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Opinión: El debate ético debe nutrirse del intercambio, no del dogma - Le débat éthique doit se nourrir d'échanges, pas de dogme - Alain Grimfeld
LE MONDE, Alain Grimfeld, 03/09/08 (Traducción al castellano Agustin Villalpando / Enkidu Magazine): El Comité Consultivo Nacional de Ética para las Ciencias de la Vida y de la Salud de Francia (Comité consultatif national d'éthique pour les sciences de la vie et de la santé -CCNE) celebra sus 25 años -un cuarto de siglo de reflexión sobre cuestiones que se encuentran en el corazón de las grandes cuestiones de la sociedad como la investigación de las células madre, la clonación o incluso la asistencia médica para la procreación.
Tantos temas sobre los cuales es difícil encontrar un consenso. ¡Tanto Mejor! La clave no reside en la respuesta aportada a las distintas cuestiones planteadas, sino en el hecho del cuestionamiento, en el intercambio [l'échange]. En este diálogo, vivificado por los enfoques multidisciplinarios, renovado por los progresos científicos y reinventado por la apertura internacional, que es un compromiso ético.
La cuestión sobre lo internacional es central el día de hoy. Lejos de ser herméticas, las fronteras hacen visibles las diferencias locales. Tomemos un ejemplo concreto. ¿Cómo hacer respetar la prohibición al recurso de la eutanasia, cuando la mayoría de los países vecinos la autorizan? Atravesar la frontera es suficiente para derogar la ley. Este cuestionamiento que es válido para los países vecinos, se obserba también entre países situados en regiones remotas del mundo. Nosotros no podemos ignorar las desigualdades en el acceso a los cuidados [d'accès aux soins] que existen entre los países del norte y los países del sur.
El ejemplo de la hepatitis B es elocuente. Cuando en los años 1970's, un investigador francés experimentó en Senegal una vacuna con voluntarios locales, les había hecho una promesa. En caso de tener éxito, los niños serían vacunados al nacer. Promesa sin cumplir, en un país donde la pandemia es considerable mientras que en 1994, la vacuna contra la hepatitis B está generalizada en Francia. Diferencias de interés, diferencias de prácticas... Entonces, las diferencias culturales como la influencia del pueblo en el comportamiento individual o incluso el peso de las autoridades regidas por la costumbre [autorités coutumières], no permiten duplicar algunos enfoques de salud. Desviación en las costumbre, desviación en las prácticas...
Estas desigualdades, cualesquiera que sea su origen, no pueden dejar de hacer la pregunta: ¿cómo llevar a cabo una reflexión conjunta sobre temas de salud de dimensión internacional, cuando las prácticas sociales o religiosas, las costumbres y las leyes difieren?
¿Comité Mundial?
La reflexión ética se inscribe, necesariamente, en una práctica. La tentación existe de crear un comité mundial de bioética, "una base ética común" que garantizaría el respeto a la dignidad y a los derechos humanos ante los avances de la ciencia y de la tecnología.
El concepto es seductor pero, ¿esto no hace correr el riesgo de un dogma ético universal? ¿Y, con ello, la amenaza de imponer un pensamiento único? ¿O favorecer los intereses de los países del norte? No se puede ocultar el impacto del medio económico, político, social o cultural en la construcción de nuestras reflexiones. Por mi parte, yo creo mucho más en la multiplicación de las reuniones y de las discusiones abiertas entre los países.
Cuando se creó la CCNE en 1983, se trató de una iniciativa aislada. Hoy en día, instituciones comparables han sido establecidas en todos los continentes. Uno no puede sino alegrarse y aprovechar esta oportunidad formidable.
El Consejo Consultivo Nacional de Etica para las Ciencias de la Vida y de la Salud, acaba de celebrar en París, el 1° y 2 de septiembre, la Reunión Mundial de Comités de Etica (Sommet mondial des comités d'éthique). Un total de 35 países se reunieron para discutir asuntos concretos como el trasplante de órganos y de tejidos, el fin de la vida, la reproducción, la selección e incluso los ploblemas planteados por la demencia. Yo espero vívamente que estos tiempos de intercambio sobre la investigación y la salud se desarrollen y permitan reunir lo universal y lo particular.
Alain Grimfeld es Presidente del Comité Consultivo Nacional de Etica para las Ciencias de la Vida y de la Salud.
Article paru dans l'édition du 04.09.08. |
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