
Discurso del Presidente Sobre el
Estado de la Nación
28 de enero de
2008
Recinto de la Cámara de
Representantes de Estados Unidos de América
Capitolio de Estados Unidos
EL PRESIDENTE George W.
Bush: Señora presidenta de la Cámara de Representantes,
Vicepresidente Cheney, miembros del Congreso, distinguidos
invitados y conciudadanos:
Han transcurrido siete años
desde que me puse de pie ante ustedes por primera vez en
esta tribuna. En este tiempo, nuestro país ha sido puesto a
prueba de maneras en que ninguno de nosotros se podría haber
imaginado. Enfrentamos decisiones difíciles sobre la paz y
la guerra, sobre la salud y el bienestar de nuestros
ciudadanos, y mayor competencia en la economía mundial.
Estos asuntos exigen un debate vigoroso, y considero que es
justo decir que hemos respondido al llamado. Sin embargo,
quedará grabado en la historia que en medio de nuestras
diferencias, actuamos con determinación. Y juntos le
mostramos al mundo el poder y la capacidad de recuperación
de la autonomía estadounidense.
Todos
nosotros fuimos enviados a Washington a encargarnos de los
asuntos del pueblo. Ése es el propósito de este organismo.
Es el significado de nuestro juramento. Continúa siendo una
responsabilidad con la que debemos cumplir.
Los actos del 110mo Congreso
afectarán la seguridad y prosperidad de nuestra nación mucho
después de que esta sesión concluya. En este año de
elecciones, mostrémosles a nuestros conciudadanos que
reconocemos nuestras responsabilidades y estamos decididos a
cumplir con ellas. Mostrémosles que los republicanos y
demócratas pueden competir por votos y, a la vez, cooperar
para obtener resultados. (Aplausos).
Hemos alcanzado logros
significativos desde la expansión de oportunidades hasta la
protección de nuestro país. Sin embargo aún hay asuntos
pendientes ante nosotros, y el pueblo estadounidense espera
que los concluyamos.
En el trabajo que tenemos por
delante, nos debe guiar la filosofía que hizo grande a
nuestra nación. Como estadounidenses, creemos que las
personas tienen el poder de decidir su destino y dictar el
curso de la historia. Creemos que la guía más fidedigna para
nuestro país es la sabiduría colectiva de los ciudadanos
comunes y corrientes. Y por lo tanto, en todo lo que
hacemos, debemos confiar en la capacidad de la gente libre
de tomar decisiones sensatas y darle el poder de mejorar su
vida, su futuro.
Para forjar un futuro
próspero, debemos confiarle a la gente su propio dinero y
darle el poder para que haga que nuestra economía crezca.
Mientras nos reunimos esta noche, nuestra economía pasa por
un periodo de incertidumbre. Estados Unidos ha agregado
empleos durante 52 meses consecutivos, lo que es un récord,
pero la generación de empleo ahora aumenta a un paso más
lento. Los sueldos han subido, pero también lo han hecho los
precios de los alimentos y la gasolina. Las exportaciones se
están incrementando, pero el mercado de vivienda ha
declinado. Y en hogares en todo el país existe preocupación
por nuestro futuro económico.
A largo plazo, los
estadounidenses pueden estar seguros sobre nuestro
crecimiento económico. Pero a corto plazo, todos podemos ver
una desaceleración en el crecimiento. Entonces, la semana
pasada, mi gobierno llegó a un acuerdo con la presidenta de
la Cámara de Representantes Pelosi y el líder republicano
Boehner sobre un enérgico conjunto de medidas a favor del
crecimiento que incluye recortes tributarios para las
personas y familias, e incentivos para la inversión
empresarial. La tentación será llenar de cosas el proyecto
de ley. Eso lo retrasaría o haría fracasar, y ninguna de
esas opciones es aceptable. (Aplausos). Éste es un buen
acuerdo que mantendrá a nuestra economía en crecimiento y a
nuestro pueblo trabajando. Y este Congreso debe aprobarlo lo
antes posible. (Aplausos).
Tenemos trabajo adicional que
hacer con respecto a los impuestos. A no ser que el Congreso
actúe, los recortes tributarios que otorgamos en los últimos
siete años, en su mayoría, serán eliminados. Hay quienes
argumentan en Washington que permitir que los recortes
tributarios se venzan no es un aumento de impuestos. Traten
de explicárselo a 116 millones de contribuyentes
estadounidenses que verían sus impuestos aumentar en un
promedio de $1,800. Otras personas han dicho que ellas
personalmente estarían conformes pagando impuestos más
altos. Recibo con beneplácito su entusiasmo. Me complace
informar que el IRS acepta tanto cheques como giros
postales. (Risas y aplausos).
La mayoría de los
estadounidenses piensan que sus impuestos son
suficientemente altos. Con todas las demás presiones en sus
finanzas, las familias estadounidenses no deberían tener que
preocuparse sobre si el gobierno federal se llevará una
porción mayor de sus cheques de pago. Sólo hay una forma de
eliminar esta incertidumbre: hacer permanentes los recortes
tributarios. (Aplausos). Y los miembros del Congreso deben
saberlo: si algún proyecto de ley que aumente los impuestos
llega a mi despacho, lo vetaré. (Aplausos).
Así como les confiamos a los
estadounidenses su propio dinero, necesitamos ganarnos su
confianza gastando sus impuestos sensatamente. La próxima
semana, les remitiré un presupuesto que elimina o reduce
considerablemente 151 programas despilfarradores o inflados
que ascienden a más de $18,000 millones. El presupuesto que
presentaré mantendrá a Estados Unidos camino a un superávit
en el 2012. Las familias estadounidenses deben cuadrar sus
presupuestos; también lo debe hacer el gobierno. (Aplausos).
La confianza del pueblo en su
gobierno es socavada por las asignaciones del Congreso para
proyectos específicos, proyectos de interés especial que a
menudo son incluidos disimuladamente a última hora, sin
discusión ni debate. El año pasado, les pedí que recortaran
voluntariamente a la mitad el número y costo de proyectos
especiales. También les pedí que dejarán de incluir
disimuladamente los proyectos especiales en los informes de
comit que nunca eran siquiera sometidos a voto.
Desafortunadamente, nada de eso se cumplió. Entonces, esta
vez, si me remiten un proyecto de ley de asignaciones que no
reduce a la mitad el número y costo de proyectos especiales,
se lo devolveré con mi veto. (Aplausos).
Y
mañana, emitiré un decreto ejecutivo que dará instrucciones
a las agencias federales de que ignoren cualquier proyecto
especial futuro sobre el cual el Congreso no haya votado. Si
estos rubros realmente son dignos de ser financiados, el
Congreso debe debatirlos abiertamente y someterlos a un voto
público. (Aplausos).
Nuestras responsabilidades
compartidas se extienden más allá de temas de impuestos y
gastos. En el sector vivienda, debemos confiarles a los
estadounidenses la responsabilidad de la propiedad de
vivienda y darles el poder para aguantar tiempos turbulentos
en el mercado de vivienda. Mi gobierno formó la alianza HOPE
NOW, que está ayudando a muchos propietarios de vivienda en
dificultades a evitar la ejecución de su hipoteca. Y el
Congreso puede ayudar aun más. Esta noche les pido que
aprueben legislación para reformar Fannie Mae y Freddie Mac,
modernizar la Dirección Federal de Vivienda (Federal Housing
Administration), y permitir que las agencias estatales de
vivienda emitan bonos libres de impuestos para ayudar a los
propietarios de vivienda a refinanciar sus hipotecas.
(Aplausos). Éstos son tiempos difíciles para muchas familias
estadounidenses, y al dar estos pasos, podemos ayudar a más
de ellas a conservar su vivienda.
Para forjar un futuro con
atención médica de calidad, debemos confiarles a los
pacientes y doctores la capacidad de tomar decisiones
médicas y darles más poder con mejor información y mejores
opciones. Compartimos un objetivo común: hacer la atención
de salud más económica y accesible para todos los
estadounidenses. (Aplausos). La mejor manera de lograr ese
objetivo es aumentando las opciones de los consumidores, no
el control del gobierno. (Aplausos). Por lo tanto, he
propuesto poner fin a la discriminación en el código
tributario contra aquéllos que no obtienen su seguro médico
por medio de su empleador. Ésta es una reforma que pondría
cobertura privada al alcance de millones, y hago un llamado
al Congreso para que la apruebe este año. (Aplausos).
El Congreso también debe
expandir las cuentas de ahorro para la salud, crear los
Planes de Salud para Asociaciones a favor de las pequeñas
empresas, promover la informática en el sector salud y
hacerle frente a la epidemia de demandas médicas frívolas.
(Aplausos). Con todas estas medidas, ayudaremos a asegurar
que las decisiones sobre su atención médica se tomen en la
privacidad del consultorio de su médico, mas no en los
pasillos del Congreso. (Aplausos).
Con respecto a la educación,
debemos confiar en que los estudiantes aprenden si se les da
la oportunidad y darles a los padres de familia el poder de
exigir resultados de nuestras escuelas. En vecindarios de
todo el país, hay muchachos y muchachas con sueños, y una
educación decente es su única esperanza de lograrlos.
Hace seis años, nos unimos
para aprobar la Ley para que Ningún Niño se Quede Atrás (No
Child Left Behind Act), y hoy nadie puede negar sus
resultados. El año pasado, los estudiantes de cuarto y
octavo grado lograron los más altos puntajes registrados en
matemáticas. Los puntajes en lectura están aumentando. Y los
estudiantes afro-americanos e hispanos alcanzaron niveles
récord. (Aplausos). Ahora debemos trabajar juntos para
aumentar la responsabilidad, aumentar la flexibilidad de los
estados y distritos, reducir el número de estudiantes que
abandonan la escuela secundaria, proporcionarles ayuda
adicional a las escuelas con dificultades.
Miembros del Congreso: La ley
No Child Left Behind es un logro bipartito. Está teniendo
éxito. Y les debemos a los niños de Estados Unidos, sus
padres y sus maestros mejorar esta buena ley. (Aplausos).
También debemos hacer más
para ayudar a los niños cuando sus escuelas no cumplen con
los requisitos. Gracias a las becas D.C. Opportunity que
ustedes aprobaron, más de 2,600 de los niños más pobres de
la capital de nuestra nación han encontrado nueva esperanza
en una escuela religiosa o privada de otro tipo.
Lamentablemente, estas escuelas están desapareciendo a un
ritmo alarmante en muchos de los barrios urbanos pobres de
Estados Unidos. Por lo tanto, convocaré una cumbre en la
Casa Blanca con el objetivo de reforzar estos vitales
recursos de aprendizaje. Y para abrirles las puertas de
estas escuelas a más niños, les he pedido su respaldo para
un nuevo programa de $300 millones denominado Becas Pell
para Niños (Pell Grants for Kids). Hemos visto que las becas
Pell ayudan a los estudiantes universitarios de bajos
ingresos a alcanzar su pleno potencial. Juntos, hemos
aumentado las dimensiones y alcance de estas becas. Ahora
apliquemos ese mismo espíritu a liberar a los niños pobres
atrapados en escuelas públicas que no dan la talla.
(Aplausos).
Con
respecto al comercio, debemos confiar que los trabajadores
estadounidenses pueden competir con cualquiera en el mundo y
darles el poder para abrir nuevos mercados en el extranjero.
Hoy en día, nuestro crecimiento económico depende cada vez
más de nuestra capacidad de vender productos y cultivos y
servicios estadounidenses en todo el mundo. Por lo tanto,
nos esforzamos por derrumbar las barreras al comercio y la
inversión dondequiera que podamos. Nos esforzamos por una
exitosa rueda de conversaciones comerciales en Doha y
debemos llegar a un buen acuerdo este año. Al mismo tiempo,
vamos en pos de oportunidades para abrir mercados nuevos al
aprobar tratados de libre comercio.
Le agradezco al Congreso por
aprobar un buen acuerdo con Perú. Y ahora les pido que
aprueben acuerdos con Colombia y Panamá y Corea del Sur.
(Aplausos). Muchos productos de estas naciones ingresan
ahora a Estados Unidos libres de impuestos, sin embargo,
muchos de nuestros productos enfrentan altos aranceles en
sus mercados. Estos acuerdos harán que las condiciones sean
equitativas. Nos darán mayor acceso a casi 100 millones de
clientes. Respaldarán puestos buenos para los mejores
trabajadores del mundo: aquellos cuyos productos dicen "Made
in the USA". (Aplausos).
Estos acuerdos también
promueven los intereses estratégicos de Estados Unidos. El
primer acuerdo ante ustedes será el acuerdo con Colombia, un
amigo de Estados Unidos que está haciéndole frente a la
violencia y el terrorismo, y combatiendo a los
narcotraficantes. Si no aprobamos este acuerdo,
envalentonaremos a los propulsores del falso populismo en
nuestro hemisferio. Por lo tanto, debemos unirnos, aprobar
este acuerdo y mostrarles a nuestros vecinos en la región
que la democracia lleva a una vida mejor. (Aplausos).
El comercio produce mejores
empleos y mejores opciones y mejores precios. Sin embargo,
para algunos estadounidenses, el comercio puede significar
perder un puesto, y el gobierno federal tiene la
responsabilidad de ayudar. (Aplausos). Le pido al Congreso
que reautorice y reforme la asistencia para ajustes
ocupacionales, para que podamos ayudar a estos trabajadores
desalojados a aprender aptitudes nuevas y encontrar empleos
nuevos. (Aplausos).
Para forjar un futuro de
seguridad energética, debemos confiar en el talento
innovador de los investigadores y empresarios
estadounidenses, y darles el poder de promover una nueva
generación de tecnología energética no contaminante.
(Aplausos). Nuestra seguridad, nuestra prosperidad y nuestro
medio ambiente requieren que reduzcamos nuestra dependencia
del petróleo. El año pasado, les pedí que aprobaran
legislación para reducir el consumo de petróleo durante la
próxima década, y ustedes respondieron. Juntos deberíamos
dar los próximos pasos: Financiemos nueva tecnología que
pueda generar energía del carbón y a la vez capturar las
emisiones de carbono. (Aplausos). Aumentemos el uso de tipos
renovables de energía y energía nuclear libre de emisiones.
(Aplausos). Continuemos invirtiendo en tecnología avanzada
de baterías y combustibles renovables para los autos y
camiones del futuro. (Aplausos). Creemos un nuevo fondo
internacional para la tecnología no contaminante, que
ayudará a los países en desarrollo como India y China a que
hagan mayor uso de fuentes no contaminantes de energía. Y
lleguemos a un acuerdo internacional que tenga el potencial
de desacelerar, detener y, a fin de cuentas, revertir el
aumento de los gases de invernadero. (Aplausos).
Este acuerdo será eficaz sólo
si incluye el compromiso de cada una de las principales
economías y no le da a ninguna paso libre. (Aplausos).
Estados Unidos está comprometido a reforzar nuestra
seguridad energética y hacerle frente al cambio climático
mundial. Y la mejor manera de cumplir con estos objetivos es
que Estados Unidos continúe dirigiendo el camino hacia el
desarrollo de tecnología no contaminante y más eficiente en
el uso de energía. (Aplausos).
Para mantener competitivo a
Estados Unidos en el futuro, debemos confiar en las
aptitudes de nuestros científicos e ingenieros, y darles el
poder de ir en pos de las innovaciones del mañana. El año
pasado, el Congreso aprobó legislación que respaldaba el
Programa de Competitividad Estadounidense (American
Competitiveness Initiative), pero nunca lo acompañó con
fondos. Estos fondos son esenciales para mantener nuestra
ventaja científica. Por lo tanto, le pido al Congreso que
aumente al doble el apoyo federal para investigación crucial
y básica en ciencias físicas y asegure que Estados Unidos
siga siendo el país más dinámico de la Tierra. (Aplausos).
Sobre temas de vida y
ciencias, debemos confiar en el espíritu innovador de los
investigadores médicos y darles el poder de descubrir nuevos
tratamientos a la vez que se respetan límites morales. En
noviembre, fuimos testigos de un logro histórico cuando
científicos descubrieron una manera de reprogramar las
células de la piel de adultos para que actúen como células
madre de embriones. Este avance tiene el potencial de
llevarnos más allá de los polémicos debates del pasado al
extender las fronteras de la medicina sin la destrucción de
la vida humana. (Aplausos).
Por
lo tanto, estamos aumentando los fondos para este tipo de
investigación médica ética. Y al explorar posibilidades
prometedoras de investigación, también debemos asegurarnos
de que toda vida sea tratada con la dignidad que merece. Y
por lo tanto, insto al Congreso a que apruebe legislación
que prohíba las prácticas no éticas como comprar, vender,
patentar o clonar vidas humanas. (Aplausos).
Sobre asuntos de justicia,
debemos confiar en la sabiduría de nuestros fundadores y
darles poder a los jueces que comprenden que la Constitución
significa lo que dice. (Aplausos). He presentado candidatos
a juez que se regirán por el imperio de la ley, no al antojo
del martillo. A muchos de estos candidatos los están
demorando injustamente. Son dignos de confirmación, y el
Senado debe darle a cada uno un pronto voto afirmativo o
negativo. (Aplausos).
En comunidades de todo
nuestro territorio, debemos confiar en el buen corazón del
pueblo estadounidense y darle el poder de ayudar a su
prójimo necesitado. Durante los últimos siete años, más de
nuestros conciudadanos han descubierto que la búsqueda de la
felicidad nos lleva por el camino del servicio. Los
estadounidenses se han ofrecido como voluntarios en
cantidades récord. Las donaciones de caridad son más altas
que nunca. Los grupos basados en la fe están llevando
esperanza a lugares donde antes no la había, con nuevo
respaldo del gobierno federal. Y para ayudar a garantizar el
tratamiento equitativo de organizaciones basadas en la fe
cuando compiten por fondos federales, les pido que
prorroguen permanentemente Charitable Choice. (Aplausos).
Esta noche, los ejércitos de
la compasión continúan marchando hacia un nuevo día en la
costa del Golfo. Estados Unidos rinde tributo a la fuerza y
capacidad de recuperación de la gente de esa región.
Reafirmamos nuestra promesa de ayudarlos a construir mejor y
con más fuerza que antes. Y esta noche me complace anunciar
que en abril presentaremos la Cumbre Norteamericana de
Canadá, México y Estados Unidos de este año en la gran
ciudad de Nueva Orleáns. (Aplausos).
Hay otros dos desafíos
urgentes que he mencionado repetidamente ante este
organismo, y que este organismo ha dejado de abordar: gastos
en programas de beneficios sociales e inmigración.
Cada uno de los miembros en
esta cámara sabe que el gasto en programas de beneficios
sociales como el Seguro Social, Medicare y Medicaid está
creciendo más rápido de lo que podemos pagar. Todos
conocemos las difíciles decisiones que tenemos por delante
si Estados Unidos continúa por este camino: aumentos masivos
de impuestos, reducciones repentinas y drásticas de
beneficios o déficit paralizante. He presentado propuestas
para reformar estos programas. Ahora les pido a los miembros
del Congreso que ofrezcan sus propuestas y ofrezcan una
solución bipartita para salvar estos vitales programas de
beneficios sociales a favor de nuestros hijos y nietos.
(Aplausos.)
El otro asunto urgente es
inmigración. Estados Unidos necesita resguardar sus
fronteras, y con su ayuda, mi gobierno está tomando medidas
para hacerlo. Estamos aumentando los operativos para velar
por el cumplimiento de la ley en los centros de trabajo,
utilizando cercos y tecnología avanzada para detener los
cruces ilegales. Hemos acabado eficientemente con la
política de "capturar y liberar" en la frontera, y para
fines de este año, habremos aumentado al doble el número de
agentes de la Patrulla Fronteriza. Sin embargo, también es
necesario que reconozcamos que nunca resguardaremos
plenamente nuestra frontera hasta que creemos una manera
legal para que los trabajadores extranjeros vengan aquí y
apoyen nuestra economía. (Aplausos.) Esto disminuirá la
presión en la frontera y permitirá que los agentes de la ley
se concentren en las personas que quieren hacernos daño.
Debemos también encontrar maneras sensatas y humanas de
tratar con la gente que está aquí ilegalmente. La
inmigración ilegal es complicada, pero se puede resolver. Y
se debe resolver de manera que se respeten tanto nuestras
leyes como nuestros más altos ideales. (Aplausos.)
Éstos son los asuntos que
nuestra nación tiene pendiente dentro del país. Sin embargo,
forjar un futuro próspero para nuestros ciudadanos también
depende de que les hagamos frente a nuestros enemigos en el
extranjero y promovamos la libertad en las regiones del
mundo aquejadas por problemas.
Nuestra política exterior se
basa en una premisa clara: Debemos confiar en que las
personas, si se les da la oportunidad, optarán por un futuro
de libertad y paz. En los últimos siete años, hemos sido
testigos de momentos impresionantes en la historia de la
libertad. Hemos visto a los ciudadanos de Georgia y Ucrania
defender su derecho a elecciones libres e imparciales. Hemos
visto al pueblo del Líbano volcarse a las calles para exigir
su independencia. Hemos visto a los afganos surgir de la
tiranía del Talibán y elegir a un nuevo presidente y un
nuevo parlamento. Hemos visto a iraquíes jubilosos levantar
dedos manchados de tinta y celebrar su libertad. Estas
imágenes de libertad nos han inspirado. (Aplausos.)
En los últimos siete años,
también hemos visto imágenes que nos han conmovido. Hemos
observado multitudes de dolientes en el Líbano y Pakistán
cargando los ataúdes de líderes queridos, muertos por manos
asesinas. Hemos visto invitados a una boda en atavíos
empapados de sangre, saliendo conmocionados de un hotel en
Jordania, afganos e iraquíes atacados con bombas en
mezquitas y mercados, y trenes en Londres y Madrid
despedazados por bombas. Un día de cielo despejado en
septiembre, presenciamos cómo nos arrebataban a miles de
nuestros conciudadanos en un instante. Estas horrorosas
imágenes sirven de sombrío recordatorio: Hay quienes se
oponen al avance de la libertad: terroristas y extremistas,
hombres malvados que detestan la libertad, detestan a
Estados Unidos y se proponen someter a millones a su dominio
violento.
El 11 de septiembre,
emprendimos la lucha contra esos terroristas y extremistas.
Permanecemos a la ofensiva, mantendremos la presión y
llevaremos a nuestros enemigos ante la justicia. (Aplausos.)
Estamos en el centro de la
lucha ideológica que definirá al siglo XXI. Los terroristas
se oponen a cada uno de los principios de humanidad y
decencia que nosotros valoramos. Sin embargo, en esta guerra
contra el terrorismo, hay algo en lo que nosotros y nuestros
enemigos concordamos: A largo plazo, los hombres y mujeres
con la libertad de decidir su propio destino rechazarán el
terrorismo y se rehusaran a vivir bajo la tiranía. Y es por
eso que los terroristas están luchando para negarle esta
opción al pueblo en el Líbano, Iraq, Afganistán, Pakistán y
los Territorios Palestinos. Y es por eso, por la seguridad
de Estados Unidos y la paz en el mundo, que estamos
propagando la esperanza de la libertad. (Aplausos.)
En Afganistán, Estados
Unidos, nuestros 25 aliados de la OTAN y 15 países asociados
están ayudando al pueblo afgano a defender su libertad y
reconstruir su país. Gracias a la valentía de este personal
militar y civil, una nación que alguna vez fue un refugio
para Al Qaida ahora es una joven democracia donde niños y
niñas van a la escuela, se construyen carreteras y
hospitales nuevos, y la gente mira hacia el futuro con
renovada esperanza. Estos éxitos deben continuar, por lo que
estamos agregando 3,200 infantes de Marina a nuestras
fuerzas en Afganistán, donde lucharán contra los terroristas
y entrenarán al ejército y la policía de Afganistán. Vencer
al Talibán y Al Qaida es crucial para nuestra seguridad, y
le doy las gracias al Congreso por apoyar la vital misión de
Estados Unidos en Afganistán. (Aplausos.)
En Iraq, terroristas y
extremistas están luchando para negarle su libertad a un
pueblo orgulloso, y esforzándose por establecer refugios
para lanzar ataques contra el mundo. Hace un año, nuestros
enemigos estaban teniendo éxito en sus esfuerzos por
precipitar a Iraq al caos. Por lo tanto, analizamos nuestra
estrategia y cambiamos de curso. Lanzamos un aumento de
fuerzas estadounidenses en Iraq. Les dimos a nuestras tropas
una misión: Trabajar con las fuerzas iraquíes para proteger
al pueblo de Iraq, perseguir al enemigo en sus baluartes e
impedir la formación de santuarios para terroristas en
cualquier parte del país.
El pueblo iraquí rápidamente
se dio cuenta de que había sucedido algo drástico. Los que
se preocupaban porque Estados Unidos estaba por abandonarlos
vieron en vez a miles de tropas estadounidenses que
aterrizaban en su país. Vieron a nuestras tropas trasladarse
a los vecindarios, echar a los terroristas y permanecer allí
para asegurarse de que el enemigo no regresara. Y vieron a
nuestras tropas, junto con los Equipos de Reconstrucción
Provincial, que incluyen a funcionarios del Foreign Service
y otros funcionarios públicos muy aptos, entrar para
asegurarse de que esa mayor seguridad fuera seguida de
mejoras en su vida cotidiana. Nuestros militares y civiles
en Iraq están actuando con valentía y distinción, y cuentan
con la gratitud de toda nuestra nación. (Aplausos.)
Los iraquíes lanzaron un
escalamiento propio. En el otoño del 2006, líderes tribales
suníes se cansaron de la crueldad de Al Qaida y comenzaron
un levantamiento popular llamado "El despertar de Anbar".
Durante el año pasado, movimientos similares que han surgido
en todo el país. Y hoy, se da un escalamiento de base que
incluye a más de 80,000 ciudadanos iraquíes que están
combatiendo a los terroristas. El gobierno de Bagdad también
ofreció participar, añadiendo más de 100,000 nuevos soldados
y policías iraquíes durante el año pasado.
Aunque el enemigo aún es
peligroso y queda trabajo por hacer, los aumentos de tropas
estadounidenses e iraquíes han logrado resultados que pocos
de nosotros podríamos haber imaginado hace apenas un año.
(Aplausos.) Cuando nos congregamos el año pasado, muchos
dijeron que era imposible contener la violencia. Un año más
tarde, los ataques terroristas de notoriedad han disminuido,
las muertes de civiles han disminuido, las matanzas
sectarias han disminuido.
Cuando nos congregamos el año
pasado, extremistas de milicias, algunos de ellos armados y
capacitados por Irán, causaban el caos en regiones extensas
de Iraq. Un año más tarde, fuerzas de la coalición e
iraquíes han eliminado o capturado a cientos de milicianos.
E iraquíes de todos los orígenes se dan más y más cuenta de
que vencer a estos milicianos es crucial para el futuro de
su país.
Cuando nos congregamos el año
pasado, Al Qaida tenía santuarios en muchas regiones de Iraq,
y sus líderes acababan de ofrecerles a las fuerzas
estadounidenses una salida segura del país. Hoy, es Al Qaida
la que busca una salida segura. Han sido expulsados de
muchos de los baluartes que antes tenían, y durante el año
pasado, hemos capturado o eliminado a miles de extremistas
en Iraq, entre ellos cientos de líderes y agentes clave de
Al Qaida.
El mes pasado, Osama bin
Laden publicó una grabación en la que criticaba severamente
a los líderes tribales iraquíes que le han dado la espalda a
Al Qaida y admitió que las tropas de la coalición en Iraq
son cada vez más fuertes. Damas y caballeros, hay quienes
niegan que el aumento de tropas está funcionando, pero entre
los terroristas no cabe duda. Al Qaida está en retirada en
Iraq, y el enemigo será vencido. (Aplausos.)
Cuando nos congregamos el año
pasado, nuestros niveles de tropas en Iraq estaban
aumentando. Hoy en día, debido al progreso que acabo de
describir, estamos implementando una política de "retorno
tras éxitos", y las fuerzas adicionales que enviamos a Iraq
están comenzando a regresar a casa.
Este progreso es un tributo
al valor de nuestras tropas y la inteligencia de sus
comandantes. Esta noche, me dirijo directamente a nuestros
hombres y mujeres en el frente. Soldados y marinos,
aviadores, infantes de Marina y guardacostas: El año pasado,
hicieron todo lo que les pedimos y más. Nuestra nación está
agradecida por su valentía. Estamos orgullosos de sus
logros. Y esta noche en este sagrado recinto, con el pueblo
estadounidense como testigo, les hacemos una promesa
solemne: En la lucha que queda por delante, contarán con
todo lo que necesitan para proteger a nuestra nación.
(Aplausos.) Y le pido al Congreso que cumpla con su
responsabilidad hacia estos valientes hombres y mujeres
financiando plenamente a nuestras tropas. (Aplausos.)
Nuestros enemigos en Iraq han
recibido golpes duros. Aún no se les ha vencido, y podemos
esperar luchas reñidas en el futuro. Nuestro objetivo el
próximo año es aumentar y aprovechar los logros que hemos
alcanzado en el 2007, mientras hacemos la transición a la
nueva fase de nuestra estrategia. Las tropas estadounidenses
están pasando de dirigir operaciones a asociarse con las
fuerzas iraquíes y, finalmente, a una misión de supervisión
protectora. Como parte de esta transición, un equipo de
combate de una brigada del Ejército y una unidad
expedicionaria de la Infantería de Marina ya han regresado y
no serán reemplazados. En los próximos meses, cuatro
brigadas adicionales y dos batallones de la Infantería harán
lo mismo. En conjunto, esto significa que más de 20,000 de
nuestros soldados están regresando a casa. (Aplausos.)
Cualquier reducción mayor de
las tropas de Estados Unidos se basará en las condiciones en
Iraq y las recomendaciones de nuestros comandantes. El
general Petraeus ha advertido que una reducción demasiado
rápida podría resultar en la "desintegración de las fuerzas
de seguridad de Iraq, que Al Qaida en Iraq recupere
territorio perdido, [y] un aumento marcado en la violencia".
Miembros del Congreso: Tras llegar tan lejos y lograr tanto,
no debemos permitir que esto suceda. (Aplausos.)
El próximo año, trabajaremos
con los líderes de Iraq mientras continúan el progreso que
están haciendo hacia la reconciliación política. A nivel
local, los suníes, chiítas y curdos están comenzando a
unirse para reclamar sus comunidades y reconstruir su vida.
El progreso en las provincias debe ir de la mano del
progreso en Bagdad. (Aplausos.) Estamos viendo señales
alentadoras. El gobierno nacional está compartiendo los
ingresos del petróleo con las provincias. El parlamento
recientemente aprobó una ley de pensiones y una reforma de
desbaazificación. Ahora debaten una ley de poderes para las
provincias. Los iraquíes aún tienen mucho camino por
recorrer. Pero tras décadas de dictadura y el dolor de la
violencia sectaria, se está dando la reconciliación, y el
pueblo iraquí está tomando control de su futuro. (Aplausos.)
La misión en Iraq ha sido
difícil y penosa para nuestra nación. Pero es de vital
interés para Estados Unidos que tengamos éxito. Un Iraq
libre le negará refugio a Al Qaida. Un Iraq libre mostrará a
millones en todo el Oriente Medio que es posible un futuro
de libertad. Un Iraq libre será amigo de Estados Unidos, un
socio para combatir el terrorismo y una fuente de
estabilidad en una región peligrosa del mundo.
En contraste, un fracaso en
Iraq envalentonaría a los extremistas, fortalecería a Irán y
daría a los terroristas una base desde la cual lanzar nuevos
ataques contra nuestros amigos, nuestros aliados y nuestro
territorio nacional. El enemigo ha dejado en claro sus
intenciones. En momentos en que la coyuntura parecía
favorecerles, el más alto comandante de Al Qaida en Iraq
declaró que no descansarían hasta habernos atacado aqu en
Washington. Conciudadanos: Nosotros tampoco descansaremos.
No descansaremos hasta que este enemigo no haya sido
vencido. (Aplausos.) Debemos cumplir con la difícil labor
hoy, para que dentro de unos años la gente mire atrás y diga
que esta generación se puso a la altura de las
circunstancias, prevaleció en una lucha difícil y dejó a su
paso una región promisoria y un Estados Unidos más seguro.
(Aplausos.)
También nos oponemos a las
fuerzas del extremismo en Tierra Santa, donde tenemos un
nuevo motivo de esperanza. Los palestinos han elegido a un
presidente que reconoce que hacerle frente al terrorismo es
esencial para lograr un Estado donde su pueblo pueda vivir
con dignidad y en paz con Israel. Los israelíes tienen
líderes que reconocen que un Estado palestino pacífico y
democrático será una fuente de seguridad perdurable. Este
mes en Ramala y Jerusalén, les aseguré a líderes de ambas
partes que Estados Unidos hará y yo haré, todo lo que
podamos para lograr un acuerdo de paz que defina un Estado
palestino para fin de año. Ha llegado la hora de una Tierra
Santa donde un Israel democrático y una Palestina
democrática vivan en paz uno al lado de la otra. (Aplausos.)
También nos estamos oponiendo
a las fuerzas del extremismo envalentonadas por el régimen
de Teherán. Los gobernantes de Irán oprimen a un pueblo
bueno y talentoso. Y dondequiera que la libertad avance en
el Oriente Medio, parece que el régimen iraní está allí para
oponerse a ella. Irán está financiando y entrenando a grupos
de milicias en Iraq, apoyando a los terroristas de Jezbolá
en el Líbano y respaldando los esfuerzos de Hamas para
socavar la paz en Tierra Santa. Teherán también está
desarrollando misiles balísticos de mayor alcance y continúa
desarrollando su capacidad de enriquecer uranio, que podría
usarse para crear un arma nuclear.
Nuestro mensaje al pueblo de
Irán es claro: No tenemos nada contra ustedes. Respetamos
sus tradiciones y su historia. Esperamos con ansias el día
en que obtengan su libertad. Nuestro mensaje a los líderes
de Irán también es claro: Suspendan de forma verificable su
enriquecimiento nuclear, para poder iniciar las
negociaciones. Y para reincorporarse a la comunidad de
naciones, digan la verdad sobre sus intenciones nucleares y
actos pasados, acaben con la opresión dentro de su país,
cesen de apoyar el terrorismo en el extranjero. Pero por
encima de todo, tengan esto en mente: Estados Unidos se
enfrentará a los que amenacen a nuestras tropas.
Respaldaremos a nuestros aliados y defenderemos nuestros
intereses vitales en el Golfo Pérsico. (Aplausos.)
En el frente nacional,
continuaremos tomando toda medida legal y eficaz para
proteger a nuestro país. Ése es nuestro deber más sagrado.
Estamos agradecidos de que no haya habido otro ataque contra
nuestro territorio desde el 11 de septiembre. Esto no se
debe a la ausencia de deseo o esfuerzo por parte del
enemigo. En los últimos seis años, hemos detenido numerosos
ataques, entre ellos un plan para estrellar un avión contra
el edificio más alto de Los Ángeles y otro para hacer
explotar aviones de pasajeros sobre el Atlántico camino a
Estados Unidos. Hombres y mujeres dedicados en nuestro
gobierno laboran día y noche para evitar que los terroristas
pongan en marcha sus planes. Estos buenos ciudadanos están
salvando vidas estadounidenses, y todos en esta cámara
debemos estar profundamente agradecidos con ellos.
(Aplausos.)
Y les debemos algo más: Les
debemos las herramientas que necesitan para mantener seguro
a nuestro pueblo. Y una de las herramientas más importantes
que les podemos dar es la capacidad de vigilar las
comunicaciones de los terroristas. Para proteger a Estados
Unidos, necesitamos saber con quiénes están hablando los
terroristas, qué están diciendo y qué están planeando. El
año pasado, el Congreso aprobó legislación para ayudarnos a
hacer eso. Desafortunadamente, el Congreso hizo que la
legislación se venciera el 1º de febrero. Eso significa que
si no toman medidas para el viernes, nuestra capacidad de
permanecer al tanto de las amenazas terroristas se
debilitaría y nuestros ciudadanos estarían en mayor peligro.
El Congreso debe asegurarse de que no se interrumpa el flujo
de inteligencia vital. El Congreso debe aprobar protecciones
de responsabilidad legal a favor de las empresas que se
considera que contribuyeron a los esfuerzos por defender a
Estados Unidos. Tuvimos suficiente tiempo para debatir. Es
hora de actuar. (Aplausos.)
Proteger a nuestra nación de
los peligros de un siglo nuevo requiere más datos buenos de
inteligencia y tropas militares fuertes. También requiere
que cambiemos las condiciones que alimentan el resentimiento
y permiten que los extremistas se aprovechen de la
desesperación. Por lo tanto, Estados Unidos está usando su
influencia para desarrollar un mundo más libre, más
optimista y más compasivo. Esto es un reflejo de nuestros
intereses nacionales; es el llamado de nuestra conciencia.
Estados Unidos se opone al
genocidio en Sudán. (Aplausos.) Apoyamos la libertad en
países como Cuba, Zimbabwe, Belarús y Birmania. (Aplausos.)
Estados Unidos está liderando
la lucha contra la pobreza mundial, con sólidos programas
educativos y asistencia humanitaria. También hemos cambiado
la manera en que prestamos ayuda al lanzar la Cuenta del
Desafío del Milenio (Millennium Challenge Account). Este
programa refuerza la democracia, transparencia y el imperio
de la ley en países en desarrollo, y les pido que financien
plenamente este importante programa. (Aplausos.)
Estados Unidos está liderando
la lucha contra el hambre en el mundo. Hoy, más de la mitad
de la ayuda alimentaria del mundo proviene de Estados
Unidos. Esta noche, le pido al Congreso que apoye una
propuesta innovadora de prestar ayuda alimentaria al comprar
cultivos directamente de los agricultores del mundo en
desarrollo, para que podamos desarrollar su agricultura
local y romper el ciclo de hambruna. (Aplausos.)
Estados Unidos está liderando
la lucha contra las enfermedades. Con su ayuda, nos
esforzamos por reducir a la mitad el número de muertes
relacionadas con la malaria en 15 países de África. Y
nuestro Plan de Emergencia para la Mitigación del SIDA (Emergency
Plan for AIDS Relief) está ofreciendo tratamiento a 1.4
millones de personas. Podemos llevar curas y esperanza a
muchos más. Por lo que les pido que mantengan los principios
que han cambiado la conducta y han hecho de este programa un
éxito. Y les pido que aumenten al doble nuestra inversión
inicial para combatir el VIH/SIDA aprobando $30,000
adicionales durante los próximos cinco años. (Aplausos.)
Estados Unidos es una fuerza
a favor de la esperanza en el mundo porque somos un pueblo
compasivo, y algunos de los estadounidenses más compasivos
son los que se han ofrecido a protegernos. Debemos conservar
la fe de todos aquellos que arriesgaron la vida para que
podamos vivir en libertad y paz. Durante los últimos siete
años, hemos aumentado en más de 95 por ciento los fondos a
los veteranos. Y al aumentar los fondos. (aplausos.) Y al
aumentar los fondos también debemos reformar nuestro sistema
de [asistencia a] veteranos para atender las necesidades de
una nueva guerra y una nueva generación. (Aplausos.) Insto
al Congreso a que promulgue las reformas recomendadas por el
senador Bob Dole y la secretaria Donna Shalala, para que
podamos mejorar el sistema de atención a favor de los
combatientes heridos y ayudarlos a forjar vidas de esperanza
y promesa y dignidad. (Aplausos.)
Nuestras familias militares
también se sacrifican por Estados Unidos. Sobrellevan noches
de desvelo y la lucha diaria de velar por sus hijos mientras
un ser querido está sirviendo lejos de casa. Tenemos la
responsabilidad de velar por ellos. Por lo que les pido que
se me unan para ampliar su acceso a guarderías, crear nuevas
preferencias de contratación para cónyuges militares en todo
el gobierno federal y permitir que nuestros soldados
transfieran a sus cónyuges o hijos los beneficios de
educación que no utilicen. (Aplausos.) Nuestras familias
militares prestan servicios a nuestra nación, inspiran a
nuestra nación, y esta noche nuestra nación les rinde
tributo. (Aplausos.)
La fuerza. el secreto de
nuestra fuerza, el milagro de Estados Unidos, es que nuestra
grandeza no radica en nuestro gobierno, sino en el espíritu
y la determinación de nuestro pueblo. (Aplausos.) Cuando la
Convención Federal se congregó en Filadelfia en 1787,
nuestra nación estaba regida por los Artículos de la
Confederación, que comenzaban con las palabras, "Nosotros
los delegados suscritos". Cuando se le pidió al gobernador
Morris que redactara un preámbulo a nuestra nueva
Constitución, ofreció un importante cambio y lo inició con
las palabras que cambiarían el curso de nuestra nación y la
historia del mundo: "Nosotros, el pueblo".
Al confiar en el pueblo,
nuestros fundadores apostaron a que se podría construir una
gran y noble nación en base a la libertad que radica en el
corazón de todos los hombres y mujeres. Al confiar en el
pueblo, las generaciones posteriores transformaron nuestra
frágil y joven democracia en el país más poderoso de la
Tierra y en un modelo de esperanza para millones. Y mientras
continuemos confiando en el pueblo, nuestra nación
prosperará, nuestra libertad estará segura y el estado de
nuestra nación permanecerá sólido. (Aplausos.)
Por lo tanto, esta noche, con
confianza en el poder de la libertad y confianza en el
pueblo, dediquémonos a encargarnos de los asuntos que atañen
al pueblo. Que Dios bendiga a Estados Unidos. (Aplausos.)
END10:02 P.M. EST
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