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Manipulación
mediática
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Laura Castillo García/Enkidu*
La gran cobertura que los medios de
comunicación han dado a las acciones emprendidas por la administración
del Presidente Felipe Calderón en poco menos de dos meses que lleva al
frente del gobierno mexicano, como los operativos militares emprendidos en
contra del narcotráfico y la firma del acuerdo con empresarios y
productores para estabilizar el precio de la tortilla, están indicando
claramente cuál será el rubro en el que gastará más la administración
presidencial y cuál será, en consecuencia, el sello distintivo del
sexenio calderonista: gran utilización de los mensajes mediáticos
persuasivos para hacer creer a la ciudadanía que su gobierno sí está
dando pasos firmes en la lucha contra el crimen organizado y en el combate
a la pobreza.
No obstante, si analizamos de cerca
las acciones calderonistas, y otras, nos damos cuenta que no es así, que
en México, como en cualquier otra parte del mundo en donde la
administración gubernamental no está en manos del pueblo, los grandes
medios de comunicación juegan un importantísimo papel en la consolidación
de los gobiernos cercanos a los intereses del gran capital y, por tanto,
contrarios a los intereses de las grandes mayorías.
Desde las primeras imágenes sobre
el operativo en Michoacán, difundidas profusamente por Televisa y Tv
Azteca, además de las cadenas privadas internacionales, a muchos nos quedó
la duda de si sería efectivo para combatir a quienes de antemano se
estaba alertando. Luego de anunciar “resultados alentadores”, el
gobierno instrumentó operativos militares en Tijuana –en donde además
se desarmó a las policías estatal y municipal- y Guerrero. Probablemente
tienen razón quienes aseguran que con ellos en Michoacán ha disminuido
la cifra desbordada de asesinatos por narcotráfico, pero vale la pena
preguntarse, esto es así ¿porque realmente se está acabando con el
narcotráfico o porque los criminales se han escondido como cucarachas
cuando la luz las descubre? Los que saben, advierten que dichos operativos
únicamente están provocando la diseminación del narcotráfico, como
ocurrió con la Operación Cóndor instrumentada hace 3 décadas en
el estado de Sinaloa. Entonces, ¿para qué tanto despliegue de fuerza
militar si el resultado es contrario a lo buscado? En Michoacán aseguran
que el operativo militar tiene objetivos políticos bien definidos pues en
este año se renovará la gubernatura, 113 ayuntamientos y los 40
diputados locales, y el Presidente Felipe Calderón, moreliano de
nacimiento, está ayudándole a su partido, Acción Nacional, a
arrebatarle el estado al Partido de la Revolución Democrática (PRD)
tratando de convencer a sus paisanos de que el gobierno federal panista
está acabando con uno de los más graves problemas que los azotan: el
narcotráfico. Y en esta tarea, la manipulación que ejercen los mensajes
persuasivos difundidos por las televisoras, es de gran ayuda.
Por otro lado, ¿por qué los
medios de comunicación anuncian con bombo y platillo el acuerdo que el
Presidente Calderón firmó con empresarios y productores para estabilizar
el precio de la tortilla y no señalan, por el contrario, que en realidad
el acuerdo es la oficialización del aumento de 3 ó 4 pesos en el precio
del kilo de tortillas? Porque al gobierno como a los empresarios les
interesaba difundir que habían hecho un gran esfuerzo por bajar el precio
del alimento básico del mexicano, y ese fue el tratamiento que los
noticiarios dieron a la difusión del mencionado acuerdo, pese a la
insuficiencia del mismo porque, como se recordará, el salario mínimo sólo
aumentó un peso con 90 centavos.
Los perversos y mal pensados
sostienen que el alza a la tortilla ya estaba prevista desde al año
pasado por el gabinete de Felipe Calderón, pero que no podían empezar el
año anunciando un aumento tan drástico porque eso afectaría la imagen
de la Presidencia de la República, que enarbola el combate a la pobreza
como eje de gobierno. Por eso, dicen, la administración calderonista dejó
correr 18 días sin hacer nada, para luego aparecer como el gran mediador
y, sobre todo, “solucionador” del conflicto. A la manipulación mediática,
pues, es a lo que le está apostando el gobierno federal para hacernos
creer que con un gobierno de derecha, México solucionará los graves
problemas que lo aquejan.
Laura
Castillo García es
Secretaria General de la
APN Humanista Demócrata José María Luis Mora
e-mail: lauracastillo30@yahoo.com.mx |