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- Espacio económico y de seguridad común
con Turquía – país sin vocación de ser miembro de la Unión Europea
- Francia demandará un impuesto [tax-carbon]
ante el dumping ecológico; Francia propone tener un Comité Regulador
Bancario que pueda imponer sanciones.
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Estamos por la apertura de los mercados pero demandamos que los mercados
de los otros se abran a nuestros productos y en las mismas condiciones,
esto es la concurrencia
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La crisis nos hizo libres de imaginar,
libres de pensar, libres de inventar nuestro futuro
NÎMES, 05/05/2009 (Agustin Villalpando /
Enkidu Magazine): Al inicio de la campaña electoral a nivel europeo,
Nicolás Sarkozy expresa su perspectiva sobre el futuro del continente a
partir de la acción. En palabras del Presidente galo, la crisis “nos
da ocasión y nos obliga a la reflexión de la política económica… La
crisis nos ha hecho libres de imaginar, libres de pensar, libres de
inventar nuestro futuro”.
En todo caso, la crisis actual, además de
que afectará la vida cotidiana implica ver al futuro, a partir de la
acción y de ser “actores de nuestra propia historia”, es actuar
por el “modelo de sociedad que deseamos, un modelo distinto… [no
debemos esperar a que] la crisis se detenga.”
“Pero el trabajo del responsable político
no es prever el calendario de la crisis, sino lograr que los efectos de
la crisis sean menos duros… El rol de responsable político es trabajar
todos los días, en retirar todos los obstáculos al crecimiento, en
corregir los defectos.”
Luego habló de la experiencia de Francia
como Presidente de la Unión Europea, donde “Francia ha tomado parte
en la acción,” contra la inacción, lo mismo en Georgia que en el
caso de Gaza, así como en la búsqueda de una regulación del sistema
bancario, “es la moralización del capitalismo”, en nombre de 27
países unidos.
En palabras de Sarkozy, Francia está a favor
de la paz, contra el fanatismo, contra el terrorismo y contra la
injusticia, con los valores franceses con una visión de una gobernancia
mundial, a partir de rehabilitar el valor del trabajo, alentándolo y no
desalentándolo, por un crecimiento durable, donde se proteja la ecología
y con fidelidad a sus amigos. Francia es fiel a sí misma y es respetada
en el mundo; “una Francia que nos une… más grande y más fuerte de
como nos la legaron las generaciones pasadas… sólo dentro/con Europa”.
“Durante mucho tiempo no teníamos el
valor de actuar conforme a nuestras palabras”, pues se vivía una
Europa de la Inutilidad, es decir, una Europa que no tiene voluntad de
nada, que renuncia a los asuntos del mundo, que renuncia a defender sus
valores y a defender sus intereses.
“La Europa de los padres fundadores es la
que ha decidido no hacerse la guerra a sí misma, la que ha decidido no
autodestruirse ni asesinar a su juventud, que tiene conciencia de una
historia trágica… que busca la acción“.
Una Europa cuyos pueblos “no deben
olvidar el pasado, pero han decidido ver al futuro, pues el futuro no
está escrito”. Una Europa que basa su futuro en la acción, que ha
superado las dos guerras, “las más mortales de la historia”,
trabajando junta. Es una Gran Europa, de política común, de la política
agrícola común. La Europa de los padres fundadores que considera como
deber la protección y no tiene miedo de defender su preferencia
comunitaria; una Europa abierta pero que se niega a ser naif. Este es el
espíritu de Europa que debemos reencontrar.
La Europa que no hace política, que busca
despolitizar la democracia, que desea despolitizar la sociedad, que
desea despolitizar la economía, que se gobierna con reglas automáticas
que se aplican en cada circunstancia, Francia no la desea más.
Nosotros deseamos una Europa capaz de asumir
una política económica, una política de cambio, una política industrial.
La Europa que no toma su responsabilidad es contraria al ideal europeo.
Debemos reunir a todos los franceses. La
división de Francia de “si” y la Francia del “no”, no tengo derecho de
ignorar esta división, pero no es cuestión de oponerlas, quiero hablarle
a ambas partes y hablar de Europa porque nosotros debemos comprender lo
que sucede. “Debemos cambiar Europa, ¿es posible? Yo digo que sí y
una muestra la hemos tenido durante la presidencia francesa”.
“Vivimos la primera gran crisis de la
mundialización, un sistema de pensamiento, de valores, financiero”
donde la gente no deseaba pagar sus riesgos, donde los especuladores
tenían más ventajas que los empresarios y los trabajadores, con un deseo
frenético de ganancias a corto plazo y que descalificaba las inversiones
a largo plazo. Un sistema donde la industria ya no tenía un plazo y la
producción debería ser inmediata; a una velocidad sin paralelo.
Una economía virtual y una economía real en
una marcha suicida, la primera no es suficiente en sí misma, era una
contradicción insoportable, no se podía financiar un proyecto industrial
grande cuando el mercado buscaba una ganancia inmediata; una banca que
prestaba deseando obtener la misma ganancia en la banca de depósito que
en los fondos especulativos.
Este sistema se volvió loco, suicida, de ahí
la crisis económica, financiera, social, intelectual y moral. La
respuesta a esta crisis intelectual y moral puede ser dada por una
Europa en movimiento. Europa debe encabezar el movimiento.
Los valores de Europa: Las necesidad del
Estado, la demanda de protección social, la exigencia de una regulación
a las finanzas globales en la mundialización, la necesidad de construir
un nuevo orden económico y monetario mundial, la exigencia de justicia.
Cuando se dice ¿Qué puede hacer Europa?
Francia desea cambiar la pregunta ‘¿Qué es lo que Europa va a hacer?’
Segunda parte
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