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Una
prostituta espera en la Calle Malmskillnadsgatan. Estocolmo sólo
tiene alrededor de 100 mujeres activas aún trabajando en las
calles el día de hoy. (Foto: Reuters) |
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Criminalizando a los Clientes; la Prohibición de la Prostitución un
Exito Enorme en Suecia
ESTOCOLMO, Spiegel, André Anwar, 18/03/2008 (Traducción al castellano
AVS/ Enkidu Magazine): Suecia ha reducido de manera radical el tráfico
de seres humanos y la prostitución al imponer una prohibición a la
compra de servicios sexuales, la primera en su tipo a nivel mundial. Sin
embargo, muchas trabajadoras sexuales argumentan que la prohibición les
roba su sustento y les hace más vulnerables a la violencia.
Ahora, Estocolmo sólo tiene alrededor de 100 mujeres que de manera
activa trabajan en las calles.
Son las 9:00 pm en Estocolmo y la Calle Malmskillnadsgatan está muerta.
El camino, infame por ser uno de los principales en la ciudad para la
prostitución en las calles, solía estar repleto de mujeres, pero esta
noche sólo tres trabajan en la calle.
Durante mucho tiempo nada sucede, pero luego un hombre viejo, con
alcohol en su aliento, llega a las escaleras mecánicas desde la estación
del metro Högtorget. El se detiene un momento frente a una de las
mujeres. Luego ella camina unos 10 metros y le indica que la siga a un
lugar más discreto.
En el comercio sexual de estos días en Suecia, la precaución es una
política buena. El cliente puede enfrentar hasta seis meses en prisión
si la policía los arresta a los dos en el acto.
Suecia ha introducido ahora la primer ley en su tipo en todo el mundo.
La compra y la negociación de servicios sexuales ha sido criminalizado,
aunque la venta de servicios sexuales continúa siendo legal. La ley
provee hasta seis años de prisión para proxenetas y hasta 10 años para
quienes trafiquen prostitutas. "El objetivo es criminalizar el lado de
la demanda en la ecuación de los clientes, en lugar de poner a mujeres
que se arriesgan emocional y físicamente, tras las rejas," afirma Jonas
Trolle, un inspector en la policía de Estocolmo, quien pertenece a la
unidad de policía dedicada a combatir el tráfico sexual.
La prohibición es apenas controversial en la Suecia de estos días.
Acorde con encuestas de opinión, 80 por ciento de la población está de
acuerdo con Trolle. Cuando una mayoría consistente de socialdemócratas,
verdes e izquierdistas ratificó la prohibición a la compra de servicios
sexuales en el Parlamento de Suecia en 1999, los conservadores fueron
los principales opositores de la legislación. Ellos argumentaron que la
prohibición haría que la prostitución se volviera clandestina y esto
hiciera la vida más difícil para las mujeres.
Menos Prostitutas
Pero es fácil ver los resultados. "Tenemos significativamente menos
prostitución que en nuestros países vecinos, incluso si consideramos el
hecho de que un poco sucede de forma clandestina," afirma Trolle. "Sólo
tenemos entre 105 y 130 mujeres -tanto en la Internet como en las
calles- que son activas (en la prostitución) en la Estocolmo de hoy. En
Oslo son 5 mil."
Otro beneficio de la prohibición es que apenas algún país en la Unión
Europea tiene menos problemas con el tráfico de seres humanos. Acorde
con la policía sueca, entre 400 y 600 mujeres extranjeras son llevadas a
Suecia cada año para que sean prostitutas. En Finlandia, que apenas
tiene la mitad del tamaño que Suecia, el número va de entre 10 y 15 mil
mujeres. El tráfico ilegal es facilitado en Finlandia por la proximidad
del país a Rusia y a los Estados Bálticos, pero ahora Helsinki también
considera introducir una ley basada en el modelo sueco. En Noruega, el
Partido Laborista -socialdemócrata-, espera utilizar una legislación
similar para combatir el tráfico humano, en especial el de mujeres
provenientes de Nigeria.
A
pesar de la prohibición de la prostitución, el número de condenas en
Suecia es sorprendentemente bajo. Aunque un puñado de proxenetas han
sido sentenciados a varios años en prisión cada año, los clientes, hasta
el momento, han logrado alejarse de las multas y de que sus nombres
entren a los registros de la policía. "La compra de sexo es difícil de
probar," asegura Trolle. "Los clientes tienen que ser pescados en el
acto." Además, agrega, ha tomado tiempo para que los miembros de la
policía acepten la ley. "Pero la mayoría de oficiales se dan cuenta hoy
que la prostitución no es un negocio normal." El número de clientes que
han sido condenados se elevó de 11 en 1999 a 108 en 2006.
La prohibición a la compra de servicios sexuales también tiene por
objetivo ocasionar un cambio fundamental en las actitudes sociales [societal
attitudes]. Ahora todos los niños y las niñas en la escuela aprenden que
comprar sexo por dinero es ilegal. "La siguiente generación en Suecia
considerará esto como algo mucho menos ordinario de lo que hacemos
nosotros hoy," añade Trolle.
'Yo necesito el dinero'
Las prostitutas mismas, en su mayoría, se oponen a la criminalización de
sus clientes. Ellas piensan que están siendo empujadas al rol de la
víctima y que la prohibición les roba el sustento. Tomemos a Johanna *,
por ejemplo. Ella tiene 35 años de edad y es una de las mujeres que
ofrece sus servicios en la Calle Malmskillnadsgatan, generalmente a
fines de mes. Ella es adicta a la heroína y la heroína es cara. Ella
cobra el equivalente a €55 euros por tener relaciones sexuales en un
auto. El hecho de que hay menos clientes estrecha sus opciones. "Cuando
las cosas son lentas, como esta noche, tengo incluso la voluntad de irme
con tipos que desean ser un poco bruscos conmigo y que no quieren
utilizar condón," dice ella. "Yo necesito el dinero."
Lisa*, una mujer de la sureña ciudad sueca de Malmö está de acuerdo. "El
negocio se ha vuelto más severo y más peligroso. Hay más competencia y
más violencia," dice la mujer de 38 años de edad, quien ha trabajado en
las calles por 12 años y que algunas veces está en "Minnesota", un
centro para el tratamiento sobre el uso de drogas en Malmö.
Ella ha estado en los alrededores el tiempo suficiente para recordar los
días antes de que la prohibición a la compra de sexo fuese introducida.
"Los clientes lindos temen ser atrapados," dice ella. "Todo lo que ha
quedado son los más conflictivos, aquellos con quienes tú tienes que
conducir a las afueras de la ciudad para que se sientan seguros de la
policía. Esto te pone a su merced."
Más Ayuda para las Mujeres
Profesionales del cuidado a la salud tienen sentimientos encontrados
sobre la prohibición. "Los casos de abuso y de violación han aumentado
considerablemente. La tasa de enfermedades transmitidas sexualmente
también se ha elevado entre las que caminan las calles por la falta de
clientes les fuerza a tener relaciones sexuales sin condón," dice Helena
Cewers, enfermera que ha trabajado por más de 15 años en una clínica de
admisión para mujeres que son adictas a drogas en Malmö y que conocer a
casi todas las prostitutas en la ciudad.
Sólo hace unos pocos años, Cewers se oponía con vehemencia a la
criminalización de los clientes. En el inicio, dice ella, la ley no hizo
nada más que tener como objetivo a los clientes, mientras hacia nada
para ayudar a que las prostitutas enfrentaran los cambios significativos
en su situación. "Todo de lo que hablaban eran las prohibiciones y las
penas, pero no sobre los efectos en las muchachas," afirma Cewers. "Pero
ahora ellos, finalmente, están haciendo más por ellas. Hay más servicios
sociales que ayudan de forma activa a que las prostitutas salgan de su
dilema." Programas de retiro con el uso del substituto de la heroína,
metadona, y otros tratamientos también han estado más disponibles a las
prostitutas, continúa Cewers.
De hecho, Cewers de algún modo se ha vuelto ahora una partidaria de la
prohibición, aunque continúa creyendo que la prostitución debería ser
abolida también. "Es cierto: No hay putas felices. La mayoría que he
conocido durante los años fueron abusadas sexualmente por parientes
cuando fueron jóvenes y tienen serios problemas emocionales," dice ella.
"No mucho de esto está relacionado con una opción."
Aquellas que lo han venido haciendo por un tiempo, asegura Cewers, toman
drogas o sedantes. "Esta no es una profesión normal," afirma. "Desearía
que todas ellas pudieran dejarlo."
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Nota del Editor: Para proteger la identidad de las entrevistadas,
algunos nombres fueron cambiados.
Publicado en inglés el 8 de noviembre de 2007.
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