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SIDA-CONGO: Virus agazapado detrás del estigma
Por Arsène Séverin
BRAZZAVILLE, ene (IPS): El temor se asoma en el rostro de Sylvie Bakani*,
que espera, junto a otras embarazadas, el turno para someterse a
exámenes clínicos en el Centro de Salud de Bissita, en Brazzaville.
Sylvie es portadora del virus que causa el SIDA. "El médico quiso que se
hiciera el análisis la primera vez que la vio, con tres meses de
embarazo. Cuando supo el resultado, el esposo la echó de la casa y la
trató de prostituta. Con el tiempo recobró su coraje. Ahora viene a
diario", dijo a IPS Eugénie Mbondji, madre de Sylvie.
Esta situación resume los problemas que afrontan quienes alientan a las
embarazadas congoleñas a realizarse el examen que detecta el virus de
inmunodeficiencia humana (VIH, causante del sida), para impedir que lo
transmitan a sus bebés.
"A pesar de las campañas públicas, menos de 60 por ciento acceden a ser
analizadas durante las consultas prenatales",dijo Jean Angouono Moke,
quien dirige los esfuerzos para prevenir la transmisión del VIH de madre
a hijo en este país de África occidental.
"En los casos en que se hacen el análisis y el resultado es positivo,
las mujeres son amenazadas por sus esposos. Tienen miedo", agregó.
Algunas también temen ser estigmatizadas por sus comunidades.
"Llevo cinco meses de embarazo, pero no quiero hacerme el examen.
Prefiero que el VIH se revele en el parto. No podría soportar el
embarazo sabiendo que soy portadora, por la reacción de mi esposo y su
familia", relató Mélanie Mbioka, una joven maestra de Brazzaville.
Erradicar toda transmisión de madre a hijo plantea enormes desafíos,
dijo Moke. "Pero la queremos reducir. Aquí todavía asciende a 6,2 por
ciento", señaló.
Alrededor de 400 mujeres embarazadas portadoras fueron recibidas en 2006
en los centros de salud del país, en su mayoría en Brazzaville y en
Pointe-Noire, ciudad portuaria que también es la capital económica del
país, explicó.
Casi 100 médicos y más de 200 parteras fueron entrenados para atender a
mujeres embarazadas con VIH.
El Centro para el Tratamiento Móvil en Brazzaville inició el año pasado
un servicio que se ocupa de la transmisión de madre a hijo, dado que
esos casos abundan.
Además, comenzó a trabajar para construir un edificio que albergue
servicios de maternidad para mujeres portadoras, financiado por la Cruz
Roja francesa.
Jeannine Obosso, madre portadora que consulta a los técnicos de salud
del hospital de Talangaï, en Brazzaville, recomienda hacerse el análisis
durante el embarazo. "Si son portadoras, los médicos las cuidarán",
explicó.
Pero prevenir la transmisión puede ser costoso.
El tratamiento antirretroviral que impide el desarrollo del sida
(síndrome de inmunodeficiencia adquirida) a los portadores de VIH es
gratuito en Congo desde enero de 2007. Pero el examen a las embarazadas
todavía se pagan. Algunos cuestan hasta 60 dólares.
Este monto está más allá del alcance de muchos congoleños. En este país,
51 por ciento de la población vive con menos de un dólar por día, según
un estudio del gobierno publicado enjulio pasado. El Banco Mundial ubicó
ese porcentaje en 70 por ciento hace tres años.
El sitio web del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH
Sida (ONUSIDA) calcula que en Congo hay una prevalencia del VIH entre
adultos de 5,3 por ciento.
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Algunos nombres fueron cambiados para proteger a las involucradas.
(FIN/2008)
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