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En la
escuela primaria (fila superior quinto de izquierda a derecha), 1911
Henestrosa será recordado por su gran aportación al
zapoteco
* Padecía el poeta achaques de la edad, decía su
hija; esperaba que librara la neumonía, que calificaban como no grave,
como en otras ocasiones
Ciudad de México, Notimex/El Universal, 10/01/08 (22:15): Luego de una
vida plena en todos los sentidos, el poeta, narrador, ensayista, orador,
escritor, político e historiador mexicano Andrés Henestrosa falleció hoy
en esta ciudad a los 101 años de edad, dejando un cúmulo de aportaciones
a las letras de México y del mundo.
Nacido en Ixhuatán, Oaxaca, el 30 de noviembre de 1906, el polígrafo
padecía desde hace unos meses "achaques de la edad" , decía su hija
Cibeles, quien a finales de diciembre pasado asistió en su nombre a
recibir el grado de Doctor Honoris Causa que le otorgó la Universidad
Autónoma Metropolitana (UAM).
En esa oportunidad, su hija comentó que la enfermedad de su padre no era
grave y externó su confianza en que, como en otras ocasiones, el autor
de textos como "Los hombres que dispersó la danza" , ganaría la batalla.
El maestro Henestrosa será recordado no sólo por sus infinidad de textos
y colaboraciones en diarios y revistas sino por su gran contribución al
realizar la fonetización del idioma zapoteco y su transcripción al
alfabeto latino.
De acuerdo con sus biógrafos, inició su educación básica en Juchitán,
Oaxaca, aunque hasta que tenía 15 años de edad sólo hablaba su lengua
madre, el zapoteco. A esa edad se trasladó a la Ciudad de México, donde
durante un año estudió en la Escuela Normal de Maestros, lo cual le
permitió llegar a dominar el español.

Andrés Henestrosa, ca. 1945 |

Andrés Henestrosa, en la biblioteca de Miguel
Angel Porrúa, 2003. Foto: Blanca Charolet |
Posteriormente pasó a la Escuela Nacional Preparatoria y luego a la
Escuela Nacional de Jurisprudencia, donde llevó a cabo estudios de
abogacía, sin lograr graduarse.
Al mismo tiempo estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) , y fue en 1927, a
sugerencia de su maestro Alfonso Caso, cuando inició su fructífera obra
escrita.
Caso le propuso que escribiera los mitos, leyendas y fábulas que
Henestrosa refería oralmente, idea que fue la base de su libro "Los
hombres que dispersó la danza" , publicado dos años después.
Dentro de su extensa obra ha seguido una línea paralela a la de sus
libros, al exaltar a su pueblo y su pasado indígena; defendido ese
espíritu liberal, estudiando y dándole su valor a las expresiones de su
país.
En 1929 fue un acérrimo partidario de José Vasconcelos en su campaña de
la Presidencia de la República, de la cual fue un activo participante,
con una amplia serie de relatos sobre las giras por el país.
Desgraciadamente, de esos escritos muy pocos se salvaron.
Para 1936, la Fundación Guggenheim lo becó para realizar estudios sobre
la cultura zapoteca y recorrió gran parte de Estados Unidos para sus
investigaciones, que tuvieron como resultado la fonetización del idioma
zapoteco, la creación de su alfabeto y un Diccionario Zapoteco-Español.
Fue durante ese viaje, precisamente en 1937, en la ciudad de Nueva
Orleáns, cuando escribió una de sus obras más famosas: "Retrato de mi
madre".
Ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua el 23 de octubre de 1964
como miembro numerario, ocupando la silla 23, organismo en el que de
1965 a 2000 ocupó el cargo de bibliotecario. Andrés Henestrosa es
reconocido como uno de los más grandes intelectuales de México.
A
la par de su reconocido aporte a la cultura nacional, dentro de su
carrera política, en 1982 fue electo senador por el estado de Oaxaca.
En su vasta obra destacan relatos como "Los hombres que dispersó la
danza" (1929) , "Caminos del corazón" , "Retrato de mi madre" (1940) ,
"Los cuatro abuelos" (Carta a Griselda Álvarez) 1960, y "Sobre mí"
(Carta a Alejandro Finisterre), 1936.
También, "Una confidencia a media voz" (Carta a Estela Shapiro) 1973, y
"Carta a Cibeles" 1982. Estas cuatro cartas autobiográficas fueron
reunidas ya en un volumen bajo el título de "El remoto y cercano ayer".
En 1972, bajo el título de "Obra completa" , apareció en un volumen todo
cuanto hasta entonces había publicado Henestrosa, y posteriormente
publica "De Ixhuatán, mi tierra, a Jerusalén, tierra del Señor" (1976) y
"El maíz, riqueza del pobre" (1981).
En el campo del ensayo ha publicado "Los hispanismos en el idioma
zapoteco" , que fue su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la
Lengua, en 1964; "Acerca del poeta y su mundo" , respuesta al discurso
de ingreso del escritor Alí Chumacero al mismo organismo (1965) , "De
México y España, colección de artículos, ensayos y cartas" (1974) y
"Espuma y flor de corridos mexicanos" (1977).
Henestrosa prologó más de 40 obras de autores mexicanos y extranjeros,
además de que hizo colaboraciones con Ermilo Abreu Gómez, Jesús Zavala y
Clemente López Trujillo.
Cabe mencionar que ejerció el periodismo desde hace medio siglo,
colaborando hasta el día de hoy en los diarios más importantes del país,
además de que dirigió la revista El libro y el pueblo y fue fundador de
Las letras patrias.
Ha escrito en publicaciones como Hoy, Revista de la Universidad, Época,
Revista de la Cámara de Comercio, Revista de América, Aspectos, Casa del
Tiempo, de la Universidad Autónoma Metropolitana, y en Notimex.
También se ha desempeñado como director de la revista Mar Abierto. De
Ambos Mundos, de 1985 a 1992.
En 1970 apareció el libro "Alacena de alacenas" , colección de artículos
publicados cada domingo en el extinto periódico "El Nacional" , de 1951
a 1970. Mucha de su obra literaria se encuentra dispersa en periódicos y
revistas de los últimos 50 años, en espera de ser compilada y
seleccionada.
Por si fuera poco todo su quehacer literario, durante 40 años fue
maestro de Lengua y Literatura en la UNAM y en la Escuela Normal de la
SEP. Fue diputado federal y senador de la República en cinco
legislaturas, así como Jefe de Departamento de Literatura del Instituto
Nacional de Bellas Artes y Literatura.
El 30 de noviembre de 2003, en la ciudad de Oaxaca, justo al celebrarse
su onomástico número 97, fue inaugurada la biblioteca que lleva su
nombre y en la cual se encuentran más de 40 mil volúmenes que Henestrosa
ha adquirido a lo largo de su vida.
Entre los premios a los que se hizo merecedor en vida destacan la
Medalla Elías Sourasky (1973) , Presea Ciudad de México (1990) , Medalla
Ponciano Arriaga, por méritos legislativos (1991) ; Medalla Ignacio
Manuel Altamirano, de la Secretaría de Educación Pública (1992) y la
Medalla René Cassin, de la Tribuna Israelita (1992) .
Por su destacada trayectoria, recibió la Medalla Belisario Domínguez que
otorga el Senado mexicano, la Medalla al Mérito Cívico "Eduardo Neri,
Legisladores de 1913" , otorgada por la Cámara de Diputados, y la
Medalla de Oro del Instituto Nacional de Bellas Artes (2002) .
En su honor han sido instauradas la Medalla Andrés Henestrosa, de
Escritores Oaxaqueños A.C. (1992) , y la Medalla de la Comisión Nacional
de Cultura Física y Deporte "Andrés Henestrosa" .
Asimismo, se le otorgó la Medalla al Mérito Benito Juárez, de la
Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística (1993) , y el Premio
Nacional de Lingüística y Literatura (1994) .
Con motivo de sus 100 años de vida fue objeto de diversos homenajes,
como los rendidos en el Palacio de Bellas Artes, la Casa Lamm y la
Academia Mexicana de la Lengua.
cgb
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