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Fin
de temporada en El Vicio: De la sociedad de convivencia a la muerte
asistida: Legalidad para la vida emotiva de las familias
CIUDAD
DE MEXICO, 02/09/08 (Antonio
Marquet/Enkidu
Magazine): Investigador universitario que utilizaba “diablitos”
para abatir los costos de la luz, Víctor muere por una descarga eléctrica
cuando intentaba traer a su criatura nuevamente a la vida. Momentos después,
al revivir y comprender el accidente mortal de su creador y convivenciado,
Fraudenstein intentará el suicidio asistido garantía que sólo en la
ciudad de México existe gracias a la ley aprobada por la ALDF. Después
de múltiples intentos (incluido escribir a Dios aunque se entera de su
muerte a través de Nietzsche), Fraudenstein muere de congestión por
efecto de los fraudes cometidos en México: si los hay, ¡el monstruo que
hemos creado es el país mismo! Desde Chiapas a Oaxaca, pasando por las
muertes de Juárez, los Frauden de 1988 y 2006, todo provoca una congestión
a Fraudenstein.
Resulta
evidente que en la dramaturgia de Ana Francis Mor confluyen dos planos: la
morfología de una relación lésbica simbiótica y los derechos de la
nueva ciudadanía; la resonancia entre la intimidad (aunque la relación
entre Víctor y Fraudenstein haya permanecido en el clóset) y lo público,
aunque la trama de la obra se desarrolle más bien en la intimidad, en el
monólogo. La música juega en este aspecto un papel importante. No sólo
por el hilarante potpurrí de los clásicos hits de enamorados, sino
porque estos son entonados en clave operística: el virtuosismo de un
trino pone en relieve la cursilería gorjeante que se expresa en la música
popular mientras se teje la historia de amor entre el científico y la
criatura: a fin de cuentas, la dinámica de la pasión lésbica puede ser
tan cursi y/o tan intensa como cualquiera otra; hétero o lésbica abrevan
en las mismas fuentes de la cultura popular. La conciencia del ridículo
en el ámbito teatral sirve de antídoto a la cursilería y mitiga
cualquier exceso.
Por
otro lado, el fantasma de la creación-gestación del objeto amado; la
intensa intimidad entre creadora y criatura me parece que se puede
entender dentro del ámbito femenino, en especial de la maternidad. La
relación del creador con su criatura es comparable con la intensidad de
la relación madre e hijo; los cables que unen a Víctor y Fraudenstein
metaforizan el cordón umbilical.
Así
mismo, la relación entre el científico y la criatura sirve como una
manera humorística para abordar la pasión lésbica, entre los que
merecen destacarse la disincronía amorosa, el amor entre sujetos de
diferentes edades, de diversos niveles profesionales, las relaciones de
parejas de diferentes niveles. Además, la del genio y su criatura es
paralela a la relación de la lady y el tomboy.
De
existir, Dios representaría la punta de la burocracia: la solicitud de
fallecer de Fraudenstein va debidamente acompañada de copias: entre las
que destaca una copia de acta de sociedad de convivencia.
Un
momento fundamental es sin duda cuando el monstruo lee el diario de su
creador que revela las expectativas fantasiosas impuestas, las exigencias
del ideal, del príncipe azul (entre otros atributos, Fraudenstein fue
confeccionado con la vagina de Linn May y el miembro de Di Carpio…) en
realidad el monstruo es andrógino. De hecho, Fraudenstein es el ejemplo
del cumplimiento de los sueños que parecen más irrealizables.
A
pesar del innegable ingenio de la obra para empatar ambos espacios, el
salto de lo íntimo a lo político en el desenlace, resulta forzado: de
hecho, Fraudenstein cae en
cierto estancamiento en la segunda parte. En el programa de la página de
las Reinas Chulas, el sentido de la obra es presentado en los siguientes términos:
En
Fraudenstein, el monstruo sigue vivo
esta Reina Chula se cuestiona ¿la historia que todos conocemos acerca del
doctor y el monstruo, es un fraude? Eso de que se acabó la homobofia en México
¿es un fraude? Aquello de que la Ciudad de México es gay friendly ¿es
un fraude? ¿Podrán el monstruo y el doctor firmar su sociedad de
convivencia, antes de morir o es un fraude?
¿Estamos hechos de pedazos de muchos Frauden?
La
insuficiencia campea por todos lados: una sociedad de convivencia, parcial,
frenada por decisiones federales ancladas en el conservadurismo; un
entorno de simulacro(s), frente a la soldada intimidad de una pareja que
debe distinguir entre la respiración y el suspiro, unida no por un amor a
primera vista sino desde el primer respiro. Finalmente,
el monstruo debe la vida y el retorno a la vida a Víctor. De tal forma
que reunirse con Víctor es literalmente la única perspectiva monstruosa
posible. Encerrado en un sótano, el monstruo tiene vedada la entrada a
cualquier sitio, como los negocios de Plaza Coyoacán que le impiden el
acceso.
La
creación dista de ser perfecta: las costuras son pésimas y al cuerpo de
Fraudenstein le entra el aire por todas partes. Además de tener pies
pequeños (que el monstruo disimula usando grandes botas con plataforma),
lleva un corazón exterior, desmesurado, responsable de su labilidad
emocional. Si, a pesar del humor, el sujeto lésbico ciertamente no
abandona el terreno de lo monstruoso, no es menos cierto que Fraudenstein
es producto de la razón puesta al servicio de los sueños. Siguiendo la
promesa registrada en la Biblia, “Seréis como diosas” a quien
emprenda el camino del saber, la fraudo-drag-king se produce y produce a
su fraudencriatura; se apodera del mito, crea nuevas historias y coloniza
los terrenos de la investigación científica, teatral, el humor, la crítica
política: a fin de cuentas, la lógica del bricolage, del pachwork
electrificado no está limitada a la fraudenrobótica…
Por
imperfecto, imprevisible/previsible que pueda ser el monstruoso resultado,
son más redituables las vías de la creación, aun a riesgo de la muerte
accidental y asistida. La cultura gay ha mostrado un innegable inclinación
por cultivar una relación con lo monstruoso, con criaturas de la noche:
desde el Show de terror de Rocky
hasta el séquito de vampiros gay, de Hermanas Vampiro… La
“alternativa” conservadora, la represión, multiplica sus signos desde
Chiapas a Ciudad Juárez; de Tijuana a los decapitados de Yucatán:
incluso con el ejército en la calle, el (in)gobierno sigue dando palos de
ciego.
Referencias
Tania
Molina Ramírez, “Fraudenstein
va con éxito entre el chacoteo y la denuncia”, en La
Jornada,
12 de julio de 2008.
http://www.jornada.unam.mx/2008/07/12/index.php?section=espectaculos&article=a10n2esp
consultada en septiembre de 2008.
Promocional
de Fraudenstein, http://www.youtube.com/watch?v=8WBRghucM-Q&feature=related
http://www.lasreinaschulas.com/Pruebas/prueba1.php?Dia=16&Mes=8&Ano=2008
página consultada en agosto, 2008.
Fraudentein,
espectáculo de Ana Francis Mor con Adriana Jiménez-Moles (Doktor
Fraudentein) y Ana Francis Mor (Fraudentein). Música de Hernán del Riego;
piano, Isaac Bañuelos.
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