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OFUNAM: Gala de Año Nuevo - Con el pie derecho y un encore
pletórico de saudades
Ciudad de México, 12 de enero (AVS/LIOWLB/Enkidu Magazine): Esta noche
tuvimos la fortuna de participar de un convite espectacular. Bajo la
dirección del Maestro Alun Francis, la Orquesta Filarmónica de la
Universidad Nacional Autónoma de México (OFUNAM), llevó a cabo su Gala
de Año Nuevo. Los músicos y Francis vestidos todos rigurosa etiqueta nos
deleitaron con un programa “pop”, por así decirle, por medio de valses
que todos en algún momento hemos escuchado y que nos trajeron recuerdos
de lugares remotos, parafraseando el título del libro más reciente de la
Doctora Sandra Lozano, el Programa 1 de la Primera Temporada 2008, fue
un cúmulo de saudades, de lugares recónditos donde tal vez no hemos
estado, pero que nuestra memoria-ilusión-fantasía trajo como un
recordatorio de lo que es la vida y la importancia del Ser Social en
estos tiempos globalizados del homo sapiens sapiens.
Primero que nada, la Obertura de El murciélago (1874); el Vals
Emperador (1888), Op. 437; la Polka campesina (1850), Op. 76;
y, la Marcha egipcia (1869), Op. 335 de Johann Strauss II
(1825-1899). Donde destacó la sincronización, armonía y frescura con que
el Director Artístico de la OFUNAM logró una interpretación orquestal
impresionante.
El público vibró ante la Marcha egipcia al tanto que sonrió al
percatarse que los propios músicos hacían uso de sus voces para dar una
tesitura única, inigualable, a la obra de Strauss en la sala de
conciertos Netzahualcóyotl.
Siguió la Polka pizzicato (1869), de Johann Strauss II y Josef
Strauss (1827-1870), de todos conocida, al tiempo que esta primera parte
del concierto terminó de regreso con Johann Strauss II, interpretando
Voces de primavera, Op. 410 (1883).
Un intermedio que se hizo largo, porque la energía circundante era
apabullante y alentadora. Una sala prácticamente llena donde pudimos
observar a viejos amigos, como es el caso de Héctor, a quien no veíamos
desde hace un par de años en BeerBear… Gratos recuerdos y momentos
memorables siguieron.
Empezó la Obertura de Caballería ligera (1866), de Franz Von
Suppé (1819-1895), que encendió los ánimos y tomó prendados corazones;
siguió Johann Strauss II, con Sangre vienesa, Op. 354 (1873); Bajo rayos
y truenos, Op. 324 (1868); así como Polka Tritsch Tratsch, Op. 214
(1858).
En este espacio destacaron Bajo rayos y truenos, por la presencia
de las percusiones y la forma en que el director daba la orden a los
elementos de la naturaleza más rebeldes para llegar en el momento
exacto, como un reloj. También fue memorable la Polka Tritsch Tratsch,
por los efectos como de lluvia que caían en un cotilleo de luces y,
pudimos imaginar, risas veraniegas.
Siguió Emile Waldteufel, con Los patinadores, Op. 183 (1882),
cuyos acordes me hicieron recordar la infancia, cuando mis padres
llegaron con un disco (LP, por supuesto) que les habían regalado con “la
música más hermosa del mundo”, entonces tuvieron que adquirir la primera
colección (que aún está en la casa paterna) de música clásica que tuve
en mis manos…
Finalmente, el cierre del festín acústico y sensorial… porque de verdad
fue un manjar de concierto, lo dio Johann Strauss II, con Por el
hermoso Danubio azul, Op. 314 (1867), de todos escuchada, por todos
conocida, imitada y jamás igualada, fue revivida en un modo tan claro
que el río viejo inundó nuestros oídos.
Cabe apuntar que entre cada una de las melodías, el público aplaudió con
más entusiasmo hasta desbordar la sala y llenar el espacio entero, lo
que llevó al Maestro Francis a regresar en varias ocasiones para
agradecer al respetable y, de manera inesperada (sic) dio un encore: la
Marcha Radetsky, Op. 228 (1848) donde ya fuera de programa, Alun Francis
dirigió a la orquesta y al público en los aplausos… haciendo
indicaciones sobre quienes se equivocaban y llevando como una ola
impresionante, que todo lava, todo lleva, en ritmo y forma hasta que el
aplauso final reventó el escenario y nos dejó empapados en saudades…
Más de hora y media de un concierto memorable, una Gala de Año Nuevo que
parece avizorar sorpresas para este 2008. Enhorabuna a tod@s nuestr@s
lectores en Enkidu Magazine, las albricias del Maestro Alun Francis a la
cabeza de la OFUNAM han empezado… con el pie derecho.

AVS/Enkidu Magazine |

Dr. LIOWLB/Enkidu Magazine |
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