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GLOBAL:
Podemos salvar más bebés, aseguran investigadores
- We can save more babies, say researchers
JOHANNESBURGO, 20 de noviembre (IRIN/Traducción al castellano © Agustin
Villalpando / Enkidu Magazine): Un estudio revolucionario realizado en
Sudáfrica ha provisto la primer evidencia dura de que el tratamiento con
antirretrovirales, a bebés positivos al VIH, desde tan temprano como las
6 semanas mejora dramaticamente sus oportunidades de sobrevivencia.
El estudio, conducido en Ciudad del Cabo y en Soweto, el poblado más
grande de Johannesburgo, y publicado en el número de esta semana de la
New England Journal of Medicine [Revista de Medicina de Nueva
Inglaterra], encontró que los infantes que iniciaron la terapia ARV de
manera inmediata luego de la diagnosis fueron 76% menos propensos a
morir de lo que aquellos que iniciron su tratamiento sólo hasta después
de que se manifestaron los síntomas clínicos. El tratamiento temprano
también redujo en gran medida el progreso de la enfermedad.
La Profa. Glenda Gray, de la Unidad Perinatal VIH [Perinatal HIV
Research Unit -PHRU], en la Universidad de Witwatersrand, en Soweto, uno
de los lugares del estudio, predijo que los resultados tendrían un
efecto profundo en el tratamiento de infantes positivos al VIH tanto en
el mundo desarrollado como en el mundo en desarrollo.
"Antes de este estudio, la gente no estaba seguro si era apropiado
iniciar el tratamiento a menores de un año de edad que aún no mostraban
señales de tener sistemas inmunes comprometidos [immune-compromised]
(que tienen un sistema inmune debilitado)," ella dijo a IRIN/PlusNews,
en traducción al castellano de Enkidu Magazine. "Este estudio demostró
que esperar hasta que estos niños tengan cierto grado (de progreso de la
enfermedad), impide severamente su sobrevivencia."
La prueba, llevada a cabo por el Programa Internacional Integral de
Investigación sobre SIDA en Sudáfrica [Comprehensive International
Programme of Research on AIDS in South Africa -CIPRA-SA] y patrocinado
por el US National Institutes of Health [Institutos de Salud de Estados
Unidos], involucró a 377 bebés en edades de entre seis semanas y 12
semanas, quienes habían adquirido el VIH a pesar de que sus madres
habían recibido medicamentos para prevenir la transmisión madre-a-hijo [prevent
mother-to-child transmission - PMTCT].
Un grupo de infantes recibió tratamiento conforme a los lineamientos [guidelines]
actuales de la Organización Mundial de la Salud [World Health
Organisation - WHO], que recomendó iniciar los ARVs con base en un
conteo bajo de CD4 (que mide la fortaleza del sistema inmune), carga
viral alta(la cantidad de virus de inmunodeficiencia humano en la
sangre) o la presencia de otros síntomas clínicos.
Se dio tratamiento a los infantes en otros dos secciones de la prueba
inmediatamente después de la diagnosis, alrededor de las siete semanas,
con la mitad de ellos recibiéndolo hasta la edad de un año de edad y la
otra mitad hasta la edad de dos años de edad.
La Dra. Avy Violari, de PHRU, una de las investigadoras principales,
explicó que el VIH progresó mucho más rápido en niños menores de dos
años y que los métodos usuales para monitorear la fuerza del sistema
inmune, tales como el conteo de CD4, no fueron confiable. La prueba
comprobó la teoría de que "una ráfaga [blast] de ARVs" durante un
período limitato retrasaría el progreso de la enfermedad y extendería el
tiempo hasta que el tratamiento contínuo fuese necesario.
"Existen preocupaciones sobre tener niños en terapia ARV por toda la
vida," dijo ella. "También es muy duro, con los regimenes disponibles
actualmente, mantener a una persona en tratamiento durante 40 o 60 años
y motivar a una persona a que se adhiera al tratamiento cada día por el
resto de su vida."
Si la estrategia retrasará y por cuánto tiempo el momento hasta que el
menor necesite volver a iniciar el tratamiento y el efecto que la
interrupción podría tener en las opciones de tratamiento en el futuro,
aún se desconocen, mayores resultados de la prueba se esperan para 2011.
La OMS, Estados Unidos y numersos países europeos ya han revisado sus
directrices por el tratamiento de menores portadores del VIH, en parte
basados en resultados preliminares del estudio dado a conocer en 2007.
El gobierno de Sudáfrica está en el proceso de revisar sus directrices
de tratamiento pediátrico. Acorde con Gray, la recomendación de que los
menores inicien el tratamiento ARV de forma inmediata tras la diagnosis
positiva al VIH, ha sido incluida en una versión de borrador a ser
discutida en una reunión nacional la semana próxima.
"Esperamos que la nueva Ministra de Salud (Barbara Hogan) entienda la
importancia de este estudio y recomendará la implementación de estos
descubrimientos," afirmó Gray.
Retos más importantes por delante
Tanto
Gray como Violari reconocen que actuar basado en los resultados del
estudio sería difícil en casos donde los recursos del cuidado a la salud
ya estuviesen en sus límites y el estigma relacionado con el VIH aún
previene a muchas mujeres y a sus bebés de hacerse la prueba.
Violari afirmó que el tratamiento de los bebés con ARVs no era más
difícil que el tratamiento de niños de más edad. "El reto principal es,
de hecho, identificar a estos bebés, son necesarios muchos más esfuerzos
para establecer una diagnosis temprana."
Las pruebas PCR, la única manera de determinar si los bebés menores de
18 meses de edad han contraído el virus, han estado disponibles en el
sector de salud pública de Sudáfrica desde 2004, pero su implementación
ha sido poco uniforme.
Enviar a las madres positivas al VIH y a sus bebés a los programas
prenatales y a los programas pediátricos, sin perderlos en el sistema,
así como proveer suficiente capacitación y apoyo a los trabajadores del
cuidado a la salud, quienes frecuentemente temen tratar a niños
pequeños, presentan considerables obstáculos logísticos.
Persuadir a las madres positivas al VIH a llevar a sus bebés para
realizarse pruebas tempranas también ha sido difícil. Incluso en la
Clínica PHRU, con relativamente buenos-recursos, en Soweto, así como el
Hospital de Niños Tygerberg [Tygerberg Children's Hospital], en Ciudad
del Cabo -el otro sitio utilizado en el estudio- las pruebas PCR sólo se
llevan a cabo en alrededor del 60 por ciento de bebés nacidos de madres
positivas al VIH, señaló Violari.
Algunas de las mamás estaban demasiado temerosas o se negaban a
reconocer su propio estátus, para permitir la prueba en sus bebés, dijo
ella, mientras que otras se mudan o sucumben a enfermedades relacionadas
con el SIDA.
Gray insistió que con la suficiente voluntad política, el aumento de los
conocimientos y la capacitación, los obstáculos no son insuperables.
"Tenemos que depender del activismo y asegurarnos que no se impida que
las mujeres reciban cuidados para su bebé. Si los países se preocupan
por sus bebés lo suficiente, esto es posible."
ks/he/AVS-Enkidu Magazine [ENDS]
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