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Yo no quiero un préstamo, quiero
una vida digna
Por
Abraham Landeta/Enkidu*
“La
igualdad tal vez sea un derecho, pero no hay poder humano que alcance
jamás a convertirla en hecho.”
Honoré
de Balzac (1799-1850) Escritor francés.
Hace
algunas semanas leí que algunos bancos mexicanos otorgarían créditos
hipotecarios a parejas del mismo sexo que hubieren legalizado su unión.
Para los que vivimos en el Distrito Federal, la ciudad con más
instituciones y sucursales bancarias del país, y que hemos suscrito una
sociedad de convivencia esto podría ser una buena noticia, sin embargo,
deja de ser prioritario.
Antes
que nada hay que hablar con claridad: cuando se trata de hacer negocio
la comunidad LGBT es escuchada, pero cuando se trata de justicia y
equidad social nuestras voces jamás son atendidas.
Creo
que nadie puede quejarse de la falta de existencia de comercios
dirigidos a la comunidad LGBT. Así pues tenemos a antros, bares, librerías,
sexshops, cafeterías, condonerías, tiendas de ropa, servicios médicos
particulares, hostales, agencias de viaje, editoriales, sitios web,
restaurantes, etc., etc., etc., a esta lista ahora se suman algunos
bancos que al menos en la Ciudad de México han dicho que añadirán próximamente
en el recuadro de estado civil de una solicitud de crédito hipotecario
el apartado para “Sociedad de Convivencia”, con la finalidad de que
las dos personas que la formen puedan juntar sus ingresos y obtener un
monto mayor de financiamiento para la compra o remodelación de una casa
o departamento, ya sean nuevos o usados. Esta medida es buena, en primer
lugar porque, como señalan algunos especialistas en el tema va
“normalizando” la diversidad sexual entre la sociedad, haciéndola
algo cotidiano (como siempre ha sido) entre la sociedad, en este caso en
particular, entre los usuarios, directivos y encargados de la atención
al público de los servicios bancarios.
Y
aunque esta noticia no ha causado gran revuelo como muchos esperaban, si
ha tenido eco en la Asociación de Banqueros de México, quienes
plantean recomendarla al resto de sus agremiados… ¿por qué? No
porque sean fervientes luchadores de los derechos humanos, sino porque
en este asunto hay negocio.
Quienes
cumplan con los requisitos y estén por obtener un crédito hipotecario
podrán ahora optar por esta nueva modalidad para parejas del mismo sexo,
pero no hay que confundir, se trata de una nueva forma en que los bancos
ganarán dinero con nosotros, y de no de una “gran
conquista social” como algunos activistas han señalado.
La
comunidad LGBT tiene otras prioridades. Aun hay mucho que hacer en
materia de combate a la discriminación por ejemplo, empezando por la
que existe aun en los lugares de reunión y convivencia LGBT, pues
existe una homofobia interna hacia ciertos sectores LGBT (travestis,
transexuales, lesbianas, entre otros) que cada vez va en aumento.
Nos preocupamos mucho por “ese mundo heterosexual” (¿a caso vivimos
en mundos distintos?) y no nos fijamos que nosotros también
discriminamos y de maneras igualmente graves.
Queremos
que nuestras parejas accedan a los sistemas de seguridad social del
estado, ya sea IMSS, ISSSTE, o como se llamen en los estados, acceso
universal, de calidad y COMPLETO a medicamentos para personas que viven
con VIH/SIDA e igualdad de trato en los servicios públicos de salud.
Queremos
también el pleno goce, ejercicio y disfrute de nuestra libertad de
expresión, de la libre expresión de los afectos en público sin ser
molestado por los policías, que se hable de la diversidad en las
escuelas sin tabúes o prejuicios, que se incluyan en los planes y
programas de estudio la no discriminación por orientación sexual, la
creación de espacios que desde el gobierno nos den la voz, voz que
tiene el mismo derecho a ser escuchada como la de los demás, entre
otros aspectos realmente de trascendencia social.
Que
bueno que los bancos den préstamos a parejas del mismo sexo,
felicidades a los que van a comprar su casita con esta nueva modalidad,
pero antes de que cualquier particular haga un negocio conmigo, quiero
una vida digna para todos los que tenemos una orientación sexual
distinta a la heterosexual, y hacia esta meta, estamos apenas iniciando
el camino, por lo que no hay que dormirnos en laureles ni ceder un paso
en la lucha por la plena igualdad social.
*Coordinador
General de Juventud por la Ciudad de México
Tel.
Celular 55 9167-6595
MSN
/ Mail: landeta@yahoo.com
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