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Homenaje a Cri-Cri
Ciudad
de México, 6 de octubre (© Agustin Villalpando/Enkidu; fotos ©
Enkidu): A cien años de su nacimiento, Francisco Gabilondo Soler (6
de octubre de 1907, Orizaba – 14 de diciembre de 1990, Texcoco), Cri-Cri, continúa siendo un éxito cotidiano en las distintas
manifestaciones que tienen lugar en los hogares, la radio, e incluso, a
veces, en la televisión de México y de otras partes del mundo. No por
ello es menos importante que instituciones como la Universidad
Veracruzana, el Instituto Mexicano de la Radio, el Consejo Nacional para
la Cultura y las Artes, así como radiodifusoras en todo el país e
instituciones culturales rindan homenaje a un genio universal nacido en
tierras mexicanas.
La
maestría del autor veracruzano fue celebrada en los corazones de muchos
mexicanos por todo el mundo; así como en aquellas personas que, de un
modo u otro, ven reflejada parte de su infancia en la música, la letra
y los suspiros que nos hace recordar el famoso grillito –que Disney
(el ser humano) quiso comprar a Francisco Gabilondo... pero creo que fue
mejor que quedase en México con los mexicanos... y no como la “Salsa
Tabasco” con marca registrada en Estados Unidos.
Uno
de los homenajes más íntimos, que por su calidad, lucidez, textura y
talento, acercaron, una vez más los días en que la televisión en
blanco y negro –de bulbos – era un lujo, cuando la radio era la
forma más importante de comunicación para el gran auditorio. Así, Miguel
Angel Valles
organizó un homenaje en el Teatro Rafael Solana del Centro Cultural
Veracruzano.
Inició
la obra cuando una abuela y su nieto conversan. Ella invita al muchacho
a escuchar un programa de radio. El, escéptico, responde que si se
aburre se irá a jugar... Luego de un obscuro, inicia la ronda en que el
grillito violinista pregunta “¿Quién es el que anda aquí?” y
todos responden: “Es Cri-Cri...”
Un
repaso brevísimo, de apenas una hora de duración, sirvió para que
todos los presentes, hombres y mujeres de todas las edades, desde bebés
hasta personas ancianas, recordásemos momentos específicos de nuestra
infancia.
Lo
mejor fue que no hubieron excesos en la producción ni en la escenografía
o vestuario. Lo que posibilitó que cada uno de los presentes imaginásemos,
o recordásemos el álbum de imágenes que cada canción trae consigo.
Tal vez un cumpleaños; tal vez el despertar para ir a la escuela; tal
vez recordar que gracias a una canción aprendimos a la perfección las
vocales porque la “A” tiene sus “dos patitas” hasta la “U”,
“como la cuerda con que siempre saltas tú”.
Para
mí, además de los momentos infantiles, me trajo a la memoria el amor y
el respeto que el Maestro José Antonio Alcaraz, tenía por Francisco
Gabilondo Soler, pues cuando tuve la oportunidad de trabajar con él,
hasta bien entrada la madrugada para revisar sus textos a publicarse en
el diario Reforma y en la revista Proceso, en una ocasión pude escuchar
de voz de Alcaraz las maneras en que el Coro de Niños Cantores de Valle
de Chalco daba una vida nueva a Cri Cri, pues recién habían grabado un
disco con sus canciones.
El
ratón vaquero... La muñeca fea... El ropavejero... Caminito de la
Escuela... Negrito Bailarín... El Chorrito... La patita... entre otras
muchas canciones que alegraron a grandes y pequeños, sin distinción de
ningún tipo,
Cuenta
la leyenda, que el 15 de octubre de 1934, a las 13:15 horas, Francisco
Gabilondo Soler interpretó sus primeras canciones en la XEW: “El
chorrito”, “Batallón de plomo”, “Bombón I” y “El ropero”.
A lo largo de apenas 15 minutos, sin patrocinador, ni publicidad el
autor veracruzano utilizó su voz, el piano y su ingenio.
Ahora,
a cien años de su natalicio, Marco Sánchez,
Alberto Isaac, Edgar Mendiola, Angie Vega, Dolores Solana, José Joel,
Nelly Martínez y Miguel Angel Valles, con la actuación especial de los
niños del grupo “Ser Humano”, dieron vida nueva a las canciones ya
clásicas en el repertorio de la música que perdura con frescura y con
el matiz que sólo un genio como Francisco Gabilondo Soler, nuestro
grillito Cri—Cri, pudo hacer. Se le extraña, pero no ha muerto.
Como punto culminante del
homenaje, se develó la placa en conmemoración del nacimiento de
Francisco Gabilondo Soler, Cri-Cri, y para ello estuvieron presentes
parientes del autor, así como el Lic. Salvador Mikel Rivera, titular de la oficina de Asuntos Internacionales del gobierno del
estado de Veracruz.
Al concluir el evento, el Lic.
Salvador Mikel Rivera tuvo a bien responder un par de preguntas.
Agustin
Villalpando/Enkidu: ¿Qué significa Francisco Gabilondo Soler para
Veracruz?
Lic. Salvador Mikel Rivera,
oficina de Asuntos Internacionales del gobierno del estado de Veracruz:
Se trata un personaje que no sólo pertenece a Veracruz sino a todo México.
Ahorita en el espectáculo que apreciamos vimos el gran ánimo de todos
los asistentes. Todos coreaban las canciones y yo creo que es un orgullo
para Veracruz, haber tenido un artista tan grande como Francisco
Gabilondo Soler.
Agustin
Villalpando: ¿De qué modo siente esta música que además de ser
veracruzana es universal?
Lic. Salvador Mikel Rivera,
oficina de Asuntos Internacionales del gobierno del estado de Veracruz:
Yo creo que es una música que tiene, además de la belleza de la
composición, de la letra, yo creo que a todos nos recuerda cierta época
de nuestra vida y la asociamos con momentos felices y alegres de todos
nosotros.
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