| Jornada nacional contra la situación
económica y social
CIUDAD DE MEXICO, 06/02/2008 (Enkidu
Magazine/ Francisco Villalpando): El jueves 31 de enero se vieron
nuevamente inundadas las calles de la ciudad de México por miles de
manifestantes en contra de la situación económica y social que se vive
en nuestro país.
Según las autoridades fueron poco más de
cien mil personas las participantes, sin embargo, ver el Zócalo lleno de
contingentes que llegaban y se marchaban para dar paso a nuevos
contingentes fue un proceso del que no se habló. Mantener llena la
plancha del Zócalo capitalino por al menos tres horas puede ser otro
indicador para un cálculo más cercano a la realidad.
Los medios y el gobierno federal hicieron
hincapié de que los manifestantes fueron campesinos que marcharon en
contra del Tratado de Libre Comercio con América del Norte, sin embargo,
esa fue sólo una versión parcial ya que marcharon no sólo
organizaciones campesinas, sino también sindicales, movimientos sociales
reivindicativos, grupos radicales, ong´s ambientalistas, de derechos
humanos….
Uno de los aspectos que es fundamental
destacar es que la situación en el país es tan crítica que pudimos ver
lo insólito: organizaciones antes polarizadas y antagónicas ahora
convergieron. Tal es el caso de organizaciones corporativas priistas como
la Confederación Nacional Campesina (CNC), sectores del Sindicato
Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) hasta organizaciones tan
heterogéneas pero aglutinadas en la Unión Nacional de Trabajadores (UNT)
donde participan sindicatos como el de Telefonistas, de la Industria
Nuclear, de la Universidad Nacional Autónoma de México, entre otras
organizaciones de las llamadas democráticas; organizaciones agrupadas en
el Frente Sindical Mexicano, donde participan organizaciones como el
Sindicato de Electricistas, los Tranviarios…
Es importante señalar que la situación es
tan difícil que el Gobierno Federal está logrando construir lo que se
veía casi imposible: construir un frente articulador de trabajadores del
campo y la ciudad, del conocimiento, del arte, de la cultura, del deporte,
de organizaciones de la sociedad civil, de movimientos sociales…en
contra de las cada vez más crecientes injusticias de quienes tienen en su
poder el gobierno federal y la riqueza económica del país.
La pregunta obligada tiene al menos dos
vertientes: podrán articularse de forma organizada en el corto, mediano y
largo plazo los movimientos de inconformidad? podrá el Gobierno Federal
impedir estos procesos de organización de la inconformidad social?
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