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“Se
siente vinculado con toda la historia del teatro”
Entrevista
exclusiva con Maestro Alonso Ruizpalacios, director de la nueva obra en
El Carro de Comedias del Teatro UNAM.
Ciudad
de México, 27 de agosto (AVS/LIOWLB): Después de la primera
representación de La Comedia de los Errores, rumbo a los bocadillos nos
encontramos con el Maestro Alonso Ruizpalacios, a quien solicitamos unas
palabras.
Agustin
Villalpando/Enkidu: ¿Qué significa para usted El Carro de Comedias?
Maestro
Alonso Ruizpalacios: Para mí significa un gran reto y... atrás del
Carro de Comedias hay un letrerito que, creo ha sobrevivido varios
montajes y cada que lo pintan y lo repintan, siempre dejan un letrerito
que dice “Aquí sí aprendes”. El otro día que lo volví a ver,
dije, es cierto. Es un proyecto muy bello, es muy noble. Hay un público
cautivo que viene a ver El Carro de Comedias y le encanta y por otro
lado es bien difícil porque el público no perdona. Al mismo tiempo es
muy generoso pero si hay algo que no le gusta lo vas a saber en el acto.
Para mí ha sido un aprendizaje bien padre [muy bueno, N/E]. Yo nunca
había hecho teatro de calle, así que he aprendido muchas cosas, de
clarear y cosas que en el teatro de cámara funcionan y afuera no. Es
realmente complicado hacer teatro de calle. Parece fácil pero realmente
no lo es y también hay otra cosa que es muy padre: que al hacer este
tipo de teatro y este tipo de textos, que es un clásico de 400 años,
uno se siente vinculado con toda la historia del teatro, para quienes
somos apasionados del teatro es algo padrísimo ver a los actores, abrir
ellos todo, ponerse sus máscaras detrás, es como era y es algo
conmovedor.
Agustín
Villalpando: El uso del lenguaje, pues hay cosas muy clásicas y a veces...
Maestro
Alonso Ruizpalacios: Mira, tenemos una buena adaptación que hizo
Alfredo Michel. A mí, en lo particular, se me hace muy brillante su
traducción que no solemniza. No trata a Shakespeare de una manera
solemne. Hoy en día es como absurdo utilizar castellano antiguo porque
no hablamos, pero creo que lo que se buscó es que fuera fresco y
contemporáneo. Que estuviera en el presente pero sin hacer una
contemporaneización burda. Hay una grosería mexicana por ahí, en el
resto se buscó un español neutral que fuera fácil de captar. Los
actores claro que batallaron con eso; uno siempre batalla con esas metáforas
tan complicadas y tan enredadas y justo en eso trabajamos, en desenmarañarlo
y ellos lo seguirán haciendo para que le llegue al público. Creo que,
en realidad, es una pregunta que se debe hacer al público sobre qué
tan difícil les pareció el lenguaje.
Agustin
Villalpando/Enkidu: ¿Cuál fue su acercamiento a la cultura
‘oriental’?
Maestro
Alonso Ruizpalacios: No. La justificación para la puesta, el concepto
del montaje es que para los Isabelinos, los contemporáneos de
Shakespeare, el puerto de Efeso les significaba un lugar extraño, exótico,
donde te podían matar el alma, como de magia negra, entonces, para
nosotros el Oriente nos dice algo similar, que al mismo tiempo de ser
tercermundistas tenemos cosas en común como, por ejemplo, con la India,
y al mismo tiempo es muy distinto, es como otro Universo, algo
incomprensible por eso decidimos irnos a un motivo induesco, que no está
situado en la India específicamente, es más como un color, un aire, lo
que le quisimos dar tanto a la escenografía como al vestuario, digamos
al mundo de la obra.
Agustin
Villalpando: ¿Y la música –que es en vivo–, quién la compuso?
Maestro
Alonso Ruizpalacios: La compuso Tomás Barreiro. Lo que buscamos aquí
era encontrar un punto donde la tambora mexicana y música del estilo de
la Guelaguetza, se cruzan con música de la India. Encontramos música
de la India que tiene esas similitudes y de los Balcanes. Así que es
como un puente para atravezar estas carreteras sin ser absolutamente
específicos de lugar geográficamente.
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