| ¿Se nacionalizan realmente los
hidrocarburos en Bolivia?
A pesar de contener partes oscuras,
poco precisas y ambiguas, el Decreto Supremo 28701 firmado por el
presidente boliviano ha sido objeto de varias críticas antagónicas
entre sí. Se ha dicho que mediante este decreto se legitimarían las
privatizaciones en materia energética realizadas en la década del 90
por el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, contrariamente se
manifestó que Evo Morales llevaría adelante una expropiación similar
a los regímenes comunistas de Europa Oriental y por otro lado se
sostuvo que el estado boliviano sólo nacionalizaría las reservas de
hidrocarburos, y que necesita para ello renegociar los contratos con las
compañías extranjeras.

Presidente Evo Morales
BUENOS AIRES, 14 de mayo,
2006 (© Maximiliano Sbarbi
Osuna/Enkidu):
Lo cierto es que la firma de este
decreto se produce en un marco convulsionado en las relaciones de los
estados latinoamericanos entre sí y además de éstos con las empresas
multinacionales. Los tratados de Libre Comercio que han firmado algunos
de los países de la Comunidad Andina (CAN) y que amenaza con firmar
Uruguay, sumado a la influencia de Venezuela en Bolivia, están
provocando la ruptura de la CAN y del Mercosur.
Pelea con Brasil
El presidente brasileño Lula da Silva, a pesar de haberle brindado
apoyo en la campaña electoral a Evo Morales, está sufriendo fuertes
presiones internas para que negocie con Bolivia la supuesta
nacionalización de los hidrocarburos, que afectaría principalmente a
la semi estatal Petrobras. Por otra parte, una renegociación de
contratos desfavorable para esta empresa significaría un descrédito
tal que sumados a los escandalosos casos de corrupción muy cercanos al
presidente, podría llegar muy debilitado a las elecciones de octubre.
A pesar de que la empresa no se vea privada de obtener buenas ganacias,
ni de ser expropiadas sus refinerías, ni sus maquinarias, un descenso
marcado de los réditos podría afectar la imagen del gobierno brasileño
ante las presiones de Petrobras. Pero, si el gobierno boliviano se
endurece, Brasil va a tener que negociar porque depende demasiado del
gas boliviano.

El presidete brasileño Lula defiende los intereses de Petrobrás,
aunque el 60 % de la empresa no sea estatal, ni brasileña
¿Nacionalización parcial?
Concretamente, mediante el decreto sólo se nacionalizarían las
reservas del subsuelo, ya que aquél no dice nada de las ganancias del
proceso de extracción, refinado, manufacturación y exportación de
hidrocarburos, por lo que las empresas transnacionales, como British
Petroleum, Petrobras, Total, Panamerican, Shell y Repsol (por citar a
las más importantes), no dejarían de percibir ganancias. Precisamente
por eso, están interesadas en renegociar los contratos y no amenazaron
con retirarse de Bolivia.
Este decreto impulsaría la renegociación de contratos en condiciones más
favorables para Bolivia, pero muchos analistas advierten sobre su ambigüedad
en tanto que otorga un plazo de 180 días a las empresas para rever los
contratos, de lo conrario el Ministerio de Hidrocarburos y Energía toma
a su cargo las tierras donde se realiza la extracción, pero al mismo
tiempo establece que se mantienen las normas vigentes hasta que sean
renegociados los contratos.
Esta es la clave del asunto. Si pasados los 180 días las empresas se
negasen a renegociar los contratos ¿se mantendrían las condiciones
actuales y el decreto no serviría para nada? o ¿el gobierno mandaría
a ocupar militarmente las instalaciones de las multinacionales rebeldes?
¿se debe a eso el despliegue de soldados en los campos de las
transnacionales? o ¿es todo una demostración visual de fuerza que no
obliga a hacer grandes concesiones a las empresas evitando que cambie
demasiado el panorama desigual, que beneficia muchísimo a las empresas
productoras y casi nada al estado?
Voces encontradas
Los medios que representan los intereses de las transnacionales hicieron
un torpe análisis de lo que significa este decreto, acusando a Evo
Morales de expropiar los medios de producción a las empresas
extranjeras, perjudicando su inversión. Esto es totalmente falso, ya
que las empresas podrán recuperar su inversión y seguir invirtiendo si
así lo desean, porque este decreto no impide que obtengan ganacias de
los procesos de extracción, refinado, manufacturación y exportación.
A estas voces críticas se sumaron, además de los directivos de las
principales empresas implicadas, el Primer Ministro Británico Tony
Blair, el Canciller austríaco Wolfgang Schüssel y el Secretario
General de las Naciones Unidas, Kofi Annan.
Sin embargo, están los que acusan a Evo Morales de demagogo, ya que
afirman que si realmente se quisiera poner fin a la desigualdad que
existe en Bolivia con respecto a los hidrocarburos habría que
investigar las iregularidades cometidas durante el proceso de
privatización, ya que al firmar un decreto el gobierno estaría
legitimando las turbias privatizaciones, y el contrabando de gas y petróleo
acometido por varias transnacionales. Entre los que culpan a Evo de
moderado se enmcuentra Jaime Solares, principal dirigente de la Central
Obrera Boliviana.
Es claro que resulta difícil enjuiciar a las compañías por las
enormes e injustas ganancias, ya que el estado boliviano avaló este
proceso durante las presidencias de Sánchez de Lozada, Hugo Bánzer,
Tuto Quiroga y Carlos Mesa.

El Secretario General de la ONU, Kofi Anan criticó el decreto de Evo
Morales
Gasoducto del Sur
El gobierno boliviano redobló la apuesta al condicionar la entrada de
Brasil al proyecto del gasoducto del sur impulsado por el presidente
venezolano, Hugo Chávez, ya que inicialmente el plan consistía en unir
a Venezuela, Brasil, Bolivia y Argentina mediante un gasoducto
financiado enteramente por empresas estatales. Petrobras es estatal sólo
en un 40 %, el resto le pertenece a empresas transnacionales.
La negativa boliviana aumentó la tensión entre los dos países, debido
a que el gasoducto tiene que pasar obligatoriamente por territorio
brasileño. Este proyecto estaría financiado por las empresas estatales:
YPFB (Bolivia), Enarsa (Argentina), PDVESA (Venezuela) y Petrobras.
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