Su
intervención fue la siguiente:
Creí
que era posible, y creí que sería en un debate, respetuoso,
abierto y fuerte con quienes tomaron la decision de Veracruz. Me
sorprende porque hoy por la tarde de manera accidental coincidí con
Alberto y le dije que la razón principal de mi presencia era
discutir políticamente el caso de Veracruz. Yo estaba en Veracruz
el día que se anunció la decisión. Yo lo que había visto con los
maestros que trabajé fue un desacuerdo y rechazo al gobierno
del PRI en Veracruz.
Lo
que más me preocupa es que se toma esta decisión en días de
degradación progresiva del sistema de partidos, en particular por
el dispendio de recursos públicos en partidos que ni siquiera son
reales, que representan un oportunismo sin límites. El resultado lo
están viendo, hay un rechazo creciente a la población al sistema
de partidos. Estamos en riesgo de que la democracia por al que tanto
se peleó se convierta en una democracia sin ciudadanos, de grandes
maquinas electorales. Es verdad, para nuestro partido se necesita
mucho trabajo, pero lo primero que se necesita, nuestro principal
capital político es la confiabilidad, la credibilidad, si la
perdemos con cosas como las de Veracruz, perdemos la posibilidad de
construir y perseverar en un partido que sea distinto. Desde que
empezamos a hacer el partido, yo dije que es como un bicho raro.
El
realismo consiste en serlo. Cuando nos metemos en estas coaliciones
o alianzas, ponemos en duda la posibilidad de los votos que nos dio
el registro. Unos dicen que el grupo que se retiró de la sesión,
son los realistas, que los que no estamos de acuerdo somos
fundamentalistas o románticos. Yo insisto en que están equivocados,
se están metiendo de aprendices de brujo en la vieja política, en
donde hay otra más grandes más torcidos y más hábiles. Tenemos
que perseverar en lo que queremos ser. Independientemente de que la
coalición aunque no sea impugnable legalmente. Este consejo tiene
que rechazarla, y hacer público ese rechazo sin ningún equívoco.
Es preferible asumir un largo camino de construcción que enredarnos
en la primer oportunidad y perder lo único que tenemos con una
alianza que indigna y no representa ninguna ventaja política.