|
Unión
Europea: Pequeña Eslovenia al timón
BELGRADO, Vesna Peric Zimonjic, 04/01/08 (IPS) - Eslovenia comienza el
año con el reto de ejercer por seis meses la presidencia rotativa de la
Unión Europea (UE), uno de los mayores honores en su corta historia de
16 años como nación independiente.
Este pequeño país de dos millones de habitantes, que limita con Austria,
Croacia, Hungría e Italia, es el primero de los nuevos miembros de la UE
--se incorporó en 2004-- que accede a la presidencia del bloque ya
integrado por 27 naciones.
Eslovenia es, además, la única república de la antigua Yugoslavia que
forma parte del bloque. Entre ellas, se destaca por ser la más
occidentalizada y la que alcanzó el mayor grado de desarrollo.
"Para nosotros se trata de un proyecto histórico", dijo el ministro
esloveno de Relaciones Exteriores, Dimitrij Rupel. "No es común que nos
ofrezcan una presidencia de estas características, así que queremos
realizar un esfuerzo extra", agregó.
El gobierno ha destinado 93 millones de dólares para pagar asesores,
estrategas e intérpretes que le permitan ejercer el puesto sin
sobresaltos durante los próximos seis meses de este año. Organizará
docenas de conferencias y reuniones ministeriales.
Aunque serán una contribución a la política de la UE, también resultarán
de ayuda para promocionar a Eslovenia.
Los logros del país desde que alcanzó la independencia en 1991 han sido
sorprendentes. Su producto interno bruto por habitante de 22.200 dólares
se aproxima al de algunos de los países ricos de Europa. La tasa de
desempleo de nueve por ciento es la más baja en la zona de los Balcanes
y la inflación no llega a cinco por ciento anual.
Los éxitos económicos de Eslovenia le permitieron adoptar el euro como
moneda.
"Eslovenia ha estado siempre un paso adelante de las otras repúblicas de
la ex Yugoslavia" --Bosnia-Herzegovina, Croacia, Macedonia, Montenegro y
Serbia-- "y no sorprendió que acelerara su ingreso a la UE", dijo a IPS
la analista Misa Brkic.
"Es una lástima que las otras no hayan tenido la misma idea", agregó.
Eslovenia se enfrentó en una guerra de 10 días con el ejército yugoslavo
en junio de 1991, cuando proclamó su independencia. El conflicto, en el
que perdieron la vida 14 eslovenos, fue el preludio de la sangrienta
desintegración de Yugoslavia.
Las guerras en Bosnia-Herzegovina y Croacia costaron más de 120.000
vidas. Los únicos "divorcios" en buenos términos fueron la independencia
de Macedonia en 1992 y Montenegro en 2006.
Rupel señaló que una de las prioridades de Eslovenia, en la presidencia
del bloque, será "acercar a los Balcanes occidentales a la UE". Su país,
agregó, puede ser "un puente, porque conocemos mejor la región y los
temas en agenda".
Croacia aspira a ingresar a la UE a fines de esta década, mientras que
Bosnia-Herzegovina, Macedonia, Montenegro y Serbia deberán aguardar por
lo menos hasta 2012.
Actualmente, Serbia no se encuentra en buenos términos con la UE, que
planifica reconocer en los próximos meses la independencia de Kosovo,
una provincia meridional de mayoría albanesa administrada por la
Organización de las Naciones Unidas.
Pero Rupel señaló que la admisión de Serbia al bloque no debe ligarse a
la posición de Belgrado respecto de los planes separatistas de los
kosovares.
Eslovenia ha definido cinco áreas prioritarias que impulsará durante su
ejercicio de la presidencia de la UE.
La gestión se centrará en el nuevo tratado institucional, que sólo
requiere ratificación parlamentaria y que reemplazó la Constitución
rechazada en referendos en la mayoría de los países.
También fomentará las inversiones en investigación, conocimiento e
innovación, el desarrollo de un ambiente de negocios competitivo, la
reforma del mercado laboral y una respuesta a los desafíos demográficos.
Asimismo, prestará más atención a los temas relacionados con el ambiente
y la energía. Buscará estrechar los lazos de los Balcanes occidentales
con Europa y, por último, promoverá el diálogo intercultural entre las
naciones europeas.
Los eslovenos se definen a sí mismos como gente modesta y trabajadora.
Pero otros señalan algunas prácticas dudosas, como el caso de los
"borrados".
En febrero de 1992, poco después de la independencia, miles de personas,
que no eran de ascendencia eslovena, fueron borradas de los registros de
ciudadanía y privadas de su residencia. Muchas fueron forzadas a
abandonar el país, incluso hacia zonas de guerra como Bosnia o Croacia,
en violación de la ley internacional.
"Fue una limpieza étnica administrativa", dijo a IPS Neva Miklavcic
Predan, directora de la organización eslovena de derechos humanos
Helsinki Monitor.
Predan deberá enfrentar un juicio por realizar esos comentarios a la
prensa extranjera, por orden del gobierno conservador del primer
ministro Janez Jansa. La policía argumentó que "estaba enlodando
deliberadamente la imagen" del país.
El gobierno también tomó como blanco a la prensa. Criticó el tratamiento
de "temas marginales" como el de los "borrados". En octubre de 2007,
alrededor de 600 periodistas firmaron una declaración acusando a Jansa
de "sofocar la libertad de expresión e imponer la censura".
"En 2006, este gobierno reemplazó a 80 por ciento de los editores de los
medios de prensa eslovenos a través de su propiedad directa o indirecta
de los mismos", dijo Blaz Zgaga, uno de los autores del manifiesto.
"Cambió las leyes para ganar el control de la mayoría de los medios",
agregó.
Para los turistas, sin embargo, la pequeña y pintoresca Eslovenia, y su
capital Liubliana, presentan el idílico panorama de la vida en la nueva
Europa. Y esto es lo que la mayoría de los eslovenos quieren que vea la
UE.
(FIN/2008) |