regresaría a los años antes de 1967, cuando quienes deseaban terminar un embarazo debía recurrir a abortos en callejuelas o, si tenían los recursos suficientes, encontrar un doctor que deseare quebrantar la ley.
Bajo una prohibición, las mujeres tendrían que viajar el extranjero o intentar obtener una droga abortiva, RU486, en la Internet, como sucede en la Irlanda de hoy, donde el aborto continúa siendo ilegal.
Existe poco apoyo público a la prohibición total sobre el aborto.
Incluso las encuestas entre los católicos encuentran apoyo para las medidas actuales.
Cómo ha votado el Primer Ministro sobre asuntos contenciosos
El asunto del aborto levantó su rostro a principios de la carrera política de Gordon Brown quien, siguiendo los lineamientos del Partido Laborista a favor de la elección individual, votó repetidamente a favor del aborto. En 1988, David Alton, entonces Miembro del Parlamento por Liverpool, introdujo una propuesta de ley como miembro privado [Private Members' Bill] para reducir el límite mayor de tiempo de 28 a 18 semanas y Brown votó, en cuatro ocasiones, en apoyo del límite actual.
Dos años más tarde, el gobierno conservador estuvo de acuerdo en una serie de enmiendas relacionadas con el aborto como parte de su Iniciativa de Ley de Fertilización y Embriología Humana [Human Fertilisation and Embryology Bill]. Como resultado, un gran número de enmiendas contra y a favor del aborto fueron presentadas ante la Cámara de los Comúnes [de Diputados, N/Enkidu]. Durante los 1990's, Brown votó hasta 12 veces, incluyendo tres veces por permitir el aborto hasta el nacimiento en caso de emergencias médicas o discapacidad severa; dos veces a favor del aborto previa solicitud en el embarazo temprano y una vez para ampliar la ley sobre el aborto en Irlanda del Norte. Entre 1990 y octubre de 2006, no hubieron votos relacionados con la ley del aborto en el Parlamento.
Mientras que Tony Blair proclamó en público su cristiandad y por ello obtuvo fuertes críticas de grupos contra el aborto por haber votado a favor de este, a lo que se oponen muchos grupos cristianos, Brown nunca ha discutido sus creencias religiosas, a pesar de ser el hijo de un ministro y un participante regular en la iglesia, y de esta manera evitó hostilidades similares.
La declaración de O'Brien's a The Scotsman
Un mes ha pasado desde mi prédica en un sermón en la Catedral de St Mary en Edimburgo, donde critiqué la legislación sobre el aborto de nuestro país. Nunca he tenido una respuesta más grande a ningún sermón o sido tan inundado con cartas, correos electrónicos y llamadas telefónicas ofreciendo su gratitud a mis palabras.
Los mensajes de apoyo han llegado desde tan lejos como Nueva Zelanda, Filipinas y desde toda Europa. Los líderes de otras iglesias han indicado su apoyo, al igual que muchos profesionales médicos. Es como si un dique hubiese explotado en sus bancos y una gran oleada de compasión por los nonatos ha sido liberada.
Un cirujano escribió diciendo: "Estoy muy complacido de ver a alguien de su influencia hablar en voz alta sobre el lamentable estado de este país por donde miles de nonatos, niños saludables, son destruidos por el NHS [Servicio Nacional de Salud - National Health Service] y sus agencias de aborto, y la mayoría de políticos parecen absolutamente despreocupados o ambivalentes." Continuó él: "Me siento impotente para poder detener la matanza y no hay nada más angustiante que ver bracitos y piernitas extraidos por un tubo de vidrio y hechados en la basura por el estilo de vida de alguien." No sorprende que recientemente el Colegio Real de Obstetras y Ginecólogos [Royal College of Obstetricians and Gynaecologists], subrayó el "problema creciente de los que se capacitan y dejan el curso de terminación del embarazo". Esto puede ser uno de los síntomas de una sociedad que con lentitud despierta a la realidad brutal de lo que significa destruir una porción considerable de la generación siguiente.
Un número pequeño de aquellos que me escribieron y respondieron en público a mis comentarios objetaron mi lenguaje y me criticaron por entrar a la esfera política. El lenguaje que usé fue fuerte, recordé a mis escuchas que en Escocia "matamos el equivalente a dos salones de clase llenos de niños cada día." Lo hice no porque deseo ser sensacionalista y ciertamente no porque deseaba ofender. Lo hice porque es verdad.
De la misma forma, no entreé en un debate, que ha, de manera equivocada en mi forma de ver, llegado a ser percibido como político. El aborto no es político ni médico, aunque claramente tiene implicaciones en estas esferas. Se trata de la moral y de la destrucción de la vida humana. No es algo que nuestros partidos políticos hagan campaña o den compromisos, efectivamente se le asume como un asunto de conciencia y los Miembros del Parlamento votan en libertad. Los debates en el Parlamento, por tanto, comprenden a 645 individuos que expresan sus perspectivas individuales informados por la fe, la conciencia, la experiencia o una combinación de ellas. Es triste, son pocos, los Miembros del Parlamento que han tenido alguna capacitación en ética, filosofía moral o teología. De manera similar, nuestros profesionales médicos tienden a tener muy poca capacitación en éstas áreas, sin embargo, de manera sorprendente, nuestros medios de comunicación siempre tienden a medicalizar o politizar esta cuestión profundamente moral.
En este sentido, ¡el "debate sobre el aborto" en el Reino Unido rara vez tiene relación con alguna discusión actual sobre las realidades del aborto! " Tácticas de distracción y divisionistas nos alejan de una consideración adecuada sobre el valor de cada uno de las vidas humanas. Como el Cardenal Pell, de Australia dijo recientemente: "Serios anti-vida y los que buscan la publicidad han intentado disparar el mensaje mientras trabajan para enterrar el mensaje." Esa ha sido con mucho, la táctica utilizada por gran parte de quienes me respondieron.
Aunque la estadísticas sobre el aborto son publicadas con regularidad, ellas tiene poco o ningún efecto. La familiaridad ha alimentado el desprecio. Es un desprecio que debemos retar. Yo creo que el tiempo ha llegado para realizar un debate ampio y abierto en este país sobre el aborto. No debe ser dominado por nuestras élites políticas o médicas, por líderes religiosos o grupos de presión, sino abierto a todos. Tal vez la carta más triste que recibí recientemente fue de una anciana en Edimburgo, quien escribió: "Estaba tan feliz porque usted combate el aborto. Yo tuve un aborto en 1979. Fue tan facil obtener el aborto con mi historia de depresiones y pobre salud. No había nadie con quien hablar largo. Por favor use a la gente que ha perdido un bebé para aconsejar a quienes piensan en abortar." Debemos considerar con urgencia la ayuda que podemos dar a quienes contemplan el aborto así como a aquellos que lo han pasado y preguntar porqué una conspiración de silencio impide que sus voces tristes y heridas alguna vez sean oidas. También deberíamos preguntar porqué ningún fondo público es dado a las agencias donde se apoya a las mujeres en momentos de crisis en el embarazo mientras que grandes sumas son dadas a las agencias que ayudan a que las mujeres terminen un embarazo.
Sin embargo, ningún debate estaría completo sin una revisión de la legislación vigente. En semanas recientes, Alex Salmond ha expresado su voluntad de considera una comisión independiente que observe la práctica de la Ley de Aborto en Escocia. El año pasado conocí a Tony Blair y le urgí a considerar una revisión por todo el Reino Unido. El parecía dispuesto y preocupado por un fuerte argumento para reducir el límite de tiempo. Lo triste es que fracasó en intentarlo, permitiendo que la oportunidad pasara. Espero que nuestro nuevo Primer Ministro no haga lo mismo. Gordon Brown es un hombre de principios y fuertes convicciones morales. Nuestra perspectiva de la Trinidad puede diferir, pero como yo, él ha visto el sufrimiento causado por la pobreza y la desnutrición en muchos países en desarrollo y ha buscado persuadir a los políticos que toman decisiones del mundo desarrollado, en foros como las Cumbres del G8, para responder a la necesidad desesperada de nuestros seres humanos semejantes.
Al hacerlo, él apela a su deseo de salvar y proteger la vida humana -la más noble razón de todas-. Yo se que él continuará promoviendo la causa de la vida en esa area, y yo lo elogio por ello. De manera adicional, sin embargo, espero que él considerará unirse a mí en apoyo de la vida human en otra esfera -la defensa de la vida en los nonatos. En el caso de la vida en el vientre materno no puede argumentarse que, desde el momento de la concepción y posteriormente, la vida humana ha iniciado. Lo que existe en el seno materno no es "un ser humano en potencia" ["a potential human being"], sino "un ser humano con potencial" ["a human being with potential"]. Con tal realidad en mente nuestra compación hacia los recién nacidos y los que mueren de hambre en Darfur o Eritrea es verdaderamente hipócrita y vacía si nosotros ignoramos con malicia las necesidades de sus contrapartes nonatas en Dunfermline o Edimburgo quienes, por medio del aborto, enfrentan el fin de sus cortas vidas como si estuviesen naciendo en la pobreza y en la desnutrición del otro lado del mundo.
Con todo, ¿no es indivisible la compasión por nuestros otros seres humanos prójimos? ¿No se aplica a todos o a ninguno? ¿Y no es nuestra incapacidad para aplicarla de manera equitativa lo que nos deja culpables de ventajosos, hipócritas -incluso negligencia pecadora [sinful negligence]? |