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Ante
la represión policiaca en Zona Rosa: la indignación y la denuncia
Ciudad
de México, 21 de octubre: Este escrito es para socializar la indignación
y la denuncia de muchas personas que no lo pueden hacer. La indignación
en contra de la Secretaria de Seguridad Publica del Distrito Federal (SSPDF),
quien desde hace ya cinco meses está presente en la Zona Rosa. Hoy es, sin duda,
el lugar público más vigilado de la Ciudad de México. En mi calidad
de ciudadano, hago una denuncia pública en contra del Dr. Francisco José
Díaz Casillas, Subsecretario de Participación Ciudadana y Prevención
del Delito de la citada Secretaría, quien la noche de este viernes 19
de octubre, alrededor de la media noche comandaba a más de 30 policías
quienes, armados, intervinieron la disco-bar “Cabaretito VIP” y
durante una hora permanecieron dentro. Luego, hasta las cuatro de la
madrugada, continuaba aún a la salida de este lugar, donde llevaban a
cabo revisiones a las personas que salían del lugar.
Indignación
La
noche de este viernes, como desde hace meses, la Zona Rosa estuvo
invadida por policías armados de la SSPDF, lo mismo que por camiones de
policía y patrullas.
Esta
noche y hasta la madrugada del sábado 20 de octubre, fui testigo del
colmo del amedrentamiento, del autoritarismo, de la violencia silenciosa,
la intimidación psicológica, es decir, de una política de “represión
a partir del miedo” en una campaña dirigida a los miembros de las
Comunidad Gay, Lésbica, Bisexual, Transgénero, Travesti y Transexual (GLBTTT)
en la denominada Zona Rosa, mostrándose en esta ocasión con la
presencia de policías armados contra una población desarmada. ¿Qué
pretende la Secretaria de Seguridad Publica del Distrito Federal con su
presencia en un espacio que durante casi una década ha hecho suyo y
forma parte ya de las Comunidades GLBTTT.
Anoche
visitaba la Zona Rosa para divertirme en compañía de un amigo.
Nosotros decidimos ir a Cabaretito VIP. Al llegar a Zona Rosa, él
comentó: “¿Qué es esto?
¡La Zona Rosa llena de policías armados!... Hasta da miedo,”
y caminamos. Entramos a Cabaretito VIP. Apenas iniciando el trago
de nuestra primer cerveza, en punto de las 23: 50 Hrs. entraron al lugar
un grupo de casi 30 policías de la Secretaria de Seguridad Pública de
la ciudad. Con armas de alto calibre pasaban entre nosotros. La música
se quito y todo quedó en silencio. Uno de estos policías, enmascarado,
salió de entre la concurrencia. Algunos tenían lámparas, como
buscando a alguien. La voz en el micrófono llamaba a mantener la calma
y el buen comportamiento a los asistentes.
Se
acabó la música y se instaló el silencio. Inició el temor, la
zozobra, la incomodidad, la angustia y el acoso para algunos. La
sorpresa invadió el ambiente.
Una
mujer policía grababa con su cámara. Los flashes de cámaras fotográficas
disparaban. Algunos asistentes se agachaban, volteaban la cara; sin
embargo, ellos con arma en mano recorrían el lugar. Un grupo de policías,
entre los cuales se encontraba el C. Subsecretario de Participación
Ciudadana y Prevención del Delito de la SSPDF, Dr. Francisco José Díaz
Casillas.
Otro
grupo de policía paso al área de los baños. Revisaron. Cerca de los
sanitarios se encuentra un lugar con luz tenue; espacio para un beso,
una caricia, una frase entre los novios. Ahí estaban los policías, con
armas en la mano, poniendo en fila a las parejas sorprendidas. Todos
contra la pared. “Ahí, sus pertenecías afuera”, decían con
prepotencia en una revisión que seguía siendo grabada. Tal vez
esperaban filmar una película de contenido sexual “homoerotica”.
Todos
estábamos lo mismo asombrados que intimidados. En otro parte del lugar
se decía: “En esa esquina hasta los pantalones les bajaron”.
El
tiempo transcurría. Al micrófono alguien decía: “Calma, los policías
están cumpliendo con su trabajo. No se alarmen”. Mientras tanto se
dejaba escapar a coro en un alguna parte del lugar, “¡Culeros! ¡Culeros!”.
El del micrófono llamaba a la calma. Todo trascurría entre aturdidos y
extrañados. Entre los cometarios de los asistentes:
“Por eso ya uno no quiere venir a Zona Rosa, porque siempre estás
lleno de policías”; alguien más comentaba a otros: “Me siento con
vergüenza, como si fuera delincuente”; otro cometario: “Me siento
incomodo; me siento como si estuviera haciendo algo malo”; “ Mejor
ya no venir a estos lugares”.
Mientras
tanto, otra mujer policía, de nuevo entre la concurrencia, pasaba la cámara
de grabar y disparaba fotos. Otra vez, los rostros intentaban esconderse.
Incomodidad en el público. Así pasaba el tiempo y los asistentes se
desesperaban entre policías
armados que iban de un lado a otro.
El
tiempo fue eterno pues no sabíamos lo que pasaba. ¿Cuál era la razón
de tanta policía armada?
Algunos
parroquianos iniciaron el abandono del lugar. Alguien dijo: “Si te
sales tienes que presentar tu credencial de elector afuera, porque
afuera están revisando también muchos policías”.
Las
recomendaciones para los que nos quedamos adentro continúaban: “si no
traes credencial mejor espérate hasta que se vayan”.
Forcejeos
en la puerta hacia una chica, quien era detenida por un policía y no la dejaban pasar; un amigo suyo inicio
la grabación con su celular. Fue entonces que la dejaron pasar.
Llego
la hora y los policías abandonaron el lugar, pero no para siempre.
Ellos se instalaron afuera. Seguían ahí hasta las cuatro de la mañana,
momento en que abandoné el lugar presentando mi credencial. Afuera, por
las calles, detenían a una persona del género masculino. Eran seis
policías armados. La persona hablaba fuerte. Ahí lo detuvieron y lo
subieron a una patrulla.
La
denuncia
Subsecretario
de Participación Ciudadana y Prevención del Delito, Dr. Francisco José
Díaz Castillo, ¿en realidad qué buscaba ésta noche que nunca
lo supimos? ¿Todos éramos sospechosos? Tal vez por eso tardo tanto
tiempo su presencia en el interior del lugar. Mientras tanto, todos estábamos
ahí, con el sentir de inseguridad plena, de desnudes ante el
prevaricato, pues nunca supimos lo que pasaba y ustedes, miembros de las
fuerzas de seguridad pública, tan tranquilos.
¿Qué
pretende la SSPDF? ¿Por qué la policía sigue armada por las calles de
la Zona Rosa? ¿Qué busca que no encuentra desde hace más de cuatro
meses? O son ésas las instrucciones del Jefe de Gobierno, Lic. Marcelo
Ebrard Casaubon, haciendo lo contrario a su discurso donde predomina la
“Equidad”. ¿O acaso en el Plan de Tolerancia Cero, pagado a Rudolph
Giuliani, se afirma que las Comunidades GLBTTT necesitamos seguridad
especial? Yo le pregunto
por qué otros lugares de reunión y diversión en la Ciudad de México
no están llenos de policías, como es el caso de la colonia Condesa, la
plaza de Garibaldi o Xochimilco, porque ahí también ocurren robos a
los ojos de los visitantes y no hay un solo vigilante con armas
ni cámaras. Por qué no vemos cantidad de policías armados paseando
por la colonia Doctores o la Buenos Aires, consideradas de las más
inseguras.
Doctor
Díaz ¿qué buscó mediante un operativo que duró horas mientras Usted
y su agentes se regodeaban, deambulando dentro de las instalaciones de
Cabaretito VIP, sin que los asistentes mostráramos oposición? ¿Buscaba
acaso la provocación para tener un pretexto y dispararnos? ¿Por qué sólo
revisó y puso frente a la pared a los asistentes que estaban en el
cuarto con luz tenue? ¿Qué es lo que buscaba en realidad? ¿Qué
quieren ver en la grabación insistente de una película con contenido
sexual homoerotico? ¿Qué busca o qué le preocupa de lo que sucede en
la Zona Rosa? ¿Qué busca y no encuentra?
Me
pregunto cuál es su idea de la norma o de la normalización de las
conductas humanas. Me pregunto a qué políticas obedece el exceso de
policías armados en un sólo lugar de la Ciudad de México. ¿A qué
moral responde todo esto? Tal vez a su idea de las buenas costumbres.
Tal vez debamos ser chicos y chicas buenos.
¿Qué
busca en Zona Rosa? ¿Qué tan poderosos son esos delincuentes que Usted
y sus subalternos buscan desde hace cinco meses con presencia permanente
de policías y que hasta este momento no ha conseguido atrapar? ¿Hace
falta tanto tiempo para buscar a delincuentes en el mismo lugar?
Lo
más probable, luego de tantos meses, es que en realidad se pretende
erradicar de la Zona Rosa a las personas que formamos parte de las
Comunidades GLBTTT mediante una “Política del Miedo”.
Si
así es no se equivoque, no lo permitiremos. Las Comunidades GLBTTT
estamos al pendiente de lo que pasa en nuestros espacios. Durante tres décadas
hemos luchado por nuestros espacios. Sobrevivimos al PRI. Sobrevivimos a
Dolores Padierna. Pregúntele a sus asesores cómo inició el Movimiento
de Liberación de las Diversidades en Nueva York, de donde vino Giuliani...
Stonewall, 1969.
Y
le digo, Dr. Díaz, que ante la intimidación, ante la represión a las
Comunidades GLBTTT, ante la homofobia y, ahora, ante la política del
miedo, estará siempre “la indignación y la denuncia.”
Por
la Dignidad Humana,
Manuel Amador Velázquez.
Activista por los Derechos Humanos de las personas GLBTTT.
Diversidad Alternativa
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