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ISRAEL:
El acceso al agua, un problema para los beduinos en los poblados no
reconocidos - L'accès à l'eau, un
problème pour les bédouins des villages non-reconnus
BEERSHEEBA, 4 abril de 2008 (© IRIN/Traducción al castellano © AVS /
Enkidu Magazine): Más de la mitad de los 85 mil beduinos del desierto de
Negev, quienes viven en una cuarentena de poblados no reconocidos por
Israel, están privados de numerosos servicios esenciales y sobre todo de
agua potable. Según algunos expertos, unos 45,000 beduinos utilizan
camiones-cisterna o animales para transportar agua a sus domicilios.
Así, centenares de habitantes del pueblo de Tel Arad dependen por
completo del agua que les es llevada por camiones-cisterna o en el lomo
de animales, lo que le vuelve aún más cara para los habitantes que ya
viven con recursos limitados para comprar alimentos de forma habitual.
«No estoy conectado a la red de distribución de agua porque él [Estado]
no lo desea», indicó Odeh, un viejo del pueblo quien recuerda haber sido
desplazado cuando aún era un niño.
Como en los otros poblados, los habitantes guardan su provisión de agua
en tanques colocados en el techo de sus casas. Sin embargo, las paredes
internas de los tanques pueden ser atacados por la oxidación, la
organización israelí Médicos por los Derechos del Hombre (Physicians for
Human Rights, PHR) manifestó su preocupación por los efectos nefastos de
esto, ya que puede provocar diarreas.
En efecto, en el mes de agosto de 2007, casi 80 por ciento de los
menores de Negev, hospitalizados por diarrea, eran beduinos, aun cuando
ellos sólo representan el 25 por ciento de la población de la región.
Según PHR, el agua sucia y el consumo insuficiente de líquidos (pues los
habitantes reciben muy poca agua) son el orígen de esta patología.
Abrevaderos centralizados
Alrededor de otras 40,000 personas, a quienes las autoridades de Israel
no proveen más que abrevaderos centralizados y colectivos (en las
estaciones de bombeo instaladas en puntos específicos de los conductos
de agua principales), utilizan conexiones rústicas para tener agua en su
domicilio. Algunas veces, la distribución del agua es irregular y las
estaciones de bombeo se encuentran cerradas porque los recibos por el
servicio no son pagados.
«Algunas veces, no tenemos agua porque una persona del pueblo no ha
pagado su factura», dijo Walid, un habitante de Awajan, un poblado no
reconocido. Teniendo en cuenta la naturaleza colectiva de los
abrevaderos centralizados, un gran número de familias pueden
efectivamente estar privadas del agua a causa de la negligencia o de la
pobreza de una sola persona quien no ha pagado su factura.
Pero los problemas van más allá de los insolutos. Algunas conexiones
rústicas se extienden hasta seis kilómetros desde el punto central, lo
que implica problemas de presión de agua y los tubos improvisados,
instalados para el suministro de agua constituyen lugares propicios para
el desarrollo de bacterias, explicó un doctor local a IRIN, en
traducción al castellano de Enkidu Magazine.
«En verano, con frecuencia estamos privados del agua. El tubo del agua
es tan pequeño y demasiadas gentes están conectadas a éste», explicó
Sliman, otro habitante del poblado. Walild y y él se ven forzados,
entonces, a comprar botellas de agua a precios de oro para procurar de
agua potable a sus familias.
Acorde con PHR, el Consejo Nacional para los Poblados No Reconocidos
[Regional Council for the Unrecognised Villages (RCVU)] y la Coalición
del Agua [Water Coalition (des organisations non-gouvernementales)], de
las 210 solicitudes de instalación de abrevaderos centralizados,
tramitadas entre 2003 y 2006, por decisión de la Corte Superior [Haute
Cour] sólo 30 tuvieron éxito.
Las críticas comunes nuevas
La posición oficial de Israel, como fue explicado en el curso de las
audiencias de la Corte Superior, es que los poblados no reconocidos son
ilegales puesto que fueron creados en violación a las leyes sobre el uso
de tierra, aunque ciertos de estos poblados han sido reconocidos en los
años recientes. Las autoridades de Israel preferirías que los habitantes
de los poblados no reconocidos se instalen en las siete comunidades
creadas para los beduinos durante estos años, ya que ahí ellos se pueden
beneficiar con todos los servicios.
Mas allá del hecho de que buen número de beduinos se muestran reticentes
a dejar sus hogares, ellos también se quejas de los servicios que
actualmente se les ofrece en estas comunidades, pues unos 20,000 de sus
habitantes no están conectados al sistema de aguas residuales, según la
Water Coalition y la RCUV, considerando el número de personas que viven
en los poblados que no cuentan con sistema de drenaje.
«Desde los años 1990, ellos nos prometieron instalar el sistema de aguas
negras», dijo Shahada, habitante de la municipalidad de Laqiya, quien
acusó a las autoridades locales de haber dejado crear al Estado la
comunidad sin dotarla de un sistema de drenaje.
En cuanto a Manour, otro habitante de la comunidad, él deberá pagar casi
140 dólares de Estados Unidos cada semana para vaciar su fosa séptica.
«Hay 100 personas conectadas a una fosa séptica y ésta no puede absorber
todo. Apesta todo el tiempo», confió el a IRIN.
shg/ar/ads/nh/AVS-Enkidu Magazine
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