Una mujer de nacionalidad rumana de 20 años murió ayer después
de que su ex pareja la apuñalara en repetidas ocasiones. Sobre el
agresor, de 22 años y de la misma nacionalidad, se había dictado una
orden de alejamiento por malos tratos. La tragedia se produjo el
domingo por la tarde en presencia del hijo de ambos, un niño de tres
años, en el paseo marítimo de Gandía, muy transitado a esa hora, lo
que facilitó las labores de la policía para detener al agresor. En
torno a cien personas se concentraron a mediodía frente al
Ayuntamiento para condenar el asesinato.
La víctima se encontraba en la tienda CocoShop del Paseo Marítimo
Neptuno, donde trabajaba como dependienta, cuando el domingo por la
tarde la sorprendió su ex pareja sentimental con un arma blanca.
Antes de agredirla, sacó del local al hijo de ambos agarrándolo
"de los pelos", según una familia que presenció la
tragedia. Después, apuñaló por la espalda a un amigo de la víctima
de 20 años y nacionalidad ecuatoriana, según fuentes de la Jefatura
Superior de Policía. "Le persiguió, saltando por encima de los
coches. Fue de película", explica un joven.
Por último, se ensañó con su ex pareja, apuñalándola en más
de diez ocasiones en el cuello, el tórax y las nalgas. La mujer se
agarró a una barandilla del exterior del local, pero, al momento, se
desplomó. "La pobre salió moribunda y desfalleció en seguida",
lamenta una vecina. El agresor se fue "tranquilamente" por
el paseo marítimo, pero la Policía lo detuvo minutos después, con
el arma todavía en la mano, con ayuda de la la colaboración
ciudadana. El supuesto autor del delito se encuentra a la espera de
pasar a disposición judicial.
Mientras que llegaba la ambulancia, la víctima se desangraba.
"Estaba bañada en sangre. Era morena, pero su pelo estaba teñido
de rojo, igual que su ropa", explica una residente de la zona.
Decenas de personas presenciaron la tragedia hasta que la víctima fue
trasladada al Hospital Francesc de Borja de Gandía y, posteriormente,
al Hospital Clínico de Valencia, donde falleció finalmente a las dos
de la madrugada. Su amigoestá en reanimación en el Hospital La Fe de
Valencia.
La pareja residía en Gandía desde hace menos de cinco meses y no
estaba empadronada, según explicó ayer la primera teniente de
alcalde del Ayuntamiento, Liduvina Gil. El presunto agresor tenía una
orden de alejamiento en vigor que no le permitía acercarse a ella a
menos de 300 metros. Se dictó contra él después de que la víctima
lo denunciara el pasado mes de julio por malos tratos. A pesar de ello,
los vecinos les habían visto discutir la semana pasada a la salida de
la tienda. "Él estaba muy agresivo y ella aguantaba callada",
apuntaron recelosos estos residentes de un apartamento contiguo.
La Generalitat valenciana ha asumido la custodia del menor, cuyo
carricoche permanecía por la tarde en el local. El consistorio
congregó a un centenar de personas como protesta por la tragedia. El
manifiesto leído condenó la agresión y aseguró que "la
violencia de género debe ser "denunciada, castigada y prevenida"
por la ley.
LA CARA MORTAL DEL MACHISMO
El número de víctimas de violencia de género se eleva a 55 en
lo que va de 2007. Algunos casos se siguen investigando.
La mayoría de las mujeres (31) muertas eran españolas.
Siete de las asesinadas tenían menos de 25 años.