España ha superado por primera vez a
Italia en Producto Interior Bruto (PIB) por habitante, es decir, en la
riqueza generada dividida entre la población, al pasar del 103% de la
media comunitaria (UE-27) en 2005, al 105% en 2006, según los datos
publicados ayer por Eurostat, la oficina de estadísticas europea. El
PIB italiano per cápita bajó del 105% al 103%.
No es la primera vez que España supera
la media comunitaria -ya lo hizo en 2004-, pero sí la primera que
adelanta al país transalpino. Teniendo en cuenta sólo la zona euro
(13 países), -que es la que mide con más claridad la riqueza de España,
al estar las principales potencias de la UE, y no los países que se
han incorporado del Este-, España se queda en el 95,5%, pero pasa de
la novena a la octava posición. En este caso, España ha avanzado
cuatro puntos en dos años, desde el 90,9%.
El secretario de Estado de Economía,
David Vegara, afirmó ayer que es una "muy buena noticia"
para España, país que ha protagonizado "el proceso de
convergencia más rápido en 10 años", informa Serafí del
Arco. El director de la Oficina Económica del Presidente, David
Taguas, destacó: "Es un hito histórico, ya podemos decir que
hemos convergido de verdad después de 21 años de nuestra incorporación
a la UE". Reconoció que el siguiente paso tiene que ser alcanzar
la media de la zona euro. Es el objetivo que fijó el presidente del
Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para la próxima legislatura
si sigue en el poder.
Desde las oficinas de Eurostat en
Luxemburgo, Paul Konjin, explica sin embargo que el hecho de que España
haya superado a Italia en PIB por habitante es "poco
significativo desde el punto de vista estadístico", ya que la
diferencia es tan solo de dos puntos. Además, explica que esa
diferencia puede encerrar pequeños errores estadísticos fruto de la
comparación de precios de productos en los dos países. Por eso,
Eurostat prefiere meter a España, Grecia e Italia en el mismo paquete;
el de los países cuyo PIB por habitante se sitúa en torno a la media
de los Veintisiete estados miembros de la Unión Europea.
Aún así, los datos de Eurostat
reflejan una dinámica de crecimiento opuesta entre el PIB por
habitante de italianos y españoles. Mientras el PIB por habitante
español no ha dejado de crecer, el italiano no ha dejado de disminuir
a un ritmo similar. Basta recordar que en 1995, el PIB per cápita
italiano era del 104%, 23 puntos superior al español, que se situaba
en el 79% de la media europea.
Los datos publicados ayer son un
reflejo también de las distintas direcciones en las que crece la
economía de los dos países. Mientras el crecimiento económico de
Italia se ha situado por debajo de la media europea, España ha ido
creciendo por encima de la de los Veintisiete.
Los datos de la oficina de estadísticas
europea también muestran grandes diferencias entre los países de la
UE. Mientras que, por ejemplo, en Luxemburgo, el PIB per cápita fue más
del doble que el de la media europea en 2006, en Irlanda se sitúa
cerca del 50% por encima de la media. En general los países del norte
de Europa figuran por encima de la media europea y los del sur y del
este por debajo. De los doce países que ingresaron en la UE a partir
de 2004, ninguno alcanza la media europea.
Luxemburgo se sitúa precisamente a la
cabeza de la tabla con un PIB por habitante del 280%, aunque Eurostat
matiza que las cifras se deben en parte al elevadísimo número de
extranjeros -unos 40.000 de los 450.000 que habitan el país- que cada
día viajan hasta el pequeño país a trabajar desde Bélgica,
Alemania y Francia. Esos trabajadores, que contribuyen a la creación
de riqueza, no se tienen en cuenta sin embargo como población a la
hora del calcular el PIB per cápita.
Holanda, Austria, Dinamarca, Suecia y Bélgica
superan en entre un 20% y un 30% la media comunitaria. Reino Unido,
Finlandia, Alemania y Francia la rebasan entre un 10% y un 20%. En el
otro extremo, aparecen los países del Este de Europa, alguno de ellos
-Rumania y Bulgaria- con un PIB por habitante un 60% por debajo de la
media de los Veintisiete.