| Ciudad de
México, 11 de julio de 2007 (Agustin Villalpando/Enkidu; fotos:
José Moreno): Tras la lluvia se hizo la noche y al filo de las
20:00 Hrs. llegamos el Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge y quien esto
escribe para departir unos minutos (de hecho, casi dos horas) con
presencias memorables y enriquecedoras en un Martes de Enkidu que
pasará a la Historia por la inmensidad de las palabras, los
silencios que fueron rotos por el recuerdo común y el diálogo que
caracteriza, en cada ocasión esta reunión de nuestro Think Tank
comunitario. Empecemos por orden de aparición:
Doctora en Letras, Reyna
Barrera López nació en el seno de una familia ilustrada, allá en
la década de 1930´s. Nos comenta que desde que tuvo uso de razón
"supe que era diferente y especial".
A los cuatro o cinco años
decidió que "me sentía Jorge Negrete" y entonces, en una
foto familiar, posó, en su memoria como el charro mexicano... y sin
embargo... Voltea a su lado y encuentra la mirada atenta de Sandra
Ponce, con quien asegura platica todo el tiempo. Hablan de sus cosas,
se complementan, "nos entendemos y conversamos con la mirada,
con los gestos".
 |
|
Reyna
Barrera con José Moreno y Roshell en Los Martes de Enkidu
en Teatro Arlequin (foto: De Hombres/México) |
Con una madre culta y con
fuertes relaciones políticas, Reyna Barrera escucha desde siempre
discusiones políticas; su mamá favorecía el movimiento para dar
el voto a la mujer en México.
Ah, sí... y con el tiempo,
su hermana le dijo que tenía unas fotos de la familia, que tal vez
a ella le podrían interesar. Al encontrarse con ellas, las revisa,
observa con agrado los distintos momentos de familia hasta que...
ahí encuentra, por primera vez, la imagen de "una niña
tímida, nerviosa, insegura... Fue un sentimiento de fraude porque
me esperaba ver como Jorge Negrete... y en realidad tenía colitas
en el pelo."
La Dra. Barrera asegura que
siempre fue bastante seductora, así que siempre estuvo rodeada de
mujeres, quienes siempre la seguían, de las más interesantes y las
más famosas.
Reyna nos cuenta que en las
relaciones entre mujeres se busca una relación de seguridad, de
apoyo y de dependencia y dice: "Es amar al otro porque me veo
en el otro como yo mismo... Soy la duplicidad"
Reyna Barrera ha formado
parte de los movimientos sociales desde hace mucho, pues ya en 1959
estuvo en los movimientos de los ferrocarrileros, los médicos, los
maestros. Luego, en 1968, con alumnos y compañeros, sin embargo,
alguien mayor de 30 años en el movimiento era visto con suspicacia,
"podía ser oreja [espía, N/E]". Para 1971 ya había más
distancia generacional.
"En estos momentos,
los movimientos políticos son continuados por la gente de edad,
quienes están interesados e informados de lo que ocurre y creen que
es posible cambiar a la sociedad. Los cambios políticos traen
consigo cambios sociales... pero no en todo."
Luego, la Doctora hace una
reflexión sobre el capitalismo, donde el ser es visto como un
consumidor, alguien que vende y compra, incluso votos. Apunta que,
en este sentido, las personas de la diversidad sexo-genérica
tratamos de superarnos socialmente y "pienso que sería muy
bueno compartir nuestra manera de ser, de vestir, de relacionarnos,
de tener amistades y, sobre todo, de mostrar nuestras familias, todo
ello con sus claras diferencias [de lo que el Maestro José Antonio
Alcaráz llamaba "la sociedad de enfrente", N/E].
"Hoy, sigue Reyna
Barrera, todo es muy fácil, pero no siempre fue así. Antes era muy
difícil. En muchos momentos pesonas que conocían en privado, al
encontrarlas en público tenían una actitud de 'no te conozco', 'no
te acerques'.
"Hoy es tiempo de
discusión de buscar nuestro lugar, no estamos en los años 20's ni
tampoco estamos en los tiempos de las redadas de Don Porfirio Díaz
y los 41 -donde uno de los arrestados era yerno de Díaz-."
Ahora charlamos sobre la
violencia. "La violencia contra las mujeres es algo muy grave
y, sin embargo, ¿qué pasa con las personas homosexuales? En los
80's había una persecusión y ocurrieron asesinatos crueles y
violentísimos. No obstante, algún hombre importante debió haber
muerto de esta manera que la violencia se detuvo, pues los hombres
tienen la característica de que se comunican con todas las escalas
sociales, están en todos los medios de la sociedad y tienen la
facilidad de relacionarse sin conocer siquiera el hobre, el trabajo,
la familia del hombre con quien están. A veces este tipo de mezclas
son arriesgadas, pero no dejan de hacerlo.
"Pero en el caso de
las mujeres, nosotras nos relacionamos con nuestras similares, no
buscamos mujeres en otra clase social más que en la propia, del
mismo estátus, el mismo ámbito, en su comunidad. También influye
en esto la educación, pues nos educaron para ser dependientes y por
ello nuestras relaciones son más duraderas."
Sobre el contraste de los
tiempos: "Hoy hay muchos lugares, puedes ir agarrado de la mano,
besándose, cachondeando [acariciándose]. Antes te corrían o te
negaban el servicio. Recuedo una vez en el Sanborns, estábamos con
Carlos Monsivais, como 15 personas, pues no nos atendieron y nos
pidieron las mesas... La explicación es que en los baños de
hombres de ahí pasaba de todo. Al salir prometimos jamás volver a
ese lugar y nunca regresé."
"De lo que te hablo,
todavía hace unos años, en Eje Central y Alzate, una patrulla nos
detuvo porque nos habíamos dado un beso... "Sin embargo
-interviene Sandra- cuando el oficial se percató que yo era mujer,
pintada como una puta o como un payaso (acababa de dar función)
terminó diciéndonos, "Aváncele, Aváncele".
"Yo siempre he sido
abierta, continúa Barrera, y algunas veces he llegado a decir
"Sí, soy lesbiana, ¿y tú?", con lo que desarmas a
cualquiera. Debes mostrar seguridad y debes mostrar tus valores.
Somos personas inteligentes, cultas, honestas, limpias y de repente
te enfrentas con personas que no tienen tales valores. Es la
seguridad con que actúes lo que te permite avanzar contra quien sea.
"No debemos permitir
que nos maltraten, tampoco que nos desprecien ni que nos toleren. No
espero la tolerancia de nadie. Y en cambio yo los tolero, yo hasta
los escucho. Y tolero tambien a los alcohólicos, a los fumadores, a
los abusivos, a los huevones [flojos, N/E]. Lo que debemos mostrar
es nuestra honestidad, la lealtad que nos caracteriza y el respeto a
los demás."
Reyna Barrera lleva casi 50
años dando clases y también ha tenido cargos importante. En uno de
ellos tuvo que reunir al equipo de trabajo para llamarle la
atención y decirles que "Sandra es mi compañera, no mi
sobrina. Así que cuando me hable por teléfono me la comunican de
inmediato..."
En 1958 conoció a José
Antonio Alcaráz por Margarita Peña. Entonces convivió con gente
como Rodolfo Hurtado y "conocí a hobres especiales, diferentes,
quienes hablaban de cosas interesantes todo el tiempo. Luego José
Antonio se fue a Europa y al regresar lo trataban bien, casi no lo
vi, pero creó las "microóperas"como la de Egurrola y la
opereta de Alfonso Reyes... Y cuando estabas junto con él y con
Hugo Argüelles era fenomenal. Hombres verdaderos. Hombres
peligrosos porque te arrancaban el cuello de una sola frase...
"Uno de mis maestros
fue Salvador Novo, quien nos regalaba cosas, libros, sus anillos.
También conocí a Xavier Villaurrutia y a Carlos Pellicer, a quien
recité de memoria uno de sus poemas, La Paloma, y desde ahí nos
llevamos muy bien.
"Luego escribí mi
tesis doctoral sobre Salvador Novo, donde pueden leer sobre sus
ideas y además descubrir las identidades de quienes Novo escribía
utilizando sobrenombres...
"En las primeras
marchas hablábamos sobre nuestro derecho al amor e incluso íbamos
con los mirones y les hablábamos, los convencíamos de que se
unieran a la marcha...
"Entre nuestros
valores está el de la belleza, no la física sino la espiritual.
Todo esto nos coloca fuera de la cuadratura del mundo heterosexual,
nos da carácter, personalidad, individualidad."
"Lo que falta ahora es
fundamentacion. No sólo mencionar a Foucault, sino eer y estar
informados. Nos falta hablar, reflexionar y definir, todo el tiempo,
cómo somos, qué somos, qué queremos ser. Estos son planteamientos
que nos hacen diferentes porque muchas personas jamás se hacen esas
preguntas, jamás se dicen ¿quién soy?"
Finalmente, la Doctora
Barrera nos adelantó que van muy bien las pláticas con una
editorial para que pronto aparezca un libro de poesía más que
erótica bajo el título "Luna Plena", pues además de
haber aparecido en la Colección de Poetas Eróticos... "de
este muchacho... Braulio Peralta" y otras compilaciones de
poesía, ahora desea ser totalmente abierta.
Y por supuesto que la
invitamos a que, en cuanto tenga el libro nos lo venga a presentar.
Así mismo, le extendimos invitación permanente a Los Martes de
Enkidu, donde buscamos reunir, semana a semana, a las destacados
miembros de nuestra realidad contemporánea. Nuestro segundo
invitado de esta noche, Victor Espíndola, quien nos vino a
presentar las actividades del V aniversario de nuestra revista
hermanal Anodis.com... más
TIP: Si Ud. quiere leer el discurso
de ingreso del Maestro Pellicer a la Academia Mexicana de la Lengua
(1953)
|
|

|
Libros
por Reyna Barrera:
Sandra,
secreto amor (2001)
Sandra,
secreto de amor será, sin duda alguna, la primera novela de
una serie aún inédita... más |
 |
Lunario.
Siete lunas para Sandra
Reyna
Barrera obtuvo por este libro el Premio Nacional Rubén
Bonifaz Nuño, en 1997... más |
|
 |
| Sobre Reyna
Barrera
Reyna Barrera López nació el
13 de octubre de 1939, es doctora en Letras. Egresada de la
Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Catedrática del
Colegio de Literatura Dramática y Teatro y maestra fundadora
del Colegio de Ciencias y Humanidades.
Escritora. En 1987 obtuvo el
Premio Plural en Ensayo y en 1997 el de Rubén Bonifaz Nuño,
en Poesía.
Crítica de Teatro. Presidenta
de la AICT (Asociación Internacional de Críticos de Teatro),
Sección México. Desde 1985 es columnista del periódico “UnomásUno”
y colaboradora del suplemento cultural “Sábado”.
Entre sus publicaciones de
poesía se encuentran: “Material del olvido”, México,
Mario del Valle Editor, 1993; “Árboles”, 1995; “A flor
de piel”, México, s.p.i. vol. XIII, 1996 y “Lunario.
Siete lunas para Sandra”, Edit. Papeles Privados, 2000.
Su novela más conocida es
Sandra, secreto amor, dedicada a su compañera de toda la vida.
Ha publicado ensayos literarios:
“Sueños de amor y muerte”, México, UNAM, 1983; “Agua
tinta", México, Edit. Biblioteca, 1995; “En la palabra
habitan otros ruidos”, 1997, y una biografía literaria: “Salvador
Novo. Navaja de la inteligencia”, México, Edit. Plaza y
Valdés, 1999. |
|
|
|