| El IFE y ciudadanos en el olvido
CIUDAD DE MEXICO, 13/02/2008
(Enkidu Magazine/ Francisco Villalpando): Esta semana se dieron a
conocer a los tres nuevos “consejeros ciudadanos” que se integrarán
al Instituto Federal Electoral (IFE). Institución socialmente cuestionada
en círculos cercanos al PRD, por su desempeño en la elección
presidencial del 2006, donde los vientos de un fraude consumado se
hicieron presentes, y, donde el Consejero Presidente, Juan Carlos Ugalde
fungió como el artífice de un silencio y planteamientos cómplices
para defender a toda costa los datos que arrojaron una mínima diferencia
en los resultados de los comicios presidenciales y que significaron la
continuidad de los grupos de “derecha y ultraderecha” en el máximo
poder político del país. Derecha y ultraderecha empresarial y política,
se dieron” baños de pureza” al darse a conocer los resultados.
El costo social de asegurar el triunfo del
candidato de derecha en la presidencia de este país, fue justamente el
descrédito de una institución “ciudadana”, “ciudadaniaza” para
lograr trasparentar al máximo los procesos políticos electorales, tan
desacreditados en el pasado reciente por la estructura “priista” que
aseguraba el triunfo “aplanadora del Partido Revolucionario
Institucional (PRI).
El IFE en su origen era la mayor inversión
para recuperar la credibilidad, la legitimidad en los procesos electorales.
En su primera etapa a cargo de José Woldenberg parecía ser en efecto la
institución con mayor credibilidad y confianza ciudadana. Tan es así que
en el año 2000 se logró un reconocimiento a esta institución por
reconocer la derrota del candidato del hasta entonces partido hegemónico
en el poder, es decir del PRI, y el ascenso del candidato de la derecha.
Sin embargo, al término del período de
Woldenberg, la elección del nuevo Consejero Presidente implicó el inicio
de la caída del IFE ya que este nuevo consejero rompía con la
“ciudadanización” de esta institución, ya que el señor Ugalde tenía
tras de sí un pasado ligado a una de las liderezas del PRI: Elba Esther
Gordillo. Nuevamente el PRI tomaba las riendas del IFE de manera
“indirecta” y aunque fue cuestionado este nombramiento pasó gracias
al contubernio eterno entre el PRI y el Partido Acción Nacional (PAN).
Ahora nuevamente, Leonardo Valdés es
elegido por los partidos políticos, por el acuerdo de los tres más
importantes partidos políticos de este país.
Sin embargo más allá de este acuerdo
“histórico” se ha olvidado que el IFE era una institución
ciudadanizada, donde la participación y responsabilidad de los ciudadanos
sin filiación partidista era la esencia de este espacio, justamente para
equilibrar la relación ciudadanía- partidos políticos.
La relación ciudadanía-partidos políticos
en el IFE parecía ser la llave de la democratización de este país, el
desarrollo de un verdadero camino a la democracia. Sin embargo,
parece ser que el sueño ciudadano se extinguió desde la salida de José
Woldenberg y se aniquiló con el nombramiento de sus sucesores.
¿Habrá quien crea en la ciudadanización
y en las acciones del IFE?
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