Buena receta para atacar el VIH/SIDA
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Editorial de El NuevoDía (20/07/07): La anunciada reestructuración de los programas del Departamento de Salud para el tratamiento de los pacientes de VIH/sida es una buena receta para aliviar las serias deficiencias en los servicios a estos enfermos.
Aunque en esta etapa lo que está planteado es un plan de
trabajo, la noticia es alentadora, no sólo para aquellos
directamente afectados, sino para todo el País porque
representa un dramático giro en la forma en que el Gobierno ha
venido manejando este terrible padecimiento. Desatención que ha
colocado a Puerto Rico en el cuarto lugar entre las
jurisdicciones estadounidenses en la prevalencia de personas que
viven con sida.
Más confortador aun es que el plan viene acompañado de una asignación de $78 millones y, con ello, pretende evitar otra crisis en la prestación de servicios. Como aquélla que llegó a su punto álgido a principios de este año cuando escasearon los medicamentos y los servicios para cientos de personas medico-indigentes que sufren este mal.
Esta crisis ocurrió cuando el Gobierno federal detuvo el desembolso de fondos para el VIH/sida como parte de una investigación sobre el mal manejo de estos fondos en algunas clínicas.
Ya era hora que el Gobierno abandonara la muletilla de que "no hay fondos ni recursos" para resolver los problemas que denuncian los pacientes y propusiera soluciones concretas.
Por eso vemos en la iniciativa hecha pública esta semana por el Gobernador y funcionarios del Departamento de Salud y respaldada por organizaciones como Pacientes de Sida Pro Política Sana y la Comisión Latina sobre el SIDA, tres puntos sumamente positivos para aliviar el calvario en el que hasta ahora han tenido que vivir los pacientes de VIH/sida. Afectados que dependen de los servicios médicos del Estado para el despacho de sus medicamentos y los servicios de laboratorio.
Por un lado, la asignación de dinero tanto federal como estatal es de por sí un alivio para garantizarles servicios y medicamentos que hasta ahora les han sido negados o limitados en las maltrechas Clínicas de Inmunología de Salud. Además, el plan propone la contratación a partir del mes próximo de un administrador de beneficio de farmacia que serviría para apresurar el despacho de medicamentos a estos pacientes. Harto sabido es que la disponibilidad de medicamentos para un paciente de VIH/sida es un asunto de vida o muerte. Por último, nos parece acertado el nombramiento del doctor Jorge Delgado Rivas, como ayudante especial de la secretaria de Salud, para implantar el plan.
Además de sus credenciales en la administración y supervisión de organizaciones de base comunitaria que proveen servicios a los pacientes VIH/sida, este galeno está plenamente identificado con los pacientes con este mal toda vez que él también es VIH positivo. Con este bagaje, lo menos que se puede esperar de él es compromiso y sensibilidad en la identificación de las necesidades de los pacientes que comparten su diagnóstico o las de aquéllos menos infortunados que han desarrollado sida.
Pero así como damos nuestro apoyo a la iniciativa, lo condicionamos a que no quede todo en retórica y falsas promesas, como suele ocurrir con los ofrecimientos de políticos y burócratas.
Que quede meridianamente claro que El Nuevo Día fiscalizará la implementación de esta iniciativa y estará atento a que los fondos anunciados para este programa se utilicen para la prestación de servicios y el despacho de medicamentos. No para que se desvíen a otros usos o terminen como suele suceder, en el pago de costos burocráticos.
Con igual celo velaremos que la contratación del administrador de beneficio de farmacia se haga dentro del plazo prometido y que la contratación se dé en cumplimiento de las más estrictas normas de buena política pública.
En este sentido, urgimos a las organizaciones que velan por los derechos de estos pacientes a que hagan lo propio.


Los
Martes de Enkidu

































