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Venezuela:
Mass media y Referéndum
Qué SI y qué NO... la
hora de la auto-critica.
Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión/Fundación Federico
Engels
Balance de errores
comunicacionales.
Una vez más la realidad
impone tareas impostergables. Vimos el asedio obsceno de una artillería
de calumnias que ensayó sus armas más „sofisticadas“; pudimos
presenciar la creatividad contra-revolucionaria que opera
impunemente ante nuestras narices. Nos vimos tibios débiles,
confundidos, repetitivos, oficialistas y timoratos. Nos vimos
desorganizados, tartamudos e individualistas. Vimos nuestras desventajas,
nuestras debilidades y nuestra negligencia con una claridad dolorosa y
clarificante. Está a la vista la advertencia de que la Revolución,
magnífica y promisoria no es invencible y está claro que las amenazas
vienen de afuera y de adentro. Está claro que no hemos dado los pasos más
importantes, está claro que nuestra auto-critica aun es auto-complaciente,
está claro que el período de transición todavía no asienta sus mejor
poder revolucionario en una la conciencia liberada capaz de impulsar el
triunfo definitivo de la Revolución Socialista. Está claro que falta
mucho y están claras muchas incapacidades. Hay que convertir todo
movimiento de la contra-revolución en nuestro acicate –no único- o
estamos perdidos. Ni un milímetro al desanimo.
Venezuela es un alma encendida... el alma de la Revolución
en transición, exigente y tierna, nuestra y generosa. Nuestra tarea es
abrazarla y recoger toda lección como un impulso. Pero no
irresponsables, no indolentes, no confiados, no ineficientes, no
confundidos, no desorganizados. He ahí la jerarquía del programa
revolucionario, he ahí la importancia de la guerra simbólica contra la
alienación, he ahí la urgencia de la revolución de la conciencia, de
la cultura, del espíritu revolucionario donde todavía parecemos y
estamos verdes, cándidos, románticos y utópicos... huérfanos del
partido de masas verdaderamente organizado y en combate como lo soñamos,
sin sectas, sin burocracias, sin voluntarismo mesiánico... es decir
como se debe. Como nos lo debemos.
Urge una Revolución en la comunicación –también-
He ahí la urgencia de romper con idilios milagreros y con
reformismos suicidas. He ahí la necesidad de ser mejores y más fuertes...
está en juego la propia supervivencia de la Revolución y no hay
tiempos para depresión ni para extravíos. O avanzamos o nos asesinan.
Ellos no tendrán miramientos. Duele terriblemente esta derrota porque
nos hace perder tiempo valioso y duele más porque muchos de los
nuestros no salieron a la batalla... están confiados, indolentes e
ignorantes... muchos, no todos. Duele hondo porque no coincide lo que
urge con lo que ocurre. Duele y eso está muy bien, el problema es ganar
la alquimia que convierta el dolor en trabajo hoy mismo.
Ningún desanimo... al contrario, los principios están
intactos aunque fallen las tácticas y a estas horas lo urgente es no
confundirlos. Eso sentimos en esta hora. Hay mucho para analizar en
momentos en que la Revolución no sólo vive bajo amenazas externas, en
momentos en que la Revolución tiene parásitos internos que hacen
peligrar, incluso más, todo lo ganado. Pero la única purga
posible ha de venir desde abajo cuando el programa de transición
revolucionaria encarne y florezca como acción organizada y sistemática,
consciente y amorosa, bien desde abajo y bien democrática.
Cháves ha sido ejemplar con su discurso que orienta hacia
redoblar el trabajo y él mismo a estas horas debe tener bien clarito en
cuántas cosas se le han ido vacíos y filtraciones... vicios y tareas
pendientes. La de la Comunicación revolucionaria sigue siendo una tarea
impostergable y todavía no queda claro que no se trata de una lucha
localista, que debe ser tarea de una Cumbre de Presidentes contra el
bloqueo mediático, contra la alienación y por un Nuevo Orden
Socialista de la Comunicación. Es tarea urgente impulsar una Corriente
Internacional de la Comunicación hacia el Socialismo.
Uno siente rabia y pena por todo el trabajo desplegado paso a
paso... los que hemos visto en detalle las tareas más comprometidas y
minuciosas para el SI en el referéndum hemos visto también la tibieza
de muchos camaradas entretenidos en su vanidad o en intereses que no
coinciden con las urgencias. La Revolución mundial tiene en Venezuela
una casa excepcional y florida, eso está por encima de las derrotas
coyunturales que son crisol de las verdades con más largo alcance. Por
eso estamos bajo examen permanente, todos, y lo que toca, ahora mismo,
es perfeccionar el trabajo, hacernos uno y seguir pacientemente,
enamoradamente, al lado de lo mejor de esta Revolución mundial y
nuestra. Convertir nuestras debilidades en fortalezas cuanto antes. Nada
hay más importante a estas horas. Aunque la burguesía tenga
instrumentos poderosos para degenerar a la opinión pública nuestras
fuerzas comunicacionales siguen desorganizadas e ingenuas. Muchos saben
chillar histéricos y de Venezuela esperan financiamientos, rentas y
comodidades sin trabar acciones directas, creativas y efectivas en la
lucha contra el capitalismo. Ese sueño debe terminar ya... la realidad
exige un salto cualitativo hacia un programa internacionalista de acción
consensuada en todo el continente. No esperemos a que nos silencien.
Abstención y Comunicación Revolucionaria
La abstención es una responsabilidad para todos los
revolucionarios de la Comunicación. Es preciso hacerla nuestro problema,
nuestra derrota. Sin púlpitos y sin deprimidos. „El problema no es
que la revolución haya limitado los derechos democráticos de la
oposición o pisoteado la „libertad de prensa“. El problema es que
la revolución ha sido demasiado generosa con sus oponentes,
excesivamente tolerante, muy paciente, demasiado caballerosa. Ha dejado
excesivo poder en manos de la oligarquía y sus agentes. Ha puesto un
arma en sus manos y que la están utilizando de modo muy efectivo para
sabotear la revolución, descarrilarla y por último destruirla“
Alan Woods.
Mientras los medios de comunicación sigan usurpando un lugar
privilegiado para agredir al pensamiento revolucionario, mientras tengan
„libertad“ absoluta para alienar y degenerar toda acción conciente
de los pueblos contra sus explotadores y sus verdugos... seguiremos
siendo sus cómplices aunque discursemos lo que discursemos sobre
socialismo. No nos sorprenda que ya organicen otro golpe de estado y
esta vez si sea transmitido.
La acción Revolucionaria de la comunicación tiene por tarea
urgente al abstencionismo que representa sin duda grados de
desmoralización, cansancio o conformismo muy perniciosos. La moral de
la batalla requiere una revolución comunicacional que no depende se
sectas ni de funcionarios voluntaristas y simpáticos. La moral, la ética,
el espíritu de la revolución exige acción permanente de la comunicación
capaz de superar el estado actual de las concepciones más tediosas con
que se han desarrollado algunos modelos comunicacionales en Venezuela
incluso al calor de la Revolución. Urge una Política Revolucionaria en
materia de Comunicación libre de atavismos y de lastres que entre
componendas y ambigüedades no sólo hacen flaco favor a la Revolución
también abonan a la contra-revolución oro molido... el oro de la
ineficiencia, el tedio y la desorientación.
En Venezuela siguen presentes miles de problemas heredados y
también siguen presentes miles de problemas porstergados por la
incapacidad de los dirigentes para obedecer el mandato que desde abajo
les exige profundizar la Revolución. Es hora de un anális fraternal y
comprometido. ¿Cúanto tiempo más esperará el pueblo de Venezuela a
una TeleSur más convocante resuelta y sin confusiones a liderar la
parte internacionalista de la integración como líder natural de un espíritu
combativo contra la tergiversación, el engaño y la deformación de
nuestras realidades? ¿Cuánto tiempo más habrá que esperar a VIVE TV
para que toda su experiencia magnífica rompa los sectarismos y sea por
fin líder de la experimentación más creativa, sea crisol de
conciencia revolucionaria imparable y sea la escuela de realización que
forme los cuadros de la Comunicación revolucionaria que urgen a estas
horas? ¿Cuánto tiempo más requiere TeVES? ¿Cuánto Radio Nacional?
¿Cuánto todos los medios comunitarios y alternativos para romper los
sectarismos, la desunión, la desorganización, el individualismo,
propio y ajeno. Es esta una hora magnífica para las criticas y las
auto-criticas y dejarla pasar sería, de menos, sospechoso.
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