
FOTO: Jim Wilson/The New York Times
Ana Homayoun es tutora de Robert Gittings, quien va en sexto grado,
arriba, enseñándole cómo organizar su trabajo de clase.
Dando a
Niños Desorganizados Herramientas para Lograr el Exito - Giving
Disorganized Boys the Tools for Success
Los Altos, California, New York Times, Alan Finder, 1° de enero
(Traducción al castellano Agustin Villalpando/Enkidu Magazine):
"¿Podemos ver tu maleta? [Can we take a look at your backpack?]
Ana Homayoun repite esa pregunta numerosas veces del día. No, ella no
revisa a pasajeros de una aerolínea ni trabaja en seguridad en un
estadio de basketball.
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FOTO: Jim Wilson/The New York
Times
Ms. Homayoun with Chris Picetti, a junior, and her dog, Mason. |
Homayoun es una tutora. Ella ayuda a adolescentes en materias como
matemáticas y ciencia, pero en particular se especializa en enseñar a
los niños a cómo llegar a ser organizados.
Una tarde en su suite-oficina agradable en este suburbio acaudalado al
sur de San Francisco, ella hizo la pregunta a John Ferrari, de 14 años
de edad, a fin de revisar un montón de papeles que sacó de su maleta. El
repasó por los papeles, colocándolos en pilas separadas -escritura,
ortografía, vocabulario, pruebas- para dar orden a su carpeta de hojas
sueltas.
"Oh,
aquí está mi horario de clases, que alivio," dijo John, quien asiste al
octavo grado.
Un momento después, él tropieza con algo incluso más valioso. "Tengo que
entregar esto mañana," dijo John. "Es el nombre que quiero en mi
diploma".
En estos días, las niñas obtienen mejores resultados que los niños en la
preparatoria y la universidad, por lo que los educadores han estado
discutiendo sobre si existe una crisis en la educación de los niños.
Algunos sugieren la necesidad de tener más escuelas con alumnos de un
sólo género, más modelos a seguir masculinos o nuevas técnicas de
enseñanza. Otros están experimentando con cambios físicos en el salón de
clases que alienten a los niños a moverse en lugar de intentar anclarlos
a sus sillas.
Pero mientras debaten, tutores que cuestan mucho y consejeros
universitarios [college counselors] han brincado hacia la acción,
cobrando hasta $100 dólares de Estados Unidos por hora y con ganas de
meter en cintura a los niños.
Los tutores aseguran que su centro de atención principal son las
habilidades de organización [organizational skills] porque parece que
los niños, en general, tienen más dificultad organizándose y haciendo
varias tareas al mismo tiempo [multitasking] en comparación con las
niñas.
De este modo, los asesores privados en lugares tan diversos como
Chicago, la Ciudad de Nueva York, Sarasota en Florida y Bennington en
Vermont, quienes guían a los adolescentes y jóvenes en sus solicitudes
para entrar a la universidad [college], han concebido sistemas
elaborados -desde códigos de color, calendarios de cuatro meses que
marcan docenas de fechas límite, hasta cajas de archivos que los
estudiantes deben llevar a cada sesión.
Donna Goldberg comenzó a trabajar con estudiantes en Manhattan sobre
cómo organizarse hace 17 años. Su inspiración fue su propio hijo,
entonces en séptimo grado. Goldberg se sorprendió al aprender que él no
había entregado sus tareas escolares.
"El abrió su maleta, que era verdaderamente un hoyo negro y dijo, 'Aquí
está'", cuenta ella. El no había entendido que en el séptimo grado el
era responsable de entregar sus tareas, en lugar de esperar hasta que se
las pidieran.
Algunos educadores piensan que los tutores se encuentran en el camino
indicado, haya o no algo científico en apoyarlos. "Los chicos sólo no
parece que desarrollan las habilidades que tienen relación con la
organización a temprana edad," dice Judith Kleinfeld, profesora de
psicología en la Universidad de Alaska y fundadora de Boys Project
[Proyecto Niños], una coalición de investigadores, educadores y padres
para poner atención en los problemas de los niños.
Goldberg, Homayoun y otros tutores privados aseguran que los niños deben
aprender no sólo cómo organizarse, sino también c+omo administrar su
tiempo e incluso la forma de estudiar.
Robert Gittings, quien va en sexto grado, ha estado viniendo cada semana
a trabajar con Homayoun desde septiembre. A él también se le pide que
vacíe su mochila y en una visita, tranquilamente sacó una colección
vasta de libros de texto, carpetas, cuadernos de trabajo, libros en
rústica y libros de tapa dura de la biblioteca.
La mayoría de las carpetas estaban ordenadas y estaban razonablemente
bien cuidadas. Pero había una pila de papeles de la clase de ciencias,
cerca de una pulgada de ancho, que necesitaba ser ordenada.
"¿Tienes tarea para esta noche?", pregunta Homayoun.
El replicó, "Tenemos una hoja de trabajo [work sheet]". Pero no estaba
en la sección de tareas de la carpeta de ciencias ni en su planificador
[planner] diario.
Entonces Robert se acordó de dónde lo había puesto. Del bolsillo lateral
de su mochila, él tiró una hoja de papel que había sido doblada hasta
convertirse en un rectángulo diminuto.
Homayoun rió y dijo con delicadeza, "¿Tal vez deberíamos ponerla en la
sección de tareas?"
Homayoun abrió su negocio, Green Ivy Educational Consulting, no mucho
tiempo después de graduarse de la Universidad Duke, en 2001. Ella creó
su sistema organizacional -básicamente una elaboración de las formas en
que ella había estudiado en la preparatoria- luego, ella comenzó a ser
tutora hace seis años.
"Yo preguntaría, ¿en qué clase tienes más problemas?", dijo ella.
"Pediría ver la carpeta y siempre sería la más desordenada".
Ella solicita que sus clientes tengan una carpeta de tres anillas por
cada materia académica, que dividan cada carpeta en cinco secciones:
notas, tarea, folletos, pruebas y tests, y papel blanco -y que usen una
perforadora sin descanso, de manera que cada hoja de papel relacionada
con la escuela es puesta en su lugar apropiado.
Los estudiantes deben mantener un plan diario [daily planner]; se les
solicita que enumeren el orden en que desean hacer cada día de tareas y
saquen una caja por cada trabajo escolar, a fin de poder revisarlo
cuando haya sido completado.
La tarea debe hacerse en un periodo de dos horas en un cuarto tranquilo,
sin distracción alguna: ningún mensaje instántaneo, sin internet, sin
música, sin teléfono celular ni televisión.
Si bien algunas niñas necesitan ayuda para organizarse, al menos tres
cuartos de sus estudiantes son niños, afirma Homayoun. Las niñas, de
manera usual adoptan sus métodos con más rapidez.
"Las Niñas se dan cuenta de esto con mayor rapidez," dice Homayoun, de
28 años de edad, quien cuenta con modales relajados, pero firmes, y
tiene un don de diplomacia con los adolescentes y sus padres. "Los
niños, todavía tienes que estar con ellos durante un tiempo. Ellos no
van a aprender de manera inmediata. Tienes que darle muchas vueltas."
Dos alumnos de preparatoria [seniors] llegan para su cita semanal,
esperando completar sus solicitudes universitarias y llenarlas en línea.
Pero la tutora descubre que uno de los niños no completó secciones de
información personal básica en su solicitud, mientras que el otro olvidó
un requisito consistente en tres ensayos cortos que pide la Universidad
de Virginia. Cada uno mostró desilusión de que hubiese más trabajo que
hacer.
"Lo lamento," dijo ella a manera de consolación."Es como si pensaras que
has terminado un maratón y luego encontrar que te faltan tres millas."
Con orientación y un seguimiento constante, los niños pueden hacer un
progreso significativo, dijo Homayoun. Ernie McMillan, de 17 años de
edad, preparatoriano [high school senior] que ha estado trabajando con
ella desde el verano antes de su ingreso a la preparatoria, es un
ejemplo. El creó carpetas ordenadas, cumplió con lo que decía su
planificador diario [daily planner], tomó notas mientras leía e incluso
estuvo de acuerdo en eliminar las distracciones durante su tarea.
En la primavera de su año de ingreso, McMillan tenía un promedio de 2.8,
es decir, una B-minus. Luego de trabajar con Homayoun, él elevó su
promedio a 3.1 en el primer semestre de su primer año en preparatoria.
La primavera pasada, logró 3.5, esto es, una B-plus.
"Yo estaba muy feliz sobre eso," dijo él. "Siempre pensé que lo podía
hacer y no entendía porqué no podía. Sólo necesitaba ese apoyo [backing],
esa estructura. Estaba entregando mis deberes a tiempo. Estaba
trabajando con anticipacíon al resto de mi clase. Estaba organizado de
una manera en que nunca antes lo había estado."
McMillan se detiene por un momento antes de agregar, "ella también
reelaboro totalmente mi mochila [backpack]."
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