Tras
la caída de los totalitarismos la libertad humana se vio enfrentada entre
lo aceptable para cada individuo y lo necesario para cada sociedad. Como
el Capitalismo pareció triunfar en su intento por asimilar las
necesidades sociales del Comunismo, la idea de que debemos retribuir
socialmente se vio compensada con la teoría de que todo grupo social
debía ser aceptado siempre y cuando se sumara a la sociedad que antes lo
había ignorado o rechazado.
Eramos
consumidores y en los casos del socialismo de fines del siglo XX, clientes,
quienes a cambio de ciertos privilegios sociales, nos comprometíamos a
votar por esos grupos, sin importar cómo se comportaban hacia el todo y
sólo viendo lo que hacían por nosotros.
El
problema aquí está en saber cuál es ese "nosotros". Si para
el homosexual es pasar por el mismo proceso que tuvieron el pueblo, la
burguesía, la mujer, la iglesia, los negros, los indios, los pobres, los
migrantes y un largo etcétera, entonces nos enfrentamos a ver al
homosexual como sinónimo de gay y a su vez, ver al gay como una imagen
que se puede reducir a un hombre de ciudad, que viste a la moda, cuida de
su cuerpo, asiste a determinados lugares de vacaciones, descanso, bares,
ve ciertas películas y programas de televisión, busca sexo ocasional -como
un medio de resolver su vacío existencial- y confunde el Orgullo con la
imposición.
Entre
todos estos detalles, que son lo más superfluo de la Comunidad Gay, pero
a su vez lo más digerible, predecible y moralmente aceptable, aun siendo
practicado por una muy pequeña minoría, que lo ve más como una moda que
como una verdadera convicción de vida, el homosexual se pierde y
encontramos a muchos hombres homosexuales siendo individuos funcionales y
ciudadanos comunes, calificados de ser "de clóset" cuando no se
dedican a imponer una imagen burlesca de una mujer, equivalente a los
espectáculos de circo de fenómenos del siglo XIX; menores de edad
desorientados que dicen, o aparentan, vestir así para logar una
personalidad. Se trata de una forma de saltar el proceso de
autoconocimiento que toda persona pasa, para formar su individualidad.
Ese
desconocimiento mutuo los lleva a los extremos de nuevo y ahí, por no
haber diálogo, a poder caer en manos de quien se diga "líder de
opinión" tan sólo por ser grotesco y extremo en opiniones y forma
de ser o, en la mayoría de los casos, obedecer a lo que la televisión
dicta como imagen de un gay.
El
término gay, que nos llevó a identificarnos, es un aglutinante en que
debían caber todas las expresiones de lo que llamamos Diversidad Sexual,
si somos tolerantes, debemos aceptar a quienes se aceptan a sí mismos y
orientar a los que apenas se cuestionan sobre cuál es la necesidad
emocional que buscan y qué vacíos internos conservan, o que no han
podido enfrentar para poder conocerse realmente.
Desde
un inicio, los leather habíamos iniciado en un punto diferente y llegado
el momento, quisimos salir a la luz y ser parte de la diversidad.
Cuando
dejamos de ver mal la imagen del hombre viril, centrado y discreto, junto
a la imagen festiva y abierta del gay, sobre todo por el hecho de que el
leather se sabe seguro de sí y con ello se está bien consigo mismo,
entonces formamos parte del Movimiento de la Diversidad Sexual, junto a
todos los demás grupos que se consideran grupos o tribus, como son las
mujeres homosexuales (lesbianas), los bisexuales, los travestis, los
transexuales y otras alternativas que no tienen porqué mezclarse, pero
tampoco ignorarse o separarse con odio o con desprecio.
Nadie
es más, ni es menos, dentro de la Comunidad y eso incluye al homosexual
que viste de traje o es discreto, trabaja o estudia entre el común de la
gente y tiene una imagen mas cercana a la socialmente aceptada; estas
personas no deben ser vistas como un enemigo o un cobarde. Lo importante
es recordar que este hombre tiene un lugar entre nosotros y que en muchos
casos, el Movimiento Leather siempre los ha aceptado, pues no importa la
ropa ni la imagen, sino la actitud: Estar seguro de lo que se es y lo que
nos gusta, un hombre que gusta de otro hombre, sin mas complicaciones.
Gerardo
Spíndola
continuará...