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Los
Conservadores están equivocados al combatir el matrimonio gay
- Conservatives wrong to fight gay marriage
Atlanta Journal-Constitution, Terry L. Garlock, 21/06/2008 (Traducción
al castellano AVS / Enkidu Magazine): Los conservadores en California
están trabajando de manera furiosa para detener la avalancha de
matrimonios de parejas formadas por personas del mismo género luego de
una sentencia reciente de la Corte Suprema.
En lo personal, me disgustan las manifestaciones públicas de afecto
romántico entre dos hombres o entre dos mujeres. Aquellos que me
pondrían adjetivos como homófobo, pues temo a la homosexualidad, se
disminuyen ante mis ojos. Es que de verdad las parejas del mismo género
son, de manera instintiva, antinaturales. La imagen mental de una
ceremonia de matriimonio entre dos hombres que sellan su acuerdo con un
beso profundo me hace retorcer.
Pero entonces es cuando yo pienso que mis compañeros conservadores se
equivocan.
Esa ceremonia de matrimonio no tendría relación conmigo ni con mi
incomodidad personal. Sería sobre aquellas dos personas que se amana
entre sí y que decidieron anunciar de manera pública su compromiso mutuo
permanente. ¿Mis actitudes personales deberían prevenirles de hacerlo?
¿Mis creencias relgiosas deberían mantenerlos legalmente no
emparentados, incluso si ellos mantienen su compromiso entre ellos para
toda la vida?
Mientras que yo soy libre de tener mi inquietud personal sobre la
homosexualidad, ¿también soy libre de interferir con su deseo de ser
reconocidos como una unidad familiar? Si se trata de una pereja
permanente, ¿mi aversión debería negar a una pareja comprometida de por
vida los derechos como familia para las visitas hospitalarias, para la
consulta con los doctores cuando uno está enfermo y puede estar
muriendo?
¿Es correcto que digamos a una pareja de lesbianas comprometidas que no
se pueden casar y, al mismo tiempo, decirles que no pueden heredar una
de la otra sin impuestos a la muerte de la primera, como sucede con una
pareja casada, porque ellas no están casadas, ellas deben pagar los
impuestos estatales, que rápidamente aumentan hasta en 50 por ciento y
no pueden adquirir ventajas de consorte en relación al impuesto de
ingresos [income tax], la Seguridad Social y otros beneficios que tiene
una pareja casada?
Yo aprecio las creencias religiosas fuertes contra el matrimonio entre
personas del mismo género, y una iglesia tiene todo el derecho de
prohibir esta práctica a sus miembros. El matrimonio es un estátus legal
al cual somos libres para añadir convenios religiosos, pero aquellos
convenios religiosos no deberían gobernar el estatus legal del
matrimonio, en especial porque somos libres de escoger nuestra religión
e incluso somos libres de rechazar la religión totalmente. No deberíamos
codificar las creencias religiosas bajo la forma de leyes.
¿Qué sucede con los extremos de los estilos de vida gay y lesbianas,
ante la promiscuidad, repugante en sus manifestaciones públicas como las
drag-queens y buscando com presas a los jóvenes y vulnerables? No quiero
que mis hijos estén expuestos a nada de eso. Pero tampoco quiero que
ellos se encuentren expuestos a los extremos en el lado heterosexual,
como los pederastas, los bares de estripers, clubes sexuales o las
personas que sólo son promiscuas.
Yo tengo objeciones a la conducta sexual extrema o pública, ya sea
homosexual o heterosexual. ¿Es correcto penalizar a una pareja del mismo
género porque nosotros, de algún modo, les presionamos a ser extremos e
inapropiados en su conducta pública cuando no hacemos tales
presuposiciones en cuanto a las parejas heterosexuales?
¿Una pareja casada gay, que se cambie a la puerta de al lado, crearía
alguna incomodidad para mi al explicarlo a mis hijos? Por supuesto. Sin
duda habría sufrido en esa discusión. Pero la vida no garantiza mi
comodidad y, el hecho de que su jardin se vea maravilloso es un asunto
que me corresponde, mientras que su relación personal no.
He pensado mucho sobre esto y pienso que mi posición anterior en contra
del matrimonio entre personas del mismo género estaba basado en mis
pensamientos personales sobre la homosexualidad en lugar de en la
libertad individual. Esos son dos asuntos separados. Tal vez mi
inquietud jamás acabe, no importa cuántos adjetivos me pongan los
expertos, pero la libertad de las parejas del mismo género no depende de
mi respaldo a su estilo de vida.
Como una persona conservadora, creo que el Estado debe mantenerse
alejado de los asuntos de juzgar si los adultos no relacionados pueden o
no establecer compromisos de matrimonio entre ellos, que cuando una
pareja del mismo género elige casarse, nosotros, los conservadores
deberíamos valorar su libertad mucho más allá de cualquier desacuerdo
personal o religioso con la homosexualidad. Los conservadores deberían
recibir bien la constribución de los matrimonios del mismo género en
relación con las virtudes del compromiso y de la estabilidad familiar en
los que creemos de manera tan fuerte.
Por favor no piensen que soy un liberal por tener estas ideas. No puedo
hacer de otro modo pero pienso que los demócrata están locos. Yo voy a
votar por el Senador John McCain porque, a diferencia del Senador Barack
Obama, él sólo está medio loco [half out of his mind].
Pero creo que mi Partido Republicano está absolutamente equivocado en
relación a los matrimonios del mismo género y que debería reexaminarlo
con profundidad y seriedad con la perspectiva de la libertad individual
en lugar de por medio del desacuerdo con la homosexualidad.
Nosotros, los ciudadanos, deberíamos juzgar entre nosotros en relación a
la forma en que nos comportamos, no en quienes amamos. |
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