| Otra cara de la lucha social contra la
narcodependencia, el narcotráfico y la violencia
CIUDAD DE MEXICO, 29/01/2008 (Enkidu
Magazine/ Francisco Villalpando): El sábado pasado tuve la oportunidad de
presenciar una cara diferente de la lucha contra el narcotráfico y la
violencia, pero además no difundida el los medios: los procesos de
recuperación de alcohólicos y drogadictos. Acudí al XX Aniversario de
“Lalo”, no por su onomástico, más bien por cumplir veinte años sin
acercarse al alcohol o a las drogas. Por el contrario veinte años de
iniciarse en un proceso de “24 horas” para enfrentar estas “enfermedades
sociales”: el alcoholismo y la drogadicción.
Veinte años en los cuales al tomar
consciencia de su proceso de recuperación y de la posibilidad de
contribuir a la recuperación de otros alcohólicos y drogadictos se ha
dado a la tarea de generar algún espacio donde se puedan iniciar otros en
este proceso de recuperación de “24 horas”.
No vi al ejército, tampoco vi a la policia
federal preventiva (PFP), tampoco vi a miembros de la agencia federal de
investigaciones (AFI), tampoco vi a Javier Alatorre o Ana María Lomelí o
a Lolita de la Vega o a Ana Vinocour, destacados “comunicadores de TV
Azteca, y tampoco vi a Joaquín López Dóriga, ni a Lolita Ayala, ni a
Paola Rojas, ni a ningún otro miembro de la familia noticiosa del Grupo
Televisa.
Sin embargo a pesar de las notables y
mencionadas ausencias estaba “Lalo” solo pero acompañado, solo porque
ha sido un proceso que solamente él podía realizar, solo porque el reto
a vencer, su reto cotidiano es de “24 horas”. Solo pero acompañado de
otros que como el han vivido y viven el reto de dejar de tomar o drogarse
sólo por “24 horas”. Solo pero acompañado de los “Padrinos”
quienes desde su experiencia tratan de acompañar a quienes están
iniciando su proceso de “24 horas”. Sólo pero acompañado por la “Madrina
Margarita” una profesional con formación en psicopedagogía que contra
viento y marea contribuye con sus conocimientos y perspectiva profesional
en este proceso de rehabilitación, siembra un granito, comparte un
granito de lo que su formación y su ética se han traducido en un
compromiso para enfrentar esta problemática social. Solo pero acompañado
de sus familiares quienes en carne propia padecieron del tener a un “Papá
alcohólico, drogadicto, desobligado, violento”, y que sin embargo al
presenciar este proceso de recuperación están recibiendo ya una vacuna
preventiva contra el alcoholismo y la drogadicción.
Solo y sin los medios masivos de
comunicación y sus célebres “comunicadores”, solo y sin la fuerza
del Estado y sus aparatos de violencia.
Sin embargo esta soledad, por ser soledad
sólo la vivimos en la intimidad , desde el silencio.
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