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FOTO: Todd Heisler/The New York Times
Un estudiante en la Escuela de Nuestra Señora Reina de Los Angeles, una
de las 10 escuelas católicas en la Arquidiócesis de Nueva York,
afectadas por la huelga.
Profesores de Escuelas Católicas se lanzan a la Huelga en reclamo de
Protección a la Salud y Planean Otra Manifestación en las Calles
- Catholic School Teachers Strike Over Health Care and Plan Another
Walkout
NUEVA YORK, NyTimes, John Eligon, 05/04/2008 (Traducción al castellano
AVS / Enkidu Magazine):
Los ideales sociales católicos y las verdades financiera rudas están
haciendo colisión en un momento poco apropiado para la Arquidiósesis de
Nueva York
FOTO: Todd Heisler/The New York Times
Un estudiante en Nuestra Señora Reina de los Angeles [Our Lady Queen of
Angels School], una de las 10 escuelas católicas en la Arquidiósesis de
Nueva York afectadas por la huelga.
A menos de dos semanas antes de la primera visita papal a la ciudad
desde 1995, la arquidiósesis se encuentra en medio de una batalla
enconada con los profesores en sus de sus 277 escuelas, las cuales a
pesar de los recortes presupuestales y los cierres durante los años más
recientes, educan a unos 107,000 estudiantes.
El viernes, cerca de 200 profesores de 10 escuelas católicas iniciaron
una huelga por al menos un día, asegurando que la aquidiósesis había
entorpecido sus esfuerzos para obtener un plan de seguro de salud nuevo.
Y otro sindicato de profesores católicos ha planeado una huelga,
incluyendo la formación de piquetes en los eventos papales, para
coincidir con la visita de Ratzinger - Benedicto XVI - a Nueva York del
18 al 20 de abril de 2008.
Esta lucha reciente subraya la crisis financiera impresionante que las
escuelas católicas enfrentan a nivel nacional, con amplios cierres de
escuelas en áreas urbanas y con casi 15 por ciento de disminución en
inscripción desde el año 2000.
"Existen principios que se muestran en la enseñanza social católica
sobre los derechos de los trabajadores y la dignidad del trabajo que la
Iglesia Católica predica," afirma el padre Joseph M. O’Keefe, decano de
la Escuela Lynch de Educación en el Boston College. "¿Cómo equilibras
eso con los problemas a los que se enfrentan las escuelas católicas? Es
un acto de equilibrio bastante duro."
En Nueva York, los problemas se han manifestado a sí mismos en forma de
más de una docena de escuelas católicas que han cerrado durante los
últimos cuatro años, y otras seis que cerrarán a final de este año
escolar. La iglesia ha estado bombeando hasta medio millón de dólares al
año en estas escuelas, afirma Joseph Zwilling, vocero de la aquidiósesis.
A través de los 1960s, las iglesias católicas básicamente ha liberado a
los académicos, en forma de monjas y curas, afirmó el padre O'Keefe,
pero ellos han sido suplantados por personas laicas al tiempo que los
rangos clericales se han encogido. En Nueva York, los profesores ganan
un promedio de $45 mil dólares de Estados Unidos, casi $25 mil menos que
sus contrapartes en las escuelas públicas, y han sido más militantes en
su negociación con su empleador. Mientras que los profesores de escuelas
públicas no han realizado una huelga desde 1975, uno de los sindicatos
de escuelas católicas, la Asociación Lega de Profesores [Lay Faculty
Association], tuvo un mes de huelga en 2001 y también tuvo un día de
paro en enero.
El otro sindicato, la Federación de Profesores Católicos [Federation of
Catholic Teachers], que representa a unos 3 mil profesores, es uno que
dejó sus labores el viernes en 10 escuelas en Manhattan, Staten Island,
el Bronx y el Condado Westchester. (La arquidiósesis también cubre otros
seis condados al norte de la Ciudad de Nueva York, pero no Brooklyn,
Queens ni Long Island.)
El contrato del sindicato expiró el 31 de agosto y la arquidiósesis hizo
su oferta final al contrato nuevo en noviembre.
El punto de fricción más importante en las dos disputas contractuales
del sindicato han sido un aumento en la prima para el seguro de salud y
el deseo del sindicato por aumentos mayores a sus salarios, así como
mejores planes de pensión. La arquidiósesis ha prometido no rendirse.
"Sabemos que hamos realizado una oferta buena," dijo Zwilling. "Sabemos
que los profesores deberían aceptar esta oferta. Nos sentimos muy
confiados en lo que hemos hecho y lo que hemos ofrecido."
Mary-Ann Perry, de la Federación de Profesores Católicos [Federation of
Catholic Teachers], dijo que el sindicato instó al paro del viernes en
escuelas escogidas para presionar a la arquidiósesis a fin de entregar
registros sobre reclamos de seguro de salud que el sindicato necesita
para obtener un plan nuevo. La huelga podría continuar el lunes si la
arquidiósesis no emite los documentos, afirmó ella. "El costo del
cuidado a la salud dificulta que las personas cumplan con los plazos
presupuestales," dijo Perry.
Pero Zwilling dijo que la arquidiócesis ya había entregado una pila de
documentos sobre el plan de salud que comprende hasta un pie de altura y
que estaba preparando más documentos que el sindicato había solicitado.
"Ellos sólo están utilizando esta táctica como una prueba y para perder
tiempo, creo yo, en lugar de llegar a un acuerdo," dijo él. "Lo único
que hemos hecho es costarles a ellos mismos un día de paga."
Una huelga durante la visita del Papa, planeada por la Asociación de
Académicos Laicos [Lay Faculty Association], que representa alrededor de
400 profesores en 10 escuelas, podría ser más dañino para la
arquidiósesis. Henry Kielkicki, el administrador de negocios de la
asociación, dijo que el propósito de la huelga no sería perturbar la
visita, sino lograr la atención de muchos oficiales en la alta jerarquía
de la Iglesia, que estarán en la ciudad.
"Nosotros vemos una oportunidad aquí, todas estas personas que vienen a
Nueva York para decir a Egan, '¿Qué están haciendo?' dijo Kielkicki, en
referencia al líder de la arquidiósesis, Cardenal Edward M. Egan. "Ellos
se van a enfrentar a una vergüenza a la que no creo que se hayan
enfrentado antes."
Pero Kielkucki reconoció que el plan podría resultar contraproducente,
porque algunas personas lo ven como de mal gusto por parte del sindicato
de profesores que usan un evento espiritual para ganar fuerza. El
sindicato se reune con la arquidiósesis el jueves, pero Kielkucki dijo
que no es optimista.
Perry, de la Federación de Profesores Católicso, dijo que su sindicato
no ha descartado entrar en huelga durante la visita del Papa.
El viernes, las 10 escuelas estuvieron abiertas pero al menos dos
cerraron antes. En Nuestra Señora Reina de los Angeles [Our Lady Queen
of Angels], una escuela elemental y media en Harlem del Este, algunos
estudiantes observaron videos o jugaron, mientras que otros tomaron
pruebas programadas.
Si la huelga continúa, las escuelas tienen planes de contingencia que
incluyen tener a los administradores enseñando clases o contratando
profesores substitutos. Mientras que los estudiantes y los padres
parecían ávidos de regresar a lo normal en las tres escuelas del área,
la mayoría mostró apoyo para la causa de los profesores.
"Sólo me lleva a las lágrimas, amo a los profesores aquí," dijo Sheila
Estep, de 39 años de edad, quien tiene dos hiso en Nuestra Señora Reina
de los Angeles. "Tengo que apoyarlos mientras me apoyan a mí y a mis
hijos."
Alicia Cox, de 36 años de edad, quien tiene tres hijos en la escuela,
dijo que, "ellos son profesores excelentes y esta es una escuela
excelente," pero también se preocupan porque un aumento en el salario de
los profesores provocaría un aumento en la colegiatura, que inicia en
$2,800 dólares de Estados Unidos por año. "Mi centro de atención es cómo
los padres van a resultar afectados por esto."
Numerosos estudiantes y profesores en la Escuela Preparatoria Catedral [Cathedral
High School], una escuela de señoritas en la Calle Este 56, donde los
profesores son representados por la Asociación de Académicos Laicos,
dijeron que estar en huelga durante la visita del Papa sería justificado
como una forma de informarle sobres los asuntos.
"Si vas a hacerlo, deberías hacerlo en grande," dijo Tiffany Viruet, de
17 años de edad, senior en East Harlmen, fuera de las puertas de entrada
de la escuela mientras ella pasaba una tarea de poesía a Vincent Doyle,
de 53 años de edad, su profesor de inglés.
"El Papa Benedicto dice que la injusticia económica es un pecado para la
Iglesia Católica," dijo Doyle, un empleado de 24 años de la escuela. "Y
la arquidiósesis no está a la altura."
C.J. Hughes y Mathew R. Warren contribuyeron para este artículo.
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