|
Estados
Unidos planea expandir su rol para entrenar fuerzas de Pakistán
WASHINGTON, New York Times, Eric Schmitt & Thom Shanker, 02/03/2008: El
ejército de Estados Unidos está desarrollando un plan para enviar unos
100 entrenadores estadounidenses para trabajar con una fuerza
paramilitar de Pakistán que está a la vanguardia en el lucha contra Al
Qaeda y otros grupos extremistas en las áreas tribales inquietas de
Pakistán, aseguraron oficiales militares estadounidenses.
Pakistán ha descartado permitir que tropas de combate estadounidenses
combatan militantes de Qaeda y Talibán en las áreas tribales. Pero
líderes pakistanís han indicado, de manera privada, que ellos recibirían
con agrado a entrenadores estadounidenses adicionales para ayudar en la
enseñanza de técnicas nuevas a los soldados de Pakistán, cuyo ejército
fue hecho a la medida no contra la contrainsurgencia, sino para combatir
una guerra convencional terrestre, contra India.
Aunque el programa de entrenamiento se extendería durante varios meses,
se está revelando en un momento de operaciones crecientes en las áreas
tribales rebeldes a lo largo de la frontera con Afganistán. Al menos
ocho personas, sospechosas de ser militantes islámicos, fueron
asesinadas el jueves en un ataque triple de misiles a una casa que
utilizaban para entrenar en las áreas tribales.
Durante varios años, equipos pequeños de Fuerzas de Operaciones
Especiales de Estados Unidos [American Special Operations] han entrenado
a sus contrapartes pakistanís en tácticas de contrainsurgencia. Pero el
plan, clasificado, de 40 páginas, ahora bajo revisión en el Comando
Central de Estados Unidos, para ayudar a entrenar al Cuerpo Fronterizo [Frontier
Corps], una fuerza paramilitar de alrededor de 85,000 miembros
reclutados de los grupos étnicos en la frontera, aumentaría de manera
significativa el tamaño y el alcance del rol de entrenamiento
estadounidense en el país.
Los entrenadores de Estados Unidos serían restringidos a los recintos de
entrenamiento, pero con el consentimiento pakistaní, podrían
eventualmente acompañar a las tropas pakistanís en misiones “to the
point of contact” [al punto de contacto] con militantes, como los
entrenadores estadounidenses hacen en estos momentos en Irak, aseguró un
oficial militar senior estadounidense. Gran Bretaña también está
considerando una misión de entrenamiento similar a Pakistán, dijeron
oficiales. Un vocero de la Embajada Británica aquí declinó realizar
comentarios.
“Estados Unidos está trayendo un número pequeño de entrenadores para
asistir a Pakistán en sus esfuerzos para mejorar el entrenamiento de los
Cuerpos Fronterizos,” escribió en un mensaje de correo electrónico,
Elizabeth O. Colton, vocera de la Embajada de Estados Unidos en
Islamabad. “Los entrenadores estadounidenses tendrán como foco de
atención primario el asistir al cuadro pakistaní que hará el
entrenamiento real a la tropas de los Cuerpos Fronterizos.”
Colton declinó especificar cuántos entrenadores estadounidenses
participarían o dónde estarían sus bases. Pero oficiales del
Departamento de Defensa aseguran que el número de entrenadores
estadounidenses podría crecer hasta unos 100. Junto con los ataques
intensificados con misiles en Pakistán contra sospechosos de ser
militantes, el aumento en el programa de entrenamiento es otra señal de
la creciente preocupación y frustración de la Administración Bush con el
fracaso de Pakistán para hacer más sobre los movimientos de Al Qaeda en
las áreas tribales.
La propuesta expansión del programa de entrenamiento es modesta,
comparada con los esfuerzos de entrenamiento que se llevan a cabo en
Irak y en Afganistán y se dice que ofrece escasa probabilidad de
convertirse en una presencia de combate estadounidense mucho mayor.
Oficiales estadounidenses también se dan perfecta cuenta de las
sensibilidades de Pakistán a cualquier presencia de Estados Unidos en el
país, incluso de entrenadores, y hablaron en su mayoría basados en el
anonimato debido a las preocupaciones diplomáticas y porque el plan no
ha sido aprobado formalmente.
Hasta ahora, oficiales estadounidenses han trabajado de manera cercana
con el Presidente Pervez Musharraf sobre políticas de contraterrorismo,
incluyendo programas de entrenamiento. La victoria arrolladora de los
partidos de oposición de Pakistán en las elecciones parlamentarias del
mes pasado añaden un grado de complicación y confusión sobre cualquier
plan militar de largo plazo de este tipo porque es poco claro hasta
dónde los líderes nuevos, como Asif Ali Zardari, quien encabeza el
victorioso Partido de los Pueblos de Pakistán [Pakistan Peoples Party] y
viudo de la ex Primera Ministra Benazir Bhutto, aceptará esas políticas.
Oficiales estadounidenses también están tomando una serie de otros pasos
para aumentar la habilidad de largo plazo de Pakistán en el combate a
una nueva renaciente Al Qaeda y otros grupos extremistas en las áreas
tribales.
A petición del nuevo jefe del ejército de Pakistán, General Ashfaq
Parvez Kayani, el Comando Central, hace dos semanas, envió un equipo de
cuatro miembros de inteligencia, encabezadas por un teniente coronel,
para trabajar de manera cercana con oficiales de inteligencia pakistanís
en Islamabad. Los estadounidenses están ayudando con técnicas de
compartir imágenes de satélite y dando dirección a las peticiones de
Pakitán para comprar equipo usado para interceptar las comunicaciones de
los militantes, aseguró un oficial senior de Estados Unidos.
Estados Unidos también está ayudando a establecer centros de
coordinación fronterizos en Afganistán, justo al otro lado de la
frontera, donde oficiales afganos, pakistanís y estadounidenses pueden
compartir inteligencia sobre Al Qaeda y otros grupos extremistas
islámicos en y alrededor de las áreas tribales.
El Pentágono ha gastado unos $25 millones, hasta el momento, para
equipar a los Cuerpos Fronterizos con nuevas fuerzas blindadas,
vehículos, radios y equipo de vigilancia y planea gastar $75 millones
más el año próximo. En total, un oficial senior de la Administración
Bush, dijo que Estados Unidos podría gastar más de $400 millones en los
próximos años para mejorar los Cuerpos Fronterizos, incluyendo la
construcción de una base de entrenamiento cerca de Peshawar.
La propuesta de entrenamiento, ahora bajo revisión en el cuartel general
del Comando Central, en Tampa, Florida, cuyas operaciones en Medio
Oriente y en la mayoría del Sur de Asia, están sujetas a la aprobación
del comandante, Almirante William J. Fallon y altos oficiales del
Pentágono, incluyendo el Secretario de Defensa, Robert M. Gates.
Fallon dijo en una entrevista en su cuartel general, la semana pasada,
que los entrenadores adicionales formarían parte de “a comprehensive
approach” [un acercamiento integral] para abordar las necesidades de
seguridad de Pakistán. “Ellos quieren hacer tanto de esto como puedan
por sí mismos,” indicó Fallon.
Oficiales de Pakistán aseguran que ellos están conscientes de la oferta
general del Pentágono por más entrenadores, pero dijeron que no están
familiarizados con los detalles del plan del Comando Central.
Ese documento, titulado “Plan for Training the Frontier Corps” [Plan
para Entrenar a los Cuerpos Fronterizos], prevé una combinación de
Fuerzas Especiales y tropas regulares del ejército para trabajar con los
Cuerpos Fronterizos en técnicas básicas de puntería, habilidades de
infantería y técnicas de contrainsurgencia, aseguran oficiales del
Departamento de Defensa.
Hasta recientemente, los Cuerpos Fronterizos no habían recibido
financiamiento militar estadounidense porque los cuerpos, técnicamente,
caían bajo el Ministerio del Interior de Pakistán, una agencia no
militar con la cual el Pentágono, de manera ordinaria, no realiza
tratos. Pero oficiales de Estados Unidos y de Pakistán afirman que el
Cuerpo Fronterizo está integrado por miembros de la tribu Pashtun,
quienes conocen el lenguaje y la cultura de las áreas tribales y, a
largo plazo, es la fuente más apropiada para combatir una insurgencia
aquí.
Oficiales estadounidenses y pakistanís reconocen que tomará varios años
convertir los Cuerpos Fronterizos en una contrainsurgencia efectiva.
Oficiales de Estados Unidos aseguran que ellos han visto algunos
miembros del Cuerpo Fronterizo vistiendo sandalias cuando realizan
patrullaje y manejando rifles Kalashnikov que apenas funcionan y con
pocas municiones.
La necesidad del entrenamiento es evidente. En enero, cientos de
militantes islámicos atacaron un fuerte paramilitar en la zona tribal
inquieta de Waziristan Sur en el noroeste de Pakistán, matando a 22
soldados y tomando a muchos otros como rehenes. Un oficial del Pentágono
dijo que el fuerte, en parte, fue invadido porque el comandante había
fracasado en el alcance adecuado de su artillería antes del ataque.
“Las operaciones militares de Pakistán en las Areas Tribales
Administradas Federalmente [Federally Administered Tribal Areas] han
tenido efectos limitados en Al Qaeda,” Teniente General Michael D.
Maples, director de la Agencia de Inteligencia de Defensa [Defense
Intelligence Agency], dijo al Comité de Servicios Armados del Senado, la
semana pasada. “Pakistán reconoce la amenaza y se da cuenta de la
necesidad de desarrollar constrainsurgencia más efectiva y capacidades
contra el terrorismo para complementar sus fuerzas convencionales.”
Robert L. Grenier, ex Director del Centro de Contraterrorismo [Counterterrorism
Center] de la CIA, dijo a un panel del Consejo de Relaciones Exteriores
la semana pasada, que cualquier presencia militar estadounidense de alto
perfil en las áreas tribales o en la vecina Provincia de Frontera Nor-Oeste
[North-West Frontier Province] sería "el beso de la muerte" ["“the kiss
of death”].
Pero Pakistán, dijo, daría la bienvenida a números pequeños de
entrenadores que mantengan un perfil bajo y no se involucren en
operaciones de combate. "En un nivel creciente, mientras vean que esto
no causa que el cielo caiga, ellos serán deseosos de aceptar apoyo de
bajo nivel de los estadounidenses, en particular en forma de
entrenamiento," dijo Grenier, ex jefe de estación de la CIA en
Islamabad.
Grenier añadió que el rol que los entrenadores de Estados Unidos
jugarían tendrá que apoyarse en gran medida en el General Kayani, jefe
nuevo del ejército. "El es un tipo muy conservador, muy precavido" [“He’s
a very conservative, very cautious fellow”], dijo Grenier. “El deseará
tomar sus propias decisiones sobre lo que es sostenible y lo que no en
la forma del apoyo estadounidense.”
|
|