| Pastores
Evangelicos crean una campaña terrible, nueva, contra los jóvenes de
Nigeria
Esit
Eket, The Observer, Tracy McVeigh, 9 de diciembre (Traducción al
castellano © AVS/Enkidu Magazine): La temporada de lluvias ha terminado
y el Delta del Rio Níger es exuberante y húmedo. La ribera sur de
Africa Occidental, donde los ricos campos de petroleo y gas de Nigeria
son bombeados en medio de millonse de su población más pobre, es un
lugar agitado. En el estado pequeño del delta, llamado Akwa Ibom, la
tensión y la pobreza han dado la oportunidad para que un fenómeno
nuevo y terrible que conduce al abuso y al asesinato de cientos, tal vez
miles de niños y niñas.
Y
esto se hace en nombre del Cristianismo.
Casi
todo el mundo va a la iglesia aquí. Al conducir por el pueblo de Esit
Eket, las señales oxidadas, las lonas alquitranadas cuelgan enter los
árboles y los posters en los cantos, anuncian una iglesia cada tercera
o cuarta casa a lo largo del camino. Nombres tales como Asamblea del
Nuevo Testamento [New Testament Assembly], Iglesia de la Misión de Dios
[Church of God Mission], Evangelio del Monte Sión [Mount Zion Gospel],
Gloria de Dios [Glory of God], Hermandad de la Cruz [Brotherhood of the
Cross] y Apostalístico [Apostalistic]. Detrás de las puertas, pintadas
a toda prisa, los pastores se ganan la vida por medio de "liberaciones"
['deliverances'] -exorcismos- de personas acosadas por la brujería,
algo que se percibe causa cualquier cosa, desde divorcios, enfermedades,
accidentes o la pérdida del empleo. Con tantas iglesias se trata de un
mercado competitivo, pero en los estándares locales es uno muy
lucrativo.
Pero
una situación explosiva ahora está creciendo hasta volverse algo mucho
más siniestro, pues los predicadores están volviendo su atención a niños
y niñas -llamándoles brujos [witches]-. En un estado de
terror enloquecido, padres y pueblos enteros se vuelven contra sus hijos
e hijas. Los menores son quemados, envenenados, acuchillados,
encadenados a árboles, quemados vivos o simplemente golpeados y
perseguidos hacia los montes.
Algunos
padres logran juntar las sumas de dinero necesarias para pagar por una
liberación -a veces tanto como tres o cuatro meses de salario para un
hombre que tiene un trabajo promedio- aunque el Pastor explicará que el
brujo podría regresar y una segunda liberacion será necesaria. Incluso
si los padres desean conservar al hijo o hija, sus vecinos pueden
atacarlo en la calle.
Esto
no es cuestión de pocos casos. Se está volviendo un lugar común. En
Esit Eket, al final de un sendero sin nombre, entre charcos y lleno de
baches, se erige una choza de concreto embalsamado a sus vigas fétidas
con camastros toscamente hechos. Aquí, tres por cama, como pollos
apilados, duermen las víctimas de los pastores que visten de traje y
que realizan sus servicios durante horas, bien entrada la noche.
Condenados al ostracismo y abandonados, estos son los niños y las niñas
que la comunidad entera cree fervientemente que son brujos.
Sam
Ikpe-Itauma es una de las pocas personas en ésta área que no cree lo
que los 'profetas' evangélicos están predicando. El abrió su casa
para algunos pocos de los niños abandonados, sin casa, con los que se
topa y ahora hace lo mejor por cuidar de 131.
'Los
vecinos no estaban felices conmigo y me dijeron: "estás ayudando a
los brujos". Este proyecto se dió por accidente. Yo vi niños que
estaban siendo abandonados y era algo muy preocupante. Comencé con tres
niños, luego todos los días aumentaron hasta 15, así que tuvimos que
abrir este nuevo lugar,' dice él. 'Por cada, tal vez cinco niños que
vemos en las calles, creemos que uno ha sido asesinado, aunque podrían
ser más porque los vecinos no se preocupan cuando un niño brujo
desaparece.
'Es
bueno que tengamos este refugio, pero se encuentra bajo ataques
constantes'. Mientras él habla, dos aldeanos pasan caminando, al fondo
del patio, cubriéndose los ojos con sus pañuelos para esconder a los 'brujos'
[witches] de su vista.

A
Mary, de 12 años de edad, le arrojaron ácido en su cara luego de
ser acusada de ser una bruja.
La
esposa de Ikpe-Itauma, Elizabeth, hace el papel de enfermera de los niños
y niñas heridos y ellos han llamado a este luga la "Red de
Derechos y Rehabilitación del Infante" [Child Rights and
Rehabilitation Network], un nombre grande para un refugio pequeño. Este
ha encontrado el apoyo de una organización de caridad que tiene una
escuela en el área. Stepping Stones Nigeria [Trampolín para Nigeria],
que intenta ayudar con dinero para alimentar a los niños, pero las
cifras que se elevan son un reto inmenso.
Mary
Sudnad, de 10 años de edad, hace muecas al tiempo que su cabello es
jalado para hacer trenzas [corn rows] por Agnes, de 11 años de edad,
pero el cuero cabelludo justo sobre su frente está calvo y tiene
ampollas. Mary dice su historia rápido, en staccato, mirando fijo al
suelo.
'Mi
hermano menor murió. El pastor le dijo a mi madre que era porque yo soy
una bruja. Tres hombres llegaron a mi casa. Yo no conocía a estos
hombres. Mi madre dejó la casa. Dejó a estos hombres. Ellos me
golpearon.' Ella empuja sus puños bajo su mentón para mostra cómo su
padre, estaba tendido, estirado sobre su estómago en el piso de su
choza, observando. Luego de golpearla fue llevada a la iglesia para la 'liberación'.
Un
día después, hubo una caminata con su madre por el monte. Ellas
escogieron 'asiri', bayas venenosas, que fueron hechas una pósima y
obligaron a que Mary la tragara. Si eso no la mataba, su madre le
advirtió, entonces sería colgada con un alambre de púas. Al final, su
madre echó agua hirviendo y sosa cáustica sobre su cabeza y cuerpo
mientras su padre tiró al campo a su hija que gritaba. Perdiendo y
recobrando el conocimiento, ella estuvo cerca de la casa durante un
largo tiempo antes de que, alfinal, se escabulló por los matorrales.
Mary tenía siete años de edad. Ella asegura que aún no se siente
segura. Ella dice: "Mi mamá no me ama". Y, finalmente, una lágrima
recorre su rostro hermoso.
Gerry
fue escogido por una 'profetisa" en una oración nocturna y le llamó
brujo. Su madre lo maldijo, su padre sacó petróleo del tanque de su
motocicleta y la escupió en el rostro de su hijo de ocho años de edad.
El efecto abrazador en la cara de Gerry es tan visible coo el trauma en
sus ojos apagados. El pregunta a cada adulto que ve si lo pueden llevar
a su casa con sus padres. "No son ellos, es la profetisa, a ella es
a quien tengo miedo."
Nwaeka
debe tener unos 16 años de edad. Ella se sienta sola en el barro, sus
ojos se balancean mientras ella rasca sus brazos delgados como una vara.
Los otros niños son, sorprendentemente, pacientes con ella. La herida
en su cabeza, donde un clavo le perforó, parece estar sanando bien.
Etido, de nueve años de edad, también tiene clavos, cinco de ellos a
través de la coronilla de su cabeza suave. Es difícil decir el daño
que han provocado. Udo, ahora tiene 12 años de edad, fue golpeado y
abandonado por su madre. El casi pierde un brazo luego de que los
aldeanos lo encontraron incursionando por comida en la orilla del camino,
lo vieron como un brujo y le dieron de machetazos.
Magrose
tiene siete años de edad. Su madre excavó un hoyo en la madera e
intentó quemarla viva. Michael fue encontrado por un grangero mientras
limpiaba una zanja, muriendo de hambre e incapaz de ponerse de pie sobre
sus piernas, que habían sido azotadas de manera salvaje.
Ekemini
Abia parece alguien en un profundo estado de shock. Ambos tobillos están
rodeados con heridas espantosas y ella se mueve con una cojera dolorosa.
Nombrada bruja, su padre y los ancianos de la iglesia la ataron a un árbol,
la soga cortándole hasta los huesos y dejaron a la niña de 13 años de
edad sola durante más de una semana.
Hay
grupos de hermanos tales como Prince, de cuatro años de edad, y Rita,
de nueve. Rita dijo a su mamá que había soñado de una fiesta animada
donde había mucho de comer y de beber. La creencia es que una bruja
sale volando al aquelarre durante la noche, mientras el cuerpo duerme,
así que el sueño dulce de Rita fue prueba suficiente: ella era una
bruja y porque había compartido la comida con su hermana -la forma en
que se propaga la brujería- ambos fueron abandonados. Victoria, fresca
y divertida, tiene cuatro años de edad, y Helena, su hermana de siete años,
es una niña tranquila. Abandonadas por sus padres en el casco de una
choza abandonada, las niñas no se atrevieron a moverse de donde habían
sido abandonadas y comieron hojas y pasto.
El
menor es un bebé. Las niñas más grandes toman turnos para cargarle en
sus caderas flacas y Ikpe-Itauma la ha nombrado Amelia, por su abuela.
El cree que alrededor de 5,000 niños y niñas han sido abandonados en
esta área desde 1998 y asegura que muchos cuerpos han sido aparecido en
los ríos y en los bosques. Muchos más jamás han sido encontrados.
"Mientras más niños son declarados brujos por el pastor, éste se
vuelve más famoso y puede hacer más dinero," dice él. "A
los padres se les pide tanto dinero que pagarán en plazos o tal vez
venderán su propiedad. Esto no es lo que las iglesias deberían
estar haciendo."
Aunque
las creencias tribales tradicionales en médicos brujos no están
totalmente enterradas en los recuerdos de la gente, y aunque no han
habido cristianos indígenas en Nigeria desde el siglo XIX, son los
misioneros Pentecostales y Evangélicos quienes, durante los últimos 50
años, han dado forma a estas creencias fanáticas. Los espíritus del
mal, las posesinoes satánicas y los milagros pueden ser encontrados, en
abundancia, en la Biblia, con referencias al asesinato de brujas en
Exodo, Deuteronomio y la interpretación literal de las escrituras son
un acto favorito y popular de las masas.

El
pastor Joe Ita es el predicador en la Iglesia de la Libertad del
Evangelio [Liberty Gospel Church] en la cercana Eket.
"Nostros
basamos nuestra fe en la Biblia, nos lleva el espíritu santo y tenemos
el programa de exponer la religión falsa y la brujería." Con una
voz suave, vistiendo un traje elegante y corbata, su iglesia está
siendo pintada y él se disculpa por haber tenido que sentarnos fuera,
cerca de su nuevo y relumbrante Audi para conversar. Exiten casi 60
iglesias que pertenecen la Libertad del Evangelio por el Delta del Níger.
Inició gracias a una mujer local, madre de dos, Helen Ukpabio, cuya
casa lujosa y su Humvee blanco, caro, son muy admirado en la ciudad de
Calabar donde ella vive ahora. Mucha gente en el área dan crédito a
los DVDs evangélicos que son tan populares y ella produce al tiempo que
es la estrella, lo que está ayudando a esparcir la creencia de los niños
como brujos.
Ita
niega los cargos por los exorcismos pero reconoce que su congregación
es pobre y tiene un trabajo duro por reunir, poco a poco, las donaciones
que la iglesia espera. "Dar más de lo que te puedes permitir es
bendecido. Nosotros somos los únicos que verdaderamente conocemos los
secretos de las brujas. Los padres no vienen aquí con la intención de
abandonar a sus hijos, sino cuando un hijo es un brujo entonces tienes
que decir, '¿Qué es esto aquí? No tu hijo'. Los padres vienen a
nosotros cuando ven manifestaciones. Pero el secreto es que, incluso si
abandonas a tu hijo, la maldición está todavía sobre tí, incluso si
matas a tu hijo o hija, la maldición permanece. Así que tenemos que
venir aquí para ser liberados luego de la misma manera," explica
él con paciencia.
"Sabemos
cómo operar. Un brujo pondrá un hechizo en el sostén de su madre y la
madre tendrá cáncer de mama. Pero no podemos atribuir todas las cosas
a las brujas, ellas trabajan por tendencias, también, así que ellas no
crean el VIH, pero si eres promiscuo entonces la bruja te dará el VIH."
Mientras
la luz se debilita, el muestra una pila de DVDs de Ukpabio. De manera
equivocada pensé que eran un regalo, se me corrige con firmeza.
Después
esa noche, en otra parte del pueblo, las manecillas del reloj se dirigen
a la media noche. La humedad del día está cerrando en la iglesia sin
ventanas y los tambores son golpeados junto con los gritos del
predicador empapado en sudor. "Ninguna bruja, oh Señor", el
grita en el micrófono. "¡Mientras esta hora se aproxima, sálvanos,
oh Señor!"
Su
congregación está bailando, palmas arriba, las mujeres se retuercen y
chillan en lenguas. Un grupo se mueve hacia adelante guiando a cinco niños,
uno es un bebé, y les arrodillan en el piso de concreto mientras el
pastor se acerca a ellos, presionando sus manos en cada una de las
cabezas de los menores, uno a la vez, mientras ellos intentan esconderse
en la falda de la mujer. Esta es noche de liberación en la Iglesia del
Verdadero Redentor [Church of the True Redeemer], y mientras que el
servicio religioso continuará durante horas, el evento principal -por
el cual los padres han pagado en efectivo- ha terminado.
Caminando
hacia la noche, los tambores y los cantos provenientes de otras iglesias
resuenan al tiempo que escenas similares se repiten por todo el poblado.
Es
difícil encontrar personas que hablen en contra de la brutalidad. El
Jefe Victor Ikot es uno de ellos. El no sólo habla contra las iglesias
'de poca monta', sino que también ha hecho lo impensable y tomado a un
brujo a su propia casa. La sobrina del jefe, Mbet, fue declarada una
bruja cuando tenía ocho años de edad. Su madre, Ekaete, le hizo beber
aceite de olivo, luego veneno de bayas, luego invitó a los hombres
locales para que la golpearan con palos. El pastor la encerró con
candados a un árblo pero la liberó cuando su madre no pudo encontrar
dinero para una liberación. Mbet huyó. Mbet tiene ahora 11 años de
edad, asegura que ella no ha visto a su madre desde entonces, añadiendo:
"Mi madre es una madre malvada."
El
diario The Observer, con traducción al castellano de Enkidu Magazine,
localizó el paradero de la madre de Mbet en su puesto de ropa en el
camino, donde ella manipula nerviosa su teléfono celular y nos dijo que
a su hija le habían dado síntomas que parecían a la malaria. "Tenía
un calor interno", dice ella, señalando su estómago. "Fue mi
hija la que provocó esto, ella sacó toda el agua de mi cuerpo. No pude
hacer nada. Ella fue terca, muy terca." ¿Y si su hija hubiese
muerto en el monte? Ella se encogió de hombros: "Esa es la
voluntad de Dios. Está en las manos de Dios."
El
jefe Victor no tiene tiempo para su cuñada. "Ahora, cuando un niño
se vuelve terco, entonces todos le llaman brujo. Pero eso es usual
cuando tienes menos de 10 años. Yo nunca he visto a nadie que intente
tirar a un adulto macho a la calle [I have never seen anyone try to
throw a macho adult into the street]. Este niño se vuelve un fastidio,
así que le dan al perro un nombre malo y ellos pueden colgarlo.
"Es
alarmante porque ningún hogar está intacto. Pero es la avaricia de los
pastores, que conducen en sus Mercedes, lo que les hace escoger al
vulnerable."

En
un poblado cercano, The Observer se topó con los gemelos de cinco años
de edad, Itohowo y Kufre. Ellos todavía deambulan cerca de la choza de
su madre, pero están obviamente desnutridos y en harapos mugrosos. Al
acercarnos a los niños una multitud de aldeanos se acercan y gritan:
"Lléveselos de aquí, ellos son brujos. Lléveselos antes de que
nos maten a todos. Brujos".
La
mujer que dio a luz a estos pedacitos lastimeros de humanidad se
mantiene de pie, ligeramente aparte de la multitud, los brazos cruzados,
en actitud de que Etim Otoyo no tiene intención alguna por asumir
responsabiildad alguna por sus hijos. "Ellos son brujos", dice
ella con firmeza y se va.
Y
para cuando cae la noche, ya suman 133 niños en el gallinero de
concreto que les aloja en Esit Eket.
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Puedes ver el video (en inglés)
: Child
witches in Africa [Niños Brujos en Africa]
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Puedes ver fotos de los brujos aquí here
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