Queridas
Hermanas Vampiro,
Oswaldo
;
Ego
, Miss Marko y Bieletto:
Queridos
Gogos:
Queridos
seres tras bambalinas, DJ, iluminadores, asistentes de producción:
Me
he enterado de los hechos ocurridos el aciago miércoles 25 de julio,
el 25-Jota, día en que, con un acto de terrorismo, se ha terminado
con las representaciones de las Perras-Vampiro.
Me
toma por sorpresa este revés, esta ruptura de las presentaciones
dominicales de las hermanas Vampiro en El Taller. Mi estupor se mezcla
con la indignación por este corte áspero y grosero, tajante e ilegal.
Ciertamente
tienen los dueños del sitio derecho a definir la política de sus
espectáculos y a decidir quién se presenta, en qué horario, etc.
Sin embargo, no deben pasar por alto la obligación de respetar a las
compañías y al público que va domingo tras domingo a aplaudirles.
Como acto de mínima cortesía y respeto, debieron permitir una
despedida por parte de las Hermanas Vampiro, un cierre de temporada.
No se trata como una chacha, a una compañía que ha venido presentándose
en un sitio por años. Ni Ustedes ni el público merecen una cancelación
tan abrupta.
Comprendo
la posible molestia que puedan tener, es el mismo disgusto que
compartimos todos por esta política de machete. Sin embargo, debemos
dimensionar el hecho: esto es, en su calidad de acto administrativo,
un asunto secundario. A Ustedes corresponde mostrar, una vez más, quiénes
son. Es el momento de manifestar la raza vampiril, la madera de la que
están hechas, la calaña de seres de la noche a la que pertenecen.
Estoy seguro que esto será una prueba más que demostrará el aprecio
del público con el que cuentan. No dudo de que el nuevo espectáculo,
en donde quiera que se presente, volverá a crear una nueva tradición
y se impondrá nuevamente como una coordenada en la agenda cultural de
la comunidad gay.
Es
una lástima que las tradiciones se rompan; es lamentable que en la
comunidad haya tal desconocimiento por una compañía que no solo es
esperada cada domingo en la capital, sino ovacionada en todas partes
de la república mexicana: cada uno de los antros del interior revelan
el reconocimiento. Es hora de que ustedes respondan artísticamente y
de que recuerden a todos que su trayectoria no se hizo de la noche a
la mañana, en un lecho de rosas, y que por lo mismo no depende de un
sitio.
Debemos
ver este incidente en su dimensión administrativo-burocrático; con
toda la torpeza y cortedad que conllevan actos de esta naturaleza. El
espectáculo que ustedes han creado; su trayectoria no se acabará con
este tipo de actos ilegales y majaderos. Ustedes han dado vida a una
serie de personajes que son queridos por el público. Las Hermanas
Vampiro viven en una fuerte relación con el público, que se hace uno
con ustedes, a la de tres, mandando a chingar a su madre a quien no
sabe ponerse a la altura del show, es decir a quien no demuestra la
agilidad mental, quien no tiene la inventiva, quien se enoja, quien
impide el fluir vitriólico, el torrente de veneno y mala fe, que es
su espectáculo.
Creo
que nada es más pertinente en este momento que entonar a coro el
“Uno… Dos…. Tres…. a chingar a su madre El Taller”, y al
mismo tiempo mandar al mismo sitio a este vano intento de interrupción
de la trayectoria vampiril.
Con
un beso de
Antonio
Marquet