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Una
conquista por razón por la comedia: La Comedia de los Errores por
Shakespeare en Carro de Comedias de la UNAM
Ciudad
de México, 25 de agosto (AVS/LIOWLB): Bajo la Dirección de Alonso
Ruizpalacios, la Compañía Carro de Comedias de la Universidad Nacional
Autónoma de México (UNAM) sorprende, una vez más, con un texto clásico-reloaded,
si se me permite la expresión, en una puesta en escena de La Comedia
de los Errores (The Comedy of Errors –1592) donde brota con
lucidez, el uso de un castellano álbico, que puede ser entendido en
todo el mundo hispanoparlante –con un par de mexicanismos, eso sí-, y
que, en nuestra opinión, atiende en tiempo y forma a lo que seguramente
es el espíritu de William Shakespeare: la interacción de la obra con
la realidad del público a partir de una anécdota tomada de dos clásicos
de Plauto (259 aC–184 aC): Menaechmi, sobre dos gemelos idénticos;
y Amphitrou, de donde retoma a dos gemelos que son sirvientes.
De
entrada, es encomiable el trabajo de precisión con que, además de
hacer la traducción, el Dr. Alfredo Michel Modenessi logra una adaptación
impresionante para El Carro de Comedias toda vez que se consideró
el tiempo disponible y de la veintena de personajes en la obra original,
la obra es interpretada en poco más de una hora y con siete actores en
escena.
Por
su parte, Ruizpalacios, egresado de la Royal Academy of Dramatic Art, de
Londres (Fundada por Sir Herbert Beerbohm Tree en 1904), dirige con
calidez y da una textura propia al texto clásico. La solidez de su visión
sobre La Comedia de los Errores nos lleva a reconocer que ha
exigido el máximo de las dotes histrónicas de los actores, logrando
gestos, saltos, golpes, coreografías, cantos, música y baile para que
el respetable se siente a degustar la historia. Incluso, tras haberla
visto, el cerebro del espectador continúa haciendo referencia a escenas
bien logradas como el haber elegido, al azar, al Duque, quien debe dar
un desenlace con su magnanimidad.
Todo
inicia antes, incluso, de la tercera llamada, con un Egeonte apocado,
apagado por la pérdida de uno de sus hijos –y del sirviente de éste–
así como de Emilia, su esposa, consecuencia de una tormenta. El monólogo
es árido, seco como un martini, porque Egeonte se dirige al paredón,
de ésta forma logra la atención del público hacia el inicio de esta
comedia de equívocos.
El
desenvolvimiento de los miembros del Carro de Comedias es importante
para que todas las partes de la obra reciban una perspectiva única,
como parte de un todo. Debemos recordar que El Carro de Comedias de la
UNAM, inició sus actividades en 1998, como un homenaje a La Barraca de
Federico García Lorca. El único traspie de ésta obra es cuando los
actores, sin motivo aparente, se ven forzados a tropezar (cuando se
acuerdan) en un obstáculo que a veces pudiera ser la calle, a veces el
umbral de una puerta, pero jamás acabamos de definir a qué hace
referencia. Un detalle que, seguramente, será retirado sin que nadie lo
extrañe y así lograr una concentración total en los movimientos y el
texto.
Ahora,
con un elenco nuevo, formado por Verónica Alabarrán, Alfonso Borbolla,
Mauricio Garmona, Francia Castañeda, Tarina Mesinas, José María
Seoane y Bernardo Velasco nos llevan de la mano en una Comedia de
Errores donde puedes escuchar líneas que permanecerán en tu memoria
como cuando Dromio describe a “La Chiquis” como (en castellano,
claro está): “spherical,
like a globe; I could find out countries in her,” y entonces pasan de
Irlanda a México, del Reino Unido a los Países Bajos y a Estados
Unidos, dando actualidad y percepción del entorno. Sólo la voz de
alguno de ellos con la práctica aumentará para que la mayor parte del
público pueda escuchar, ahora que la escena se desarrolla en un ángulo
de prácticamente 270°; sin embargo, no es todo el tiempo, apenas en un
par de momentos en que se vuelve inaudible la representación, sólo un
par de líneas.
Con
todo, La Comedia de Los Errores es, pues, una obra donde podrás desvelar
varios secretos, todos ellos en torno a tus propias ideas sobre ésta
realidad nuestra y sobre tu propio entorno. ¿Qué pasaría si llegaras
a una ciudad a la que nunca has visitado y todo el mundo te conociera?
¿Que tuvieras familia y fortuna en ella y todos te llamaran por tu
nombre? ¿Qué harías tú si, de repente, la gente con que tratas todos
los días empezara a hablar de tí en términos que no entiendes, por
actitudes que, según tú y tu memoria, no has tenido?
La
pregunta va más allá y jamás existirá respuesta: la búsqueda de uno
mismo, del sentido y la razón de cada uno frente a sí mismo.
Una
conquista por razón por la comedia.
A
continuación vienen las entrevistas exclusivas para tí, amig@ lector@
de Enkidu Magazine.
Si
deseas leer el texto original de William Shakespeare:
http://www.gutenberg.org/dirs/etext00/0ws0610.txt
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