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Berlinale da voz a parias del islám encarnados en gays y banda de
heavy metal
Berlín, 10/02/2008 (EFE).- La sección de Panorama exhibió hoy dos
documentales dedicados a los "parias" del islám, rechazados por los
estrictos cánones de los países más tradicionales, en las figuras del
colectivo homosexual y de los músicos de Acrassicauda, la primera banda
de heavy metal iraquí.
En "Heavy Metal in Bagdad" los realizadores canadienses Eddy Moretti y
Suroosh Alvi mostraron las dificultades de cuatro jóvenes iraquíes,
incondicionales de "Iron Maiden" y "Methallica" para ensayar y atraer
público a sus conciertos, mientras la ciudad es sometida a bombardeos
constantes.
El documental muestra tres momentos en las vidas de Firas, Tony, Faisal
y Marwan, cuatro jóvenes de entre 22 y 25 años, desde la caída de Sadam
Hussein, a la guerra civil y al exilio, en la vecina Siria.
La cinta retrata a una generación de iraquíes, atrapados en pleno estado
de sitio, que se debaten entre luchar por sus ilusiones o rendirse a la
desesperanza.
Los músicos, decepcionados como muchos de sus compatriotas por las
promesas de libertad esgrimidas para derrocar al dictador, encarnan un
bastión empecinado en no desfallecer, pero resignado a la presencia
constante de la muerte en sus vidas.
"Se llevaron a Ali Babá y entraron los cuarenta ladrones", afirma Firas
sobre el supuesto control estadounidense del país.
Sus estridentes canciones y sus rasgueos de guitarra ejercen de válvula
de escape a una vida marcada por el miedo a las alarmas antiaéreas y al
sonido de las explosiones.
A
lo largo de cinco años, los jóvenes pasarán de buscar locales donde
"rocanrolear" y ensayar en un bajo a pagar fortunas astronómicas por
abandonar el país y malvivir como inmigrantes en Damasco mientras luchan
por grabar su primera maqueta.
"Heavy
Metal in Bagdad" permite, además, acompañar a los realizadores en su
accidentado viaje al corazón de las tinieblas iraquí, pertrechados de
chalecos antibalas y rodeados de más de una docena de guardaespaldas.
Mientras policías, milicias y soldados imponen su ley, bajo fuego
enemigo, los chicos de Acrassicauda, que ya aparecen en Wikipedia y han
creado su propia web en Myspace, continúan buscando un lugar donde poder
"dejarse el pelo tan largo como quieran y tocar su música tan fuerte
como les sea posible", según el documental.
El deseo de "escapar al otro lado" es también constante en los
protagonistas de "A Jihad for Love", el documental del indio Parvez
Sharma, que compone un retrato coral del colectivo gay y musulmán a
través de doce países.
Pakistán, Irán, Turquía, Egipto, Sudáfrica, Francia o Canadá son algunos
de los lugares que recorre la cinta y en los que homosexuales de varias
nacionalidades esconden su orientación sexual, luchan por sus derechos o
sueñan con obtener asilo político en otro país.
El arco geográfico que describe el trabajo muestra el rechazo unánime de
la jerarquía musulmana respecto a la homosexualidad frente a los
argumentos del colectivo que vive su orientación a escondidas, lucha
contra sus remordimientos de conciencia o se enfrenta al poder
esgrimiendo que el islám defiende, ante todo, el amor.
"A Jihad for Love" compone un retrato múltiple del estereotipo de gay en
el mundo islámico, condicionado negativamente contra la homosexualidad,
según su director, por el pasaje del Corán que condena las relaciones
entre hombres de Sodoma y Gomorra.
El documental expone las dudas, miedos e ilusiones de un variado
espectro de personas, desde la lesbiana francesa que se avergüenza de sí
misma, al estudiante egipcio que es apaleado por la policía hasta el
imán sudafricano que pierde su trabajo por luchar contra los prejuicios
a través de la palabra.
Un argumento encuentra eco en todos los protagonistas, con profundos
sentimientos religiosos, que Alá, "en su infinita misericordia", sabrá
comprender que la gravedad de su pecado es sólo equivalente a la
intensidad de su amor.
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