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Partida
de Rosca Leather en la Ciudad de México
| Ciudad de México, 5 de enero (© LIOWLB/AVS/Enkidu
Magazine – fotos © Enkidu Magazine): Ayer acudimos a una
invitación para “partir la Rosca de Reyes” en el seno de
uno de los grupos leather más importantes en la Ciudad de México.
Por fortuna, nos encontramos al líder de otro de los más
prominentes grupos leather mexicanos por lo que tuvimos la
suerte de convivir y compartir algunos momentos de camaradería
con estos dos grandes de la escena leather mexicana, cada uno
con su grupo, su visión, su perspectiva. Aquí, en exclusiva
para ti, amig@ lector@ de Enkidu Magazine: las Entrevistas
Exclusivas con Gerardo Spíndola y con César Vargas. |
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Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge/Director General
Enkidu Magazine: ¿Existe en México una Cultura
Leather?
Gerardo Spíndola: Propiamente dicho no, no hay
tal. Hay muchos aspectos y rasgos que podrían formar
una identidad leather, pero una cultura en sí, aceptada
y asimilada como tal no hemos llegado a ese grado.
Estamos formando y teniendo matices porque está
adquiriendo esa identidad mexicana.
Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge: Cuéntanos un poco
sobre su grupo y sus actividades.
Gerardo Spíndola: El grupo ya tiene tiempo. Lo
primero que queríamos era contar con un lugar donde
pudieran haber reuniones. Había una identidad, cierta
característica donde los hombres que se reunían parecían
muy masculinos. Este tipo de lugares hasta ahí llegaba,
no aceptando el ingreso de travestis ni a las vestidas y
entonces todos los demás se les decía leather. Así
que iniciamos reuniones donde parte de las reglas que
pusimos es que la actitud y la vestimenta debían
mostrar una imagen masculina. Así iniciamos con
reuniones. |
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César Vargas: Nosotros empezamos teniendo una
reunión al mes del grupo. Incluso a veces los amigos nos íbamos
reuniendo una vez a la semana y de manera espontánea, dentro de la
semana, cada tercer día o cada dos días, miembros del grupo venían y
utilizaban las instalaciones.
Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge: ¿Cómo eran las
reacciones de la comunidad?
César Vargas: Debemos subrayar que nosotros
encabezamos dos grupos diferentes. Gerardo tiene un grupo que maneja una
ideología diferente, su grupo es más sobre cuestiones de información
y desarrollo social. En tanto, el grupo que yo manejo es más para
reuniones, actividades, para la interacción y para reuniones de
sadomasoquismo, entre otras. El grupo que maneja Gerardo es más sobre
fetichismo e información. El mío es más de interacción y acción.
Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge: ¿Cuántos grupos
y organizaciones leather existen en México ahora?
César Vargas: Actualmente, grupos formados
oficialmente que organizan reuniones y eventos, en el Distrito Federal
actualmente son unos 15. En la República son unos 35 y a nivel virtual
o ficticio existen como 170 grupos en el país. Algunos proveen
información y otros se crean en la Internet y a los dos o tres meses
desaparecen. Grupos que hacen reuniones y conviven con su gente, en el
Distrito Federal, son unos 15.
Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge: ¿Cómo son las
relaciones entre los grupos? ¿Existe algo como una Comunidad Leather?
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César Vargas: Si. El detalle es que a veces
los manejadores o los dirigentes de los grupos son muy
selectivos, muy reservados o tienen una idea muy diferente o
específica de lo que ellos creen o sienten que debe ser un
leather. En sus grupos ellos son muy cerrados a recibir ciertas
personas, a menos que cumplan ciertas características, ciertas
funciones, ciertos comportamientos y cierta vestimenta o no se
les permite el ingreso.
En cambio, otros grupos son mucho más abiertos y
otros son tan exclusivos que no pasan de 5 o hasta 15 miembros.
En nuestro caso, en ambos grupos aceptamos a mucha gente, a
todos los que tengan la curiosidad, se adentren y quieran
conocer el mundo leather.
Ellos mismos, al entrar al grupo van viendo cómo es
la cuestión y ellos deciden si es lo que buscaban. Si les gusta
se adentran, crecen, vienen a las reuniones y conviven con
nosotros. Si no es lo que pensaban, simplemente no regresan o
van a otras opciones. |
Gerardo Spíndola: Exacto. Lo que nosotros
tratamos, más que nada, es que los grupos sean un medio para entrar,
para que la persona conozca de qué se trata la cultura leather, que
puedan aclarar sus dudas, sobre todo porque se tiene una imagen muy
equivocada de lo que es ser leather en este país. La idea a veces se
confunde con el sado-masoquismo. Si está relacionado pero no totalmente.
También está la idea del fetichismo, pero no es totalmente leather en
el sentido de que nada más son uniformes y la imagen masculina. Muchos
llegan con la duda de qué es y de qué se trata ser leather. Buscan una
respuesta y a veces hay que aclarar ideas que traen. De hecho, de tiempo
en tiempo tenemos reuniones pequeñas para aclarar dudas y hablar del
tema. Con esto entienden que es un medio donde pueden entrar
perfectamente, donde pueden encontrar su lugar y que todos, al menos,
siempre nos hemos respetado, dentro de la propia comunidad procuramos
respetarnos unos a otros. A veces este respeto implica incluso el no
relacionarnos cuando hay reuniones o cuando hay pláticas, porque
tenemos ideas distintas, pero al reunirnos en la calle o en otros
lugares, no en una reunión leather, lo hacemos con toda cordialidad,
sin ningún problema.
Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge: ¿Existen en México
antros leather? En ocasiones, lectores de Enkidu Magazine que llegan del
extranjero nos preguntan si hay lugares leather en México.
César Vargas: Anteriormente sí habían dos
lugares muy específicos en México. Uno era La Estación y otro era El
Vaquero. Actualmente hay dos lugares Tom’s Leather Bar y El Taller,
que supuestamente son leather, pero para no quebrar tuvieron que hacer
una apertura para permitir que otras personas que no están en la cuestión
leather ingresen. Sin embargo, algunos lugares, en algunas noches o en
algunas reuniones o fiestas que tienen el tema leather. Lo que hay, más
bien, son grupos, asociaciones o comunidades que realizan sus propias
reuniones, pero no hay un lugar específicamente leather. Ese es uno de
nuestros objetivos, a futuro, como grupo: tener un lugar específico
para poder realizar las actividades y convivencias que queremos. Aquí
la casa se presta para reuniones, cuando hay hasta 10 personas nos
acomodamos muy bien. Pero, por ejemplo, ha habido reuniones muy grandes,
como el día de la Marcha del Orgullo, cuando todos llenaron el lugar y
el equipo no alcanza para todos.
Agustin Villalpando: ¿Hay mujeres leather?
César Vargas: Sí hay mujeres leather, pero
ellas se manejan bajo otros conceptos y otra ideología y otro
pensamiento alrededor de lo leather. Ellas lo ven desde el punto de
vista del ámbito social, donde se le atribuye el papel de la débil, la
dócil y entonces lo adoptan como una salida o un escape para esta
situación, para ser la dominante. Ahí hay dos roles: hay mujeres
leather que les gusta dominar y hay mujeres leather que les gusta ser
dominadas. Algunas de ellas gustan de dominar a mujeres, otras a hombres
o jugar una interacción de papel. Igual con nosotros, hay hombres que
son bisexuales o que son completamente homosexuales y que les gusta ser
dominados o que les gusta dominar a la persona.
Gerardo Espíndola: Sucede una cosa. El leather
mezcla la parte del fetichismo, que es la parte que sólo le corresponde
al lado homosexual y el lado del sado-masoquismo, donde tienen que ver
también hombres heterosexuales y mujeres. Una mujer puede ser leather
en el sentido que es sado-masoquista y es una dominatriz o es una mujer
sumisa, pero no puede ser fetichista porque una mujer no se puede
uniformar como un leather, porque no hay una imagen leather femenina.
Hay una imagen de un militar que es donde partimos… o un guerrero o un
policía. No son imágenes leather, sino de dominio. Por ello la mujer
puede ser sado-masoquista porque, por ejemplo, no puede haber una mujer
oso; existen conceptos parecidos pero no puede haber una mujer oso,
propiamente dicho.
Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge: ¿Cómo es la
recepción de las personas trans en la comunidad leather?
Gerardo Spíndola: Resulta curioso que en otros
países es algo común, pero aquí en México durante la separación de
ambos términos es tal que no es visto más que en su propio grupo. Es
decir, no se le considera que practique o que sea leather. Tal vez es
aceptada la persona como tal, pero regularmente no son bien vistos.
César Vargas: En realidad, en el caso del
grupo no se ha presentado un caso así. El detalle es que el grupo que
yo represento, que es el Leather Amos y esclavos México, la imagen, el
concepto y las reglas que nosotros tenemos es que es única y
estrictamente para hombres, varones, masculinos. La imagen femenina, aquí
con nosotros no entra. En algunas otras comunidades o en otras
agrupaciones sí debe haber ese concepto donde se permiten transexuales
o travestis leather y gente que le guste de cambiar de imagen o el papel
para realizar ciertas actividades. Nosotros, en el grupo, estamos más
dirigidos a la cuestión varonil. Además, en mi grupo no se ha
presentado este caso, no sé en el tuyo [se dirige a Spíndola].
Gerardo Spíndola: En mi grupo tampoco. En la
Comunidad Leather México no se ha presentado el caso, aunque sí me han
consultado, más que nada por curiosidad, personas a quienes les llama
el morbo, la curiosidad es lo que les llama la atención sobre algo que
se imaginan pero que no practican. Entonces quisieran ver, en algún
momento, una escena de ver a un amo y entonces que no se trate de un amo,
sino de un hombre travestido como ama. Esto lo he visto más común en
Europa. Aquí lo preguntan pero es raro que alguien lo haga.
César Vargas: Yo creo que antes de especificar
estas situaciones, deberíamos decir qué entendemos por cultura
leather, por grupos de dominación, grupos de sadomasoquismo y lo que
entendemos por una cultura leather mexicana que es algo que está en el
proceso de definición. Porque mucha gente no tiene ni idea de lo que es
la palabra leather, quizás lo asocian con la traducción “piel”
pero no entienden el sentido de decirle leather a una persona que tiene
características y gustos de imagen, de sexualidad y de comportamientos
que nosotros entendemos como un leather. Aquí en México ni siquiera se
conoce la palabra como tal.
Gerardo Spíndola: Incluso hace unos días
escuchaba que una persona en la radio confundió el concepto leather con
biker, aquellos que andan en motocicleta, todos de cuero, porque les
dijo que “estaban muy hombres ellos, muy leather, y estaban tomando un
café en un Starbucks” y eso ya le parecía afeminado, dijo que “le
parecía de jotos”, pero ahí es donde es un error en el concepto. Un
biker sí puede ser un leather pero no necesariamente está dentro de lo
que es ser leather. En realidad hay muchos biker y la mayoría son
heterosexuales y no practican el sadomasoquismo ni ven otros puntos,
dentro de lo leather, que nosotros percibimos como parte de la identidad
propia: a ellos no les interesan los soldados, los uniformes ni
interactuar con otras personas.
César Vargas: Simplemente se sienten a gusto
al vestir ropa de piel. Un leather verdadero implica muchas cuestiones,
desde imagen, vestuario, comportamiento, educación, actividades, gustos
o preferencias. Hay una gran alternativa. El ser leather se compone de
muchas cuestiones emocionales, culturales, sexuales, físicas, y existen
muchas alternativas que forman la cultura leather.
Dr. Lars Ivar Owesen-Lein Borge: ¿Cómo ven el
futuro de la Comunidad Leather en México?
César Vargas: Yo creo que hay mucho futuro. No
es posible que seamos un país que tal vez estamos en el Tercer Mundo,
con la cantidad de gente, no es posible que no hayan personas que tengan
gustos y preferencias leather, porque mucha gente ha tenido que emigrar
a otras partes o ha ido a otros países, donde la cultura leather está
más desarrollada y cuando regresa no puede realizar las mismas
actividades. Por ejemplo, en nuestro caso somos leather y tenemos las
oportunidades, las alternativas y hemos desarrollado y hemos hecho lo
que hemos querido en este ámbito, pero qué pasa con aquellos que no
han podido realizarlo. Ellos viven en una frustración, en una mentira,
en un engaño, en un desconocimiento, porque no pueden realizar, no
pueden conocer, no pueden crecer, no pueden practicar las cosas que
siempre han querido hacer. Hay muchas cuestiones que ignoran o que les
tienen miedo por el desconocimiento a cómo realizarlas, teniendo temor
a resultar heridos o lastimados. Piensan que cuando hablamos de
sadomasoquismo, de dominación, de leather, como la imagen se ha
distorsionado, como algo rudo, lleno de dolor, golpes, sangrado y
sufrimiento que, en cierto momento, puede ser algo cierto, porque hay
quienes sí lo hacen y es válido cuando la persona lo permite con su
consentimiento y está de acuerdo. Esta idea errónea impide que se sepa
que existen acuerdos, que existen límites, que existen convenios y prácticas
que no les ponen en riesgo de enfermedades, ni dolores, ni marcas, ni
frustraciones. En cambio, hay otras prácticas que pueden ser muy rudas,
muy fuertes y cuando terminan las personas concluyen con las mismas
condiciones físicas, emocionales y psicológicas que cuando empezó
pero con la satisfacción de haber realizado lo que buscaba o esperaba
realizar.
Agustin Villalpando: ¿Qué aconsejarían a alguien
que vive en provincia, que tal vez sólo se puede enterar por medio de
la Internet, a quien le gustaría saber si, primero es leather y segundo,
a dónde se puede comunicar?
César Vargas: Yo creo que la persona de
provincia, puede estar muy pegado a cuestiones sociales, religiosas y de
la familia, lo que le bloque para que se permita su desarrollo en estas
cuestiones. Así que yo recomendaría que emigraran a una ciudad o a una
parte donde tenga más opciones y oportunidades porque donde hay más
opciones y oportunidades pues tendrá más posibilidades de desarrollo.
Si no es el caso, hay muchos medios de comunicación, como la Internet,
revistas que se venden en todo el mundo y que les escriban.
Es la historia de muchos de nosotros, recomiendo que
luche y que se esfuerce, que se arriesgue y emigre a un lugar donde
pueda hacerlo. En mi caso yo nací en el Distrito Federal [Ciudad de México,
N/E] pero mi familia me llevó a vivir a Monterrey, una ciudad
desarrollada que no tiene las opciones ni las actividades que yo buscaba
y quería realizar. Así que yo tenía un sueño y lo quería realizar.
Yo emigré entonces al Distrito Federal porque sabía que aquí sí habían
opciones y habían grupos leather, de sadomasoquismo y dominación y
todo eso. Poco a poco me fui contactando y desarrollando con todas esas
oportunidades. Yo tuve la suerte, la fortuna, de que conocí a gente que
había tenido la posibilidad de desarrollarse dentro de la cultura
leather en países como Alemania, España y Estados Unidos. Ellos habían
entrenado allá, habían adquirido una serie de prácticas y
conocimientos; cuando regresan a México tuve la oportunidad de que me
transmitan esos conocimientos y esas prácticas, actividades, enseñanza.
Posteriormente, yo me doy cuenta que conocía a más personas que querían
conocer y desarrollarse en este camino. Así que tengo la oportunidad de
enseñarles lo que yo he aprendido y conozco. Realmente lo del grupo fue
por casualidad, no por la idea de encabezar un grupo o un movimiento.
Como adolescente tenía el sueño de pertenecer a un grupo que contase
con un lugar con el equipo, el material y todo eso. Mi ideal era un
lugar a donde pudiese ir a realizar las prácticas que queríamos. Yo no
lo encontraba así que fui consiguiendo cosas, y poco a poco ya tenemos
varios grupos, conocemos gente, amigos, personas que nos han facilitado
películas, libros, revistas, cuerdas, lazos, cadenas y demás
artefactos para nuestras actividades de dominación y sadomasoquismo,
entre otras actividades.
Mi nombre es César Vargas, conocido como Leatherboy César,
el Chico Leather de México. El grupo que yo represento es Leather Amos-Esclavos
México II. El grupo más que nada es de interacción y convivencia
entre hombres homosexuales que gustan de la dominación, el
sadomasoquismo, el fetichismo y varias actividades más. Mi correo
electrónico es leatherboycesar@yahoo.com
o leathermencesar@yahoo.com.mx
Gerardo Spíndola: Mi nombre es Gerardo Spíndola,
manejo la Comunidad Leather de México. Me han dicho que es un nombre
muy pretencioso pero lo que busco, más que nada, es que yo sí veo al
futuro de la comunidad. El grupo es para introducir a aquellas personas
que están buscando la identidad leather, aclarar sus dudas, como para
aquellos que ya la practican, que tengan un espacio, que tengan dónde
expresarse y sobre todo dónde difundir, porque esto es mucho una labor
de difundir. Yo tengo la idea de que el homosexual no tiene sólo la
opción de ser gay, en el sentido más materialista, más caricaturizado
que puede haber. Era eso o ser de clóset, de manera que cualquier
hombre que se comportaba de una manera “normal”, como varón, era
visto como uno de clóset, yo creo que ser leather es otra opción más
que pueden tener los hombres, donde puedes ser homosexual siendo
masculino, viril, directo y franco, sin caer en las exageraciones que
hacen los gays, no por rechazarlo sino que creo que es una tercera opción
entre que “eres o no eres” gay. Antes de la Marcha del Orgullo dije
que no es un desfile de “locas”. Para eso fuimos, para defender la
idea de que vamos todo tipo de personas, me dio mucho gusto ver hay
quienes van en familia, que hay quienes llevan niños y hay apertura
para todos: mi correo es damesp@yahoo.com.mx
César Vargas: En cuestión de información y
conocimiento, el grupo de Gerardo es más dedicado a eso. Si alguien
busca información sobre estas cuestiones puede ir con Gerardo. Por otro
lado, si hay gente que ya conoce y le interesa experimentar cuestiones
de acción, interacción… de sexo, propiamente, en cuestiones de
fetichismo, dominación, sadomasoquismo y todo eso, pueden acudir a mi
grupo que es leatheramosyesclavosmexico y nosotros tenemos el equipo, el
lugar y los miembros ya sabemos a lo que venimos, ya nos conocemos y
practicamos. Igual si alguien se inicia, que tenga la certeza de que se
le va a respetar, se le va a enseñar, se le va a educar. A nadie se le
obliga a hacer algo que no quiere. La gente tiene que ir creciendo y
desarrollándose poco a poco. La gente que vea y le guste va a continuar,
quienes no, pues podrán buscar otras opciones.
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