Los Martes de Enkidu

pláticas, conferencias, debates

Cada martes a las 20:00

más información

Segunda Conferencia Internacional Chimalpahin sobre el Recuerdo y el Olvido Colonial y Post-colonial

15 al 18 de octubre de 2007

más información

SIDA y Cultura IV

Exploraciones en la Historia Cultural del SIDA

9 al 12 de Diciembre de 2007... más información

Google

Con Google, encuentra información en los archivos de Enkidu:


WWW Enkidu

 » EDITORIAL

Muestra de Comunidad y Solidaridad en Ciudad de México

En Ciudad de México, 10 organizaciones estuvimos reunidas el sábado 4 de agosto en la Glorieta del Metro Insurgentes, para hacer un llamado al Sumo Pontífice: Benedicto XVI, monarca absoluto del Estado Vaticano, por medio de una carta y 10 Mandamientos desde la Sociedad Civil... más

La Marcha es Nuestra

Al parecer, la luz del arco iris viene fuerte y remonta la propia imaginación incluso en los rincones del planeta donde la ceguera atenta contra los Derechos Humanos, como es el caso de Polonia y Rusia; y sin embargo se mueve... más 

Mundialización y tiempos afortunados

" No es posible condenar lo externo sin antes llevar a cabo un examen de conciencia"

  "Una sociedad informada es una sociedad donde las diversidades son respetadas"

Cartas a nuestra redacción Esta Semana$
 » Los Noticieros de Enkidu en Yahoo

Suscríbete a Esta Semana - El Noticiero de Enkidu

Esta Semana, es el noticiero de Enkidu y busca informar de forma gratuita sobre nuestras actividades, así como mantenerte al tanto de noticias y reportajes que están en Enkidu. 

 
 » Publicidad

 » Los Noticieros de Enkidu en Yahoo

Los Martes de Enkidu 

Comunidad Virtual 

Si deseas formar parte de la comunidad en yahoo que recibe e intercambia información específicamente sobre Los Martes de Enkidu, inscríbete a: losmartesdeenkidu

 
 

 

 » Secciones

» Portada - lo último

» Editorial

» Nunca en Martes

» Secciones Tematicas (mapa del sitio)

» Columnistas

 » Sobre Enkidu

» ¿Qué es Enkidu?

» Contácatanos

» ¿Quieres unirte a nuestro equipo?

» Publicidad en Enkidu

» Enkidu International Society for Cultural History and Cultural Studies (CHICS)

Poemas de los míos 106.

La vieja peineta de cinco dientes. (V)

A tantos amigos peruanos.

El estreno había sido un éxito rotundo, los matutinos de la capital limeña así lo confirmaban; una tras otra las secciones artísticas de los diarios solo te homenajeaban con los mejores laureles. Tantos meses de práctica con duros y largos ensayos habían dado su esperado fruto. ¡Tu triunfo!

Hacía mas de quince años que esperabas este momento; sentado en la terraza, a pesar del frío de la mañana, con una sonrisa relajada en tu rostro recuerdas el comienzo de toda la odisea y observas el tranquilo despertar de la ciudad que te había acogido ya hacía tanto tiempo. Relajado con tus cabellos sostenidos por la peineta que te había regalado en nuestro primer encuentro, pensativo, mirando hacia el horizonte, bebes nuestro refresco favorito, vermouth con jugo de naranja, el mismo que te convidé esa tarde en Venecia y tu memoria comienza a bailar con tus mejores pasos sobre nuestra historia.

Había sido uno de esos largos días de agosto en la plaza San Marco con cientos de turistas que me rodeaban constantemente hasta acabar con las últimas gotas de energía de mi cuerpo. Trabajar con todo ese maquillaje y esa vestimenta tan pesada bajo los rayos del sol de verano representando al rey que en ese momento me agobiaba con aquel título noble, era agotador.

Te conocí el día que danzaba y recitaba una poesía de Lully, como Luis XIV, en una de sus comedias favoritas: "El burgués gentilhombre". Una gran peluca enrizada hasta la cintura sostenida por mi vieja peineta de cinco dientes, un traje totalmente brocado en oro, medias de seda, zapatos con gigantescas hebillas y un bastón con mango de plata (uno de los mejores recuerdos de papá que aún guardo con cariño) hacían de los espectadores un festín entretenido para una tarde aburrida de museos y palacios. En medio de mí concentrada representación hacia el final del último acto cuando con una gran reverencia barroca agradecía la presencia de mi público, alzando cuidadosamente mi mirada me encontré con tus ojos, los más claros que había visto en mi vida. Estabas parado muy cómodo contra una columna, bebiendo de una botella de agua mineral. Tus cabellos largos y revueltos no tenían nada en absoluto que envidiar a mi gigantesca peluca; naturales, sueltos y libres se revolcaban cantándome tu nombre con la brisa de la tarde. Fue en ese momento cuando conquistamos nuestras historias y las unimos en un solo destino para siempre. Me sonreíste en silencio, apenas moviendo en un arco seductor tu boca y lo supe, supe que desde ese momento nunca más estarías solo. Mi viejo héroe Lully me regalaba una nueva sinfonía que sonaría en mi alma por el resto de mi existencia. Con un gesto disimulado señalaste una mesa, a la media hora (pensé que para cuando mis ayudantes me sacaran del disfraz no te encontraría esperándome) estábamos bebiendo nuestro primer vermouth con naranja. Me contaste de tu vida sobre las tablas, ¡un bailarín! (mejor dicho ¡otro bailarín!, mi Dios), de tus estudios en Roma, en París, en Viena; yo te hablé de mi eterna tierra inca, de mis montañas, de mis playas, de los deliciosos ceviches que preparaba mi abuela los domingos cuando nos juntábamos todos en familia. Cuando nos dimos cuenta la gran plaza estaba vacía, no había gente, no había palomas, no había ni siquiera horas, solo un músico que despertaba nuestro momento con una melodía tocada por su saxofón oxidado. En una mano sostenía mi copa, en la otra sin darme cuenta, tu historia.

 

 

Entre los bostezos perezosos de esta mañana recuerdas esa noche cuando un autobús incomodo y maloliente te dejó frente a la plaza central una madrugada de invierno. ¡De los Apeninos a los Andes! Me había costado todo aquel verano y dos años de convivencia en París para convencerte sobre tu destino.

Después de una infancia muy difícil en aquel colegio tan elegante al cual tus padres habían insistido en enviarte donde eras la causa de burlas y bromas de mal gusto (¿sabrán los niños que es una broma?), te había quedado un sabor demasiado agrio en la boca para ser quien querías ser. El danzar por los parques mientras tus compañeros solo hablaban del sexo opuesto sin ni siquiera conocerlo intoxicando sus cuerpos con tabaco, había desde un principio sido una cotidiana controversia en tu vida escolar.

Pero tu vida cambiaría, así lo tenía yo planeado para ti, habías llegado finalmente a mi ciudad, Lima muy agradecida no decepcionaría tus sueños. La encontraste aún dormida en los brazos de su dios Narowee que la amaba desde el principio de los tiempos.

No conocías absolutamente a nadie, solo tenías en tu bolsillo la dirección de la escuela de danza con el nombre de su director y gran amigo mío. Le había hablado de ti desde París, el te estaba esperando sin que tu lo imaginaras. No había querido darte falsas expectativas hasta no estar seguro de que estaría de acuerdo en darte una audición a tu llegada.

Por supuesto todos se desplomaron bajo el hechizo de tu danza, como no quedar atrapado por la magia de tus Sautes du Chat, de tus Grand Jottés increíblemente rápidos, de tu libertad intoxicadora sobre el escenario. Conseguiste un contrato por cuatro años en aquella primera tarde, todavía no habías buscado ningún lugar donde instalarte y te quedaste por unas semanas en lo de un bailarín de la academia.

Tu primer éxito fue "El llamado del cóndor", después de esa actuación te apodarían y con mucha razón el Cóndor Inca. Tú no danzabas en escena, tú volabas como el más bravo de los cóndores, en tus saltos solo mirabas hacia delante, hacia el infinito y te lanzabas sin miedo, casi sin piedad contra el espacio que te recibía como reciben los valles a esas aves nobles. Tú eras noble.

Después siguieron otros, muchísimos más. Siempre danzando, siempre creciendo, luego dirigiendo.

A veces en las noches cuando dormías y tus zapatillas de baile caían exhaustas a los pies de tu cama, me acercaba en silencio y tomando la peineta la pasaba por tu pelo, acariciándolo, abrazándolo con nuevos sueños.

Pero esta mañana una nueva danza te aguarda, una que bailarás por una eternidad. A lo lejos, un coro de perros hace escuchar su agudo lamento Levantándote te asomas a esa ciudad que te saluda y apoyándote sobre la baranda de cristal respiras tu momento, tu último momento. Sorprendido oyes un silencio, una calma sin ruidos, como si el tiempo se hubiera detenido para dar un nuevo salto en un baile que solo los ángeles conocen. ¿Los pájaros, dónde están los pájaros esta mañana?

Tiembla, de repente todo tiembla, te asustas, no comprendes. Los cristales del barandal se agrietan pegando alaridos tan agudos que hielan tus sangre. El vaso de vermouth se desliza hasta caer reventado contra el piso, los ventanales del departamento, todo estalla en un grito.

Una enfermera se acerca despacio, golpea mi hombro, me entrega algo envuelto en una servilleta blanca diciéndome que lo sentía mucho, como si fuera un verso que estaba acostumbrada a recitar y dándome una palmadita sobre mi espalda se retira caminando por ese pasillo que me parece tan largo. Recuerdo sus pasos blancos en silencio, como si hubiera sido un fantasma que solo me entregaba un mensaje que yo ya conocía. Me quedo en silencio, acompañado solamente por el recuerdo de tu sonrisa, y con mi cabeza inclinada observo ciego el bulto blanco entre mis manos sin atreverme a abrirlo.

Tu último Gran Salto fue tu caída desprevenida contra un cemento que cerr indiferente tu danza con la vida. Hoy veo tu video y me sumerjo en esas fuerzas increíbles que te hacían vibrar en el espacio con cada uno de tus saltos. Tu pelo suelto, quedará para siempre como una lanza combatiendo el viento de las montañas de la puna que tanto llegaste a amar.

Te miro y enamorado de ese instante santo que flotas en el aire en un intento de alcanzar dos universos con tu cuerpo, sostengo mis cabellos con mi vieja peineta de cinco dientes, cinco continentes de historias diferentes, cinco eternidades sin danzas.

Extiendo mis alas y alzo mi vuelo a un nuevo rumbo.

A otra danza, a otra alma solitaria.

"Lloro y me aflijo, cuando recuerdo

que dejaremos las bellas flores, los bellos cantos;

... no por segunda vez serán engendrados,

no por segunda vez serán hijos,

y ya están a punto de salir de la tierra...

¿Donde ha de vivir este corazón mío?

¿Dónde será mi casa?

¿Dónde mi mansión duradera?

Ah, sufro desamparo en la tierra."

Poesía lírica precolombina

F.S.

Dallas 19 agosto 2007

www.casabal.com

 

Poemas de los míos 120

Oda a una medusa azteca con tentáculos de látex flotando a través de un mar de lunas muertas

© Franco Sastre/Enkidu

Con el grito de un ¡Viva Zapata!, desciendo de un avión en un aeropuerto congestionado con pasajeros que luego de haber pasado por la odisea latinoamericana de combatir cientos de empleados obstinados en venderle a uno algún producto en un pasaje surrealista sin impuestos... más

 

 
 » Publicidad

Usted puede buscar libros en el catálogo on-line de Librería Paidós

1. Elija un criterio.------------->

Por título
Por autor
Por palabras clave

2. Ingrese los datos del libro-->
 




 

Forzieri.com / Firenze Seta srl
 » Actividades de Enkidu
Los Martes de Enkidu en 

Villalongin 24 Col. Cuauhtemoc (frente al Monumento a la Madre)

Cada Martes

a las 20:00 HRS

un evento gratuito, abierto a todo público

más información

Simposio de Estudios Queer de la Pascua 2008

23 al 29 de marzo de 2008

Ciudad de México

más información
 » Secciones Tematicas en Enkidu

Cobertura especial: Teatro

Cobertura especial: El Mundo del Cine
Cobertura especial: La iniciativa de Ley de Sociedades de Convivencia en Ciudad de México
Cobertura Especial: Moda y Estilo de Vida - Lujo y Elegancia con Responsibilidad - Un Proyecto de Enkidu Magazine y Forzieri
 » Publicidad
Charles Tyrwhitt florsheim.com (Weyco Group, Inc.)
 » Secciones Tematicas en Enkidu
» Cobertura Especial: Cambio cultural y la transformación de identidad de los géneros
» Cobertura Especial: El impacto social de la epidemia del VIH/SIDA en Africa subsahariana
»  Cobertura Especial: Mujeres en el Mundo Islámico
» Cobertura Especial: Medios y libertad de expresión: Sociedad de la Información ¿utopía o cárcel?
 » Publicidad
Forzieri.com / Firenze Seta srl

Wolfgang's Vault

» Publicidad en Enkidu

 » ¡Gracias por tu apoyo!

Si Usted considera que Enkidu Magazine y nuestras actividades son de utilidad, por favor piénse un minuto si le es posible hacer un donativo... más

También agradecemos que adquiera un producto o servicio en estas páginas, pues de esta manera contribuye también a que Enkidu siga desarrollándose como la voz independiente de la Sociedad Civil Global.

Organisaciones Hermanales

 
» Escribe a la redacción de Enkidu

» For comments and questions please send an e-mail to info@enkidumagazine.com