BRUSELAS, 21/08/07 (EUROPA PRESS): La Presidencia portuguesa de la
UE reiteró este martes su oposición a la pena de muerte, en vísperas
de la ejecución número 400 en el Estado de Texas desde que la pena
capital fuera reestablecida en Estados Unidos en 1976, y pidió una
moratoria sobre su aplicación por parte tanto de las autoridades
federales de Estados Unidos como de las estatales.
Según un comunicado difundido hoy por la Presidencia, la UE "lamenta"
la ejecución del preso Johnny Conner, que previsiblemente tendrá
lugar este miércoles en el estado de Texas, e instó al gobernador
Rick Perry a "hacer uso de su poder para detener las ejecuciones
futuras".
Por otra parte, el comunicado reitera la "oposición sin
reservas" de la UE al uso de la pena capital "bajo cualquier
circunstancia" y recuerda sus esfuerzos para conseguir "la
abolición universal de este castigo".
"Creemos que la eliminación de la pena de muerte es
fundamental para la protección de la dignidad humana y para el
desarrollo progresivo de los Derechos Humanos", prosigue el texto,
en el que se afirma que la pena capital ha sido abolida en toda Europa
porque "no existe ninguna evidencia" para afirmar que su uso
"sirve como elemento disuasorio frente al crimen violento" y
porque "la irreversibilidad del castigo supone que los errores
judiciales no puedan ser reparados".
El comunicado muestra el apoyo de la UE a medidas como las
decisiones del Tribunal Supremo de los Estados Unidos de junio de 2002
y marzo de 2005, en las que se declara inconstitucional la ejecución
de personas con retraso mental y de menores.
No obstante, rechaza la decisión de Estados Unidos de retirarse
del Protocolo Opcional de la Convención de Viena sobre relaciones
consulares, que da competencia a la Corte Internacional de Justicia
sobre cuestiones planteadas en dicha convención.