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La
Guerra Invisible - The Invisible War
NYTimes, Opinion, Outposts, Timothy Egan, 22/05/2008 (Traducción al
castellano © Agustín Villalpando /
Enkidu Magazine): Al aterrizar en Seattle luego de un vuelo largo desde
Texas, estaba a punto de unirme a la melé rumbo a la puerta de salida
cuando el piloto nos informó que habían cinco soldados a bordo,
concluyendo una odisea de tres días al hogar desde Irak. ¿Podríamos
dejar que pasaran?
Lo que siguió fue un aplauso prolongado por todos, y un recordatorio
inesperado para algunos: Oh, ¿todavía estamos en guerra?
No sólo aún en guerra, sino que en lo más profundo que nunca. Una cosa
fue que el aniversario ignominiosa número cinco de la guerra en Irak
pasara en marzo, una guerra mucho más larga que cualquier otro conflicto
estadounidense, excepto la Guerra de Vietnam. Pero el costo ahora parece
que excederá el de todas las guerras, excepto la Segunda Guerra Mundial:
podría estar cerca de los $3 billones de dólares de Estados Unidos [$3
trillion].
La Guerra en Irak que ya ha costado dos veces el costo, en dólares
ajustados con la inflación, el de la Primera Guerra Mundial y 10 veces
aquel de la Guerra del Golfo Pérsico, según un libro nuevo de Joseph
Stiglitz, laureado con el Nobel, y Linda Bilmes, profesora en Harvard.
Esta es una adición, por supuesto, a las más de 4,000 vidas
estadounidenses perdidas, 30,000 heridos, así como los golpes físicos
que estremecerán cada pueblo que envió una persona joven a combatir.
Con todo su agarre prolongado a nuestros fondos públicos y a nuestra
sangre, ninguna guerra ha sido tan alejada de la vista, tan orquestada
para ser indolora e invisible. Se supone que debemos comprar, gastar
nuestros cheques de estímulo, continuar como si nada hubiese ocurriendo,
o está ocurriendo. De vez en cuando tenemos que levantarnos en un
estadio o hacer una pausa en un avión. Algún sacrificio.
Lo más adecuado para nosotros en el avión habría sido estar de pie, en
fila, mientras un féretro cubierto con la bandera, era descargado. Al
menos, entonces, habríamos tenido un momento para imaginarnos lo que es
poner a un hijo de 19 años de edad en una tumba, perder una hermana, un
cónyuge, ver la guerra como algo más que un juego de salón de neo-cons.
En una democracia, las guerras deberían ser sentidas por los que toman
las decisiones: todos nosotros. Inicia en lo más alto.
Así, en 1942, el Presidente Franklin Roosevelt dijo: "Esto requerirá,
por supuesto, el abandono no únicamente de los lujos sino de muchas
otras comodidades." El Presidente Bush hizo un sacrificio: el dejó un
partido de golf como un acto de solidaridad con las familias en guerra.
El hombre que probablemente ha tomado más vacaciones que cualquier otro
presidente estadounidense, quien organiza paseos en bicicleta en la
montaña mientras que su Administración de Veteranos [Veterans
Administration - V. A. ] vergonzosamente maltrata a combatientes
quebrados, quien recorta impuestos mientras deja problemas a una
generación con este cáncer de ultramar, se encuentra tranquilo con su
conciencia.
"No quiero a alguna mamá cuyo hijo haya muerto recientemente que vea al
comandante en jefe jugando golf," [“I don’t want some mom whose son may
have recently died to see the commander in chief playing golf”] dijo él
en una entrevista bizarra con Politico la semana pasada. "Y creo que
jugar golf durante una guerra envía la señal equivocada." [“And I think
playing golf during a war sends the wrong signal.”].
Luego continuó, en la misma entrevista, haciendo su imitación del Dr.
Evil de las películas de Austin Powers. No hubo señal equivocada.
En todas las maneras posibles, este presidente ha intentado esconder la
guerra. La prensa se irrita porque las fotografías de ataúdes cubiertos
por la bandera están prohibidas. Pero eso es nada comparado con cuánto
la Administración intenta que la atención pública retire la mirada del
dolor de la gente que lo siente de forma más directa: los soldados y sus
familias.
Las tasas de suicidio entre los veteranos que están regresando está en
aumento. ¿Y cuál es la respuesta de la Administración? Ocultar los
datos. Un correo electrónico titulado "Shh!" dado a conocer a principios
de mes de parte del Dr. Ira Katz, un alto oficial en la V. A. La nota
indicaba que muchos más veteranos están intentando suicidarse de lo que
la Administración había reconocido. Esto habla por sí mismo.
"Nuestros coordinadores de prevención de suicidio están identificando
unos 1,000 intentos de suicidio por mes entre los veteranos que vemos,"
escribió Katz, en una nota que no estaba dirigida al público en general.
"¿Es algo que deberíamos abordar por nosotros mismos de alguna manera
antes que alguien tropiece con ello?"
La Senadora Patty Murray, Demócrata por Washington, quien ha hecho de
los asuntos de veteranos [de guerra, N/E] su especialidad, estaba
furiosa. "Ellos mintieron sobre estas cifras," me dijo Murray. "Esto
rompe mi corazón. Los soldados nos dicen que ellos fueron entrenados
para ir a la guerra, pero no cómo regresar a casa. Escuchas sobre
divorcios, alcoholismo, estrés post-traumático, suicidio. Y la reacción
del Presidente forma parte de un patrón desde el principio para enseñar
que esta guerra no es costosa o no tiene consecuencias."
Murray es hija de un veterano discapacitado en la Segunda Guerra
Mundial. Durante sus años en la universidad, mientras otros estudiantes
protestaban, ella se ofreció como voluntaria en un hospital de
veteranos. Lo más probable es que, dice ella, uno de esos cinco soldados
a quienes aplaudimos en el avión a mi regreso, sufrirán un trauma severo
consecuencia de la guerra. Un estudio reciente de la Corporación Rand
dice lo mismo, subrayando que 300 mil veteranos que sirvieron en Irak o
en Afganistán están plagados por depresión mayo o por desorden por
estrés.
"Mira lo que hacemos cuando hay un desastre natural: mostramos fotos de
las víctimas y abrimos nuestros corazones," asegura Murray. "El
Presidente Bush debería hacer lo mismo con la guerra."
Pero eso requeriría sacar a relucir ante la luz pública algo que ha sido
escondido desde el inicio de esta guerra larga: la verdad.
Fecha de publicación: May 21, 2008
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