|

Lo
que el Virus se Llevó... Escribir, Saudades
Escribir
porque es el último vestigio
al cual aferrarse después del
naufragio,
porque es el único hogar que
queda,
porque hay que nombrar a cada uno,
porque el cuento no puede
terminar.
Sandra Lorenzano, Saudades
Ciudad de México, 31 de enero (Texto y Fotos
© AVS/LIOWLB/Enkidu
Magazine): Esta noche ha sido impresionante. Llegamos al Café 22
a buena hora. Fuimos recibidos por León Faure, quien se aseguró en todo
momento de que estuviésemos -todos los presentes- bien. Sin embargo,
nadie podría habernos alertado del tsunami que nos envolvería al ver
Lo Que El Virus Se Llevó, de Oswaldo Calderón.
Los recuerdos, los vestigios del naufragio tomaron forma y la memoria,
la ilusión, la añoranza regresaron para hacer de las suyas. Palabras que
salen desde dentro, suspiros por nuestros caídos y, lo que es peor, por
los que están callando a cada instante mientras "el virus" (de
Inmunodeficiencia Humana, de la Homofobia, de la Transfobia, de la
Xenofobia, de la Bifobia, de la Misoginia, de la Misandria (*), de la
aversión a la Otredad, a lo distinto...) hace de las suyas.
Hace seis años nació como parte de una conversación después de Los
Martes en El Taller (conducidos entonces por el Grupo Palomilla Gay) la
idea que se ha venido desarrollando hasta volverse lo que tienes ante
tus ojos, amig@ lector@: Enkidu Magazine nace con el milenio y como tal
voltea a tu alrededor, con tus propios ojos y tu propia perspectiva. Una
mirada desde el interior para que tod@ aquel que desee llegue a sus
propias conclusiones, con información y así llegar a concretar puntos de
vista informados.
De acuerdo con la Real Academia de la Lengua Española (RAE), Cabaré
es una adaptación de la voz francesa cabaret, 'local de diversión
nocturna en que se ofrecen espectáculos'... Acudimos entonces al término
"saudade", que la RAE define como 'Soledad, nostalgia, añoranza'...
¿A qué viene todo esto, estimad@ lector@ de Enkidu Magazine? A que el
cúmulo de recuerdos, añoranzas, esperanzas y certidumbres apenas
guardadas en el recuerdo vuelven a tomar forma, cuerpo hecho carne y
sangre real, viva, con una vida que jamás volverá a latir en forma del
Q. F. B. Victor Macías; ni de Luis Armando Lamadrid ni de su tocayo
Amézquita; ni de Jaime Abascal (a.k.a) la Winnie; ni de
Fernando/Ricardo; ni de Arturo; ni de... ni de...
Lo Que El Virus Se Llevó no sólo fueron cuerpos, sino esperanzas,
sonrisas, voces propias que han callado para siempre... y al mismo
tiempo, continúan entre nosotr@s,
deambulando entre los claroscuros de la memoria colectiva, diluyéndose
hacia las versiones personales de lo ocurrido.
Una historia personalísima, contada desde dentro, es lo que hacía falta
en esta realidad del Siglo XXI, en este Tercer Milenio para poder
re-vivir y re-cordar lo que habíamos pensado: vivir, compartir,
elucubrar, sonreír, departir, planear, realizar, escuchar, amar...
Lo Que El Virus Se Llevó corresponde, no cabe duda, a lo que el Maestro
José Antonio Alcaraz me platicaba en las madrugadas, tras haber
trabajado en sus artículos para Proceso y para Reforma: "No puede haber
una obra sobre el SIDA en estos momentos en que estamos en medio de la
pandemia". Según el musicólogo y crítico teatral debíamos esperar un
poco, para lograr que surgieran obras literarias dignas de contar lo que
estaba ocurriendo: Ahora los sobrevivientes, nosotros todos, tenemos la
obligación de escuchar las voces que hemos procurado encerrar en
nuestros silencios cotidianos.
Una obra de cabaret existe por la fuerza, la ironía, el sarcasmo entre
quien está en escena y el respetable. La cuarta pared se vuelve la
espectadora porque el público forma parte y marcará el devenir de la
obra: Lo Que El Virus Se Llevó, escrita y actuada por Oswaldo Calderón,
no sólo cuenta una historia personal -que en sí misma ya tendría su
mérito-, sino que desvela, poco a poco, la verdadera naturaleza del ser
humano: sus temores, sus logros, su egoísmo, su fragilidad... La obra de
teatro-cabaret que Calderón presenta al público, desnuda los mitos del
"culpable" en relación al VIH, reconoce la importancia de las familias
-las de sangre y las de amor (l@s amig@s) así
como repara en la música exacta, en el momento exacto para el público
que, tocado en primera persona, singular y plural, recuerda el Yo y el
Nosotros que sigue vivo por alguna razón.
Tal vez, la historia de Oswaldo Calderón es apenas la punta del iceberg
de nuestras Historias Diversas. Tal vez, Lo Que El Virus Se Llevó es
apenas una reflexión en voz alta proveniente de nuestros subconscientes
individuales en una Comunidad que aún, lamentablemente, no logra cuajar
y consolidarse.
En apenas más de una hora de espectáculo, el texto, la presencia, la
esencia de Calderón avasallan cualquier reticencia a temas como la
homofobia, el clasismo, el racismo, la misoginia, el rechazo a lo que es
un@ mism@ y entonces, como en la obra, hay una epifanía, un renacer que
nos traslada al interior primigenio del ser humano: Lo Que El Virus se
Llevó es esencia, es ausencia, es salud para los que, para mejor o peor,
seguimos vivos en estos días de globalizada añoranza de un pasado que
mantenemos presente, con cada una de nuestras saudades personales que
forman y lograrán, un día, la formación de una verdadera Comunidad
Divers@ en la Ciudad de México, en el país y a nivel global.
Esperamos que esta obra pueda traducirse al idioma inglés y al menos al
francés, pues es una muestra de que el espíritu humano pervive casi
cualquier cosa, menos el olvido.
No debemos olvidar. No debemos quedarnos callados. Lo Que El Virus Se
Llevó se lo puede volver a llevar, todo depende de cada un@ de
nosotr@s, de nuestros deseos, pasiones, de
nuestra visión y esto, la esperanza, la realidad más cotidiana es lo que
Oswaldo Calderón logra, de manera álbica, prístina, en esta obra que
TOD@S deberíamos ver, al menos una vez en
nuestra vida.
Lo Que El Virus Se Llevó
Un espectáculo escrito y actuado por Oswaldo Calderón
Dirección: Artús Chávez
Producción General: Daniel Vives Ego
Coordinación Operativa: León Faure
Enlace Institucional: Moises López Calderón
Diseño Gráfico, atrezzo y video: Juan Larios
Fotografía: Dr. Antonio Marquet
Iluminación: Miguel Molina
Coreografía: Fernando Zamora
Vestuario: Emilio Rebollar
Actor Incidental: Carlos Vergara
Se presenta los miércoles 6 y 13 de febrero en Café 22
(Fernando Montes de Oca # 22, Colonia Condesa) a las 21:00 Hrs. a unas
cuadras de Insurgentes Sur (a dos cuadras del Parque España). Entrada:
$150.00 con una cerveza incluida.
(*)
Agradecemos la errata señalada por Fabiola Hidalgo Guislán: Misandria
(no Androginia, como estaba escrito).
|
|