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Los
nombres chovinistas de muebles suecos amenazan la integración Nórdica y
la solidaridad entre los pueblos de Escandinavia
- Chauvinistic Swedish Furniture Names threatening Nordic integration
and solidarity between the peoples of Scandinavia
NOTA DEL CONSEJO
EDITORIAL DE ENKIDU MAGAZINE: Este artículo apareció en
Spiegel online, pero ha sido retirado por las razones
siguientes:
"...debido a que "Spiegel
reportó falsamente que los investigadores Klaus Kjøller y
Trøls Mylenberg habían llevado a cabo "análisis exaustivos"
[thorough analysis] de las convenciones sobre la forma de
nombrar productos por la mueblera sueca IKEA... Kjøller
respondió a preguntas de un reportero, pero asegura que le
sorprendió la "exageración extrema" [extremely exagerated]
del artículo que apareció en la portada del diario
Nyhedsavisen y que fue reproducido en Dinamarca y otros
países. El autor del artículo y el equipo editorial no
contactó a
Kjøller antes de
publicar el artículo, pues, éste ha dicho a Spiegel Online
que "La historia suena bien, pero desafortunadamente no es
cierta". Spiegel se adhiere a los estándares de reportaje
más altos y se disculpa ante sus lectores por el error, que
lamentan profundamente."
Con todo, en Enkidu
Magazine consideramos que la discusión presentada es
importante por razones etnográficas así como una manera de
observar la forma de hacer periodismo en países como
Alemania, por lo que el Consejo Editorial ha decidido que si
bien las fuentes para el artículo no fueron consultadas para
comprobar la veracidad, éste puede servir como una muestra
del tipo y la forma de las discusiones que existen, en
nuestros días, en sociedades distintas a las
hispanohablantes como en este caso, las sociedades
escandinavas.
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ESTOCOLMO, André Anwar, 06/03/2008 (Spiegel; traducción al castellano
© Agustin Villalpando/Enkidu Magazine): Las emociones contra IKEA
están aumentando en Dinamarca, donde investigadores claman que la muy
popular compañía sueca de muebles de casa sólo nombra felpudos y tapices
de pared a pared con nombres de pueblos daneses, reservando los nombres
suecos para sus muebles más caros. El descubrimiento ha provocado que
los daneses orgullosos tengan un picazón por la venganza.
Los investigadores daneses claman que IKEA reserva los nombres suecos y
noruegos para sus mejores productos, mientras que relega los nombres
daneses para los productos "menores" como alfombras y tapetes.
Muchas personas han intentado explicar el éxito del fenómeno de IKEA. A
diferencia de muchas otras corporaciones de clase mundial, el negocio de
muebles de hogar sueco ha logrado rodearse a sí mismo con un aura de
luminosidad. Las personas IKEA cultivan lo poco convencional, ya sea en
su publicidad o en el diseño de sus tiendas. Ellos también prestan más
atención que la mayoría a la cuestión de nombrar sus productos. Un
cortinero, en klugar de ir por un número ordinario de orden, obtiene el
nombre "Adele". Un cojín para el piso se llama "Amalia". Y cualquiera
que busca una copa para espárragos en la línea de la empresa, no
necesita más que buscar el nombre "Seriös." Y cualquier aficionado
devoto a IKEA conoce que un "Smaka", por supuesto, es un rallador de
queso.
Pero no todos están emocionados por el uso de IKEA de nombres
onomatopéyicos para sus productos. En foros de la Web, como
www.supertopic.de, un blogger
analizó el sistema detrás de las convenciones para nombrar de IKEA.
Muebles tapizados, libreros y consolas multimedia, por ejemplo, reciben
el nombre de pequeñas ciudades suecas, mientras que los pueblos noruegos
sirven como nombre para camas, vestidores y muebles de vestíbulos. Los
nombres de origen finlandés honran las sillas y las mesas de comedor de
la compañía. Como parece, nada es hecho al azar en IKEA -y ciertamente
no es algo ligero.
Los daneses no podrían estar más de acuerdo -y están profundamente
ofendidos. Dos académicos daneses, Klaus Kjöller de la Universidad de
Copenhague, y Tröls Mylenberg, de la Universidad del Sur de Dinamarca,
llevaron a cabo análisis minuciosos de los nombres utilizados en el
catálogo de IKEA. Ellos concluyeron que los nombres suecos se reservan
para los productos "mejores" y que, incluso, los nombres noruegos logran
llegar al departamento de camas. Pero los productos "menores" llevan
nombres daneses como "Roskilde" y "Köge."
"Felpudos y alfombras de pasillo, así como tapices baratos de pared a
pared son artículos de tercera clase, si no es que séptima clase, en
cuanto al mobiliario del hogar," Kjöller fue citado diciendo esto en
Nyhedsavisen, un diario gratuito danés. Lo que va en el piso, aseguró
Kjöller, es lo más bajo que se puede llegar. El acusó a la compañía de
muebles de hogar de "imperialismo sueco".
Un debate se revela
Con su interpretación, que proyecta una luz siniestra sobre la compañía
sueca, los dos académicos han logrado, de hecho, iniciar un debate en
Dinamarca. Un número significativo de daneses creen que Kjöller y
Mylenberg estaban totalmente en lo cierto en señalar lo que perciben
como los desaires de IKEA. Un lector escribe que a pesar del hecho de
que nadie se ha dado cuenta, hasta ahora, sobre el insulto descarado a
la nación danesa, no podría ser otra cosa más que algo intencional para
una compañía gigante, bien organizada, como IKEA el haber utilizado
nombres daneses para felpudos. Después de todo, el lector continúa, la
empresa tiene empleados de tiempo completo, cuyo trabajo es encontrar
nombres para sus productos y estos empleados analizan todos los nombres
nuevos de productos en búsqueda de efectos potenciales negativos en sus
ventas alrededor del mundo.
Por supuesto, la noticia también dio lugar a que los detractores
entraran en acción, quienes de inmediato llamaron a realizar un boicot
contra los productos de IKEA. Pero la idea fue desapareciendo cuando los
daneses se percataron que no existe una alternativa real a las tiendas
del gigante de las mueblerías en el país. Sin embargo, no todos los
daneses se muestran tan tranquilos sobre el asunto.
Por su parte, Kjöller dice que el asunto no debería ser minimizado. El
argumenta que la convención de IKEA denigrando nombres simbólicamente
retrata a Dinamarca como el felpudo de la vecina Suecia, un país con una
economía y una población más grandes.
Una rivalidad fuerte ha sido provocada entre la región Öresund que
conecta a Copenhague con el sur de Suecia y Estocolmo por el título de
"Capital de Escandinavia".
La susceptibilidad de los daneses es fácilmente explicable, en especial
al observar la historia de la región, marcada por una rivalidad fuerte
entre las dos naciones - una rivalidad de la que los daneses han
emergido, con frecuencia, como los débiles. Los noruegos acaudalados una
vez pertenecieron a los daneses -esto fue hasta que los suecos se la
llevaron y eventualmente concedieron la independencia, hace más de 100
años. La región sureña sueca de Scania, famosa alrededor del mundo por
la serie de TV sobre crímenes "Wallander" del autor Henning Mankell, una
vez fue danesa. Incluso hoy, los populistas daneses de derecha, quienes
forman parte del gobierno de centro-derecha del país y gozan de fuerte
apoyo popular, desean ver la reunificación de Dinamarca con esta región
del Öresund, el estrecho que separa los dos países.
Incluso las dos capitales, Estocolmo y Copenhague, que son
aproximadamente del mismo tamaño, ven en el pasado una tradición
prolongada de competencia. Una de las primeras cosas que los pasajeros
ven al llegar al Aeropuerto Arlanda, de Estocolmo, es una señal gigante
que tiene el objetivo de eliminar toda duda: "Bienvenidos a la Capital
de Escandinavia" ["Welcome to the Capital of
Scandinavia"]. Esta "insolencia" es suficiente para enviar a muchos
daneses a un estado de enojo. Por cuanto corresponde a Dinamarca,
Copenhague -junto con la región adyacente de Öresund, un espacio
conurbado que incluye la ciudad capital danesa, la tercera ciudad más
grande de Suecia, Malmö y las oficinas principales del gigante de
comunicaciones móbiles sueco, Ericsson -es la zona económica más exitosa
de Escandinavia.
Exigiendo Venganza con Cerveza Light
Es una ironía del destino que las oficinas centrales de IKEA están
localizados en Scania, la región donde Ingvar Kamprad, fundador de IKEA,
inició su negocio con un equipo pequeño para hacer muebles. Si la
historia hubiese tomado un curso distinto, la compañía mueblera y el
negocio de muebles para el hogar en que se ha convertido, habría sido
danesa el día de hoy.
Funcionarios en la sede de IKEA en Scania
rechazaron de manera vehemente las críticas de la vecina Dinamarca. "Son
disparates decir que lo hicimos a propósito. Fue pura coincidencia y
esto ocurrió hace muchas décadas," afirmó Charlotte Lindgren, vocera de
IKEA. El empleado que escogió los nombres daneses para las alfombras se
retiró hace muchos años.
"Además," agrega Lindgren, "estas críticas
parecen desestimar en gran medida, la importancia de los tapetes y
alfombras para el piso. Ellos son elementos fundamentales del
mobiliario. Nosotros llamamos la atención mundial al nombre de lugares
daneses con nuestros productos. Eso tiene que ser una cosa positiva."
Aún así, en principio, IKEA desea obrar con cautela, sin agregar algún
tipo de combustible al incendio. Por supuesto, Lindgren sugiere, no
puede excluir que IKEA pueda, en algún punto en el futuro, nombrar una
categoría distinta, algo menos básica, con nombres daneses.
Pero esta perspectiva aún no es suficiente
para muchos críticos alrededor del Puente Öresund. Ellos desean obtener
venganza y desean dar un golpe a los suecos donde duele. Según una
propuesta, la cervecería Carlsberg, por ejemplo, podría dar un nombre
sueco a una de sus cervezas light. Cabe apuntar que los suecos detestan
la cerveza light, a la que consideran, en general, insípida y de mal
gusto, es la única bebida alcohólica que puede ser vendida en Suecia en
lugares distintos a las tiendas que son propiedad del Estado, mismas que
venden licores en horarios muy limitados. |
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