Madonna canta, baila y derrapa - Madonna chante, danse et dérape
NIZA, Le Monde, Sylvain Siclier, 27/08/08 (Traducción al castellano © Agustin Villalpando / Enkidu Magazine): Son las 22:37 Hrs. del martes 26 de agosto, al iniciar el tercer intermedio de video en el espectáculo de Madonna en el Parque de los Deportes Charles-Ehrmann, en Niza. El espectáculo duró aproximadamente una hora con 20 minutos. La canción Get Stupid sirve como acompañamiento a una ola de imágenes de actualidad.
Dos o tres segundos por toma. Un avión que despega, un gran plano de un termómetro, una vista de la Tierra desde el espacio... luego, una sucesión de pérfidos: Hitler, de espalda, arengando a la multitud; el Ayatola Khomeini; el Presidente Robert Mugabe, de Zimbabwe; el Presidente de Corea del Norte, Kim Jong-il... y John McCain, candidato republicano a la elección presidencial estadounidense. Imágenes de guerra, de hambruna. Luego siguen los gentiles: Gandhi; Nelson Mandela; Luther King; Lennon; Bono; Angela Davis (sic); Michael Moore (re-sic); J. F. Kennedy... Una última nota, una última imagen: Barack Obama, candidato demócrata a la elección presidencial.
Presentado en el primer concierto de la parte europea del "Sticky and Sweet Tour" (Tour Pegajoso y Dulce), en Cardiff (Gales), el sábado 23 de agosto, este video-clip que coloca en el mismo campo de los dictadores sangrientos a John McCain fue seguido, el 24 de agosto, con una declaración del equipo de campaña del candidato que juzgó que estas "comparaciones son a la vez escandalosas, inaceptables y con el objetivo de dividir" (Le Monde, 25 de agosto).
Las organizaciones judías estadounidenses Anti-Diffamation League y Simon Wiesenthal Center también denunciaron este proceder, el centro Wiesenthal vio en esto un "insulto para todos los estadounidenses, demócratas al igual que republicanos".
Tiene entonces un propósito político a ras del suelo, que se convertirá en el elemento provocador que todo show de la cantante estadounidense debe tener. Pasado el "escándalo de Cardiff", la inserción de McCain en el video-clip, si se le mantiene, podría encontar su impacto pleno cuando el tour llegue a Estados Unidos, a partir del 4 de octubre, en plena campaña electoral. El show de Madonna estará en San Diego, California, el 4 de noviembre, día de las elecciones en Estados Unidos. Ningún comentario de los allegados a Madonna sobre la reacción del equipo de McCain -y el silencio del lado de Obama- y sobre la continuación, o no, de las imágenes que acompañaron el concierto en Niza.
Al mismo tiempo que fue provocadora, Madonna fue más graciosa y a veces pertinente cuando, por momentos, ella tocaba la vulva [foufoune], rodaba las gamellas [gamelles] a sus compañeras o imitaba los ritos sado-masoquistas. En el mismo orden de ideas, ella pudo, en esta gira, presentarse como una mujer de 50 años de edad -Madonna los cumplió el 16 de agosto- recibiendo un plomero en casa, en la mesa de la cocina, siguiendo la más grande tradición del cine X.
Cansada, Madonna hace política y abandona el gusto por excitar el deseo, además de un beso rápido en la boca de una bailarina (aprobado por el público), algunos movimientos violentos, un frotamiento con una barra.
Menos fantasía
En cambio, Madonna hizo mucho ejercicio. Salto de cuera, agrimensura regular del escenario, números coreográficos tipo canguros, combates de box... todo acompañado de tecno-pop-dance-rock que fue tocada por un grupo casi invisible pero con un volumen alto. En las pantallas, hay una orgía de colores. Pero esto patina un poco, el sonido satura de manera regular, ahogando la voz de la cantante -quien jamás se sofoca, ¿magia de un posible play-back?- y las pantallas que no muestran imágenes en repetidas ocasiones.
En el repertorio de su gira 2008, Madonna reunió una veintena de canciones, nueve de ellas provienen de su album más reciente, Hard Candy. Esto es mucho para un disco tan débil (Le Monde, 29 de abril), pero no carece de vitalidad de parte de la cantante. El conjunto, que también se basa en los éxitos de un poco de todas sus épocas, ha perdido la fantasía de los años 1980's, reciclando en déjà-vu pero con el beneficio, siempre, de números eficaces.
Iniciando con Into the Groove (1984), con la proyección de dibujos de animación muy coloridos, muy pop, de Keith Haring (1958-1990). She's Not Me, basado en Hard Candy, donde Madonna, en un juego hábil de negativos, es un video en todas sus encarnaciones desde hace 25 años mientras ella, en el escenario, corrige a sus antigüas Madonna, personalizadas por bailarines en vestuario; La Isla Bonita, con el color español de origen en 1986, se transformó en una fiesta gitana con una carreta volcada y un violín rom; Like a Prayer, de 1989, se vuelve escandalosa por un video-clip que muestra a la cantante atraída por un Cristo negro.
Esta vez, las pantallas se cubren de frases bíblicas y de símbolos religiosos que no se arriesgan más que a ofender a los ateos, y Like a Prayer se lanza en un gospel tecno convincente. Por otro lado, Madonna confirma su pasión reciente por la guitarra. Ella tiene el buen gusto de no erigir el instrumento en un símbolo fálico, sino que simplemente abusa de él [mais simplement de le maltraiter].
* Sticky and Sweet Tour de Madonna, en el Stade de France, en Saint-Denis, el 20 (agotado) y el 21 de septiembre.
Tel. : 08-92-69-21-92. A partir de 72 € a 150 €. www.madonna.com
Sylvain Siclier
Artículo publicado en la edición del 28.08.08.
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