Un equipo sólido en
cuanto a fotografía e iluminación. Actuaciones creíbles donde destaca,
por encima de todos, José Luis Martínez, quien a su corta edad ya ha
participado en obras de teatro, vídeos experimentales y cortometrajes en
Nayarit, estado donde se sitúa la historia.
Se trata de Mariano, un
adolescente en un momento histórico determinado: el México de 1994,
cuando He-man reinaba en la pantalla chica y los juegos de “maquinitas”
eran toda una novedad (y en México se usaban los “pilones”). La trama
gira en torno a la decisión del adolescente de quitarse la vida y para
ello deambula por el mundo, su mundo, es decir, su hogar, su escuela,
sus amigos y desconocidos a quienes cuestiona sobre si vale la pena
seguir viviendo o, en caso contrario, cómo terminar con la vida propia.
“¿Vale la pena vivir?” o, en sus propias palabras: “Dame una razón para
no suicidarme”.
El largometraje adopta
la forma de un documental porque el estudiante de secundaria decide
filmar su vida cotidiana. Así vemos el diálogo que tiene con su abuela,
quien responde que ‘ya para qué’ se quitaría la vida, cuando ya es muy
grande de edad. El joven pregunta a la anciana: “Abuela, ¿Dios es hombre
o es mujer?” y ella responde “No, niño. Dios no tiene sexo… pero es
hombre” y luego le da a leer la biblia.
Es en este trayecto que
el público observa la interacción del personaje con su entorno: Los
compañeros de la escuela que lo molestan, el amigo de más edad (“el
cuervo” ‘raven’ –sic- 'Rábano') que es usuario de mariguana –y que se
niega a compartir con el menor– muestra, al mismo tiempo ser alguien con
quien se pueden compartir experiencias de vida y a quien se puede acudir
en situaciones importantes, como cuando el menor decide abandonar la
casa paterna.
Es muy interesante la
forma en que se observan las relaciones familiares, del hecho cotidiano
del desayuno a lo que no se habla pero que todos saben: el
secreto del hermanito, en una familia integrada por los padres, una
hermana y los dos hijos varones. El muchacho cuenta a sus padres que se
va a quitar la vida, pero no le creen; tampoco creen en el registro de
sus experiencias por medio del video y, sin embargo, acuden de inmediato
cuando el mejor amigo de su hijo llega al hospital.
Una llamada de atención
a las relaciones humanas contemporáneas. Un reflejo de un momento
histórico preciso. Una historia local con proyección humana: ¿quién,
amig@ lector@, no ha pensado alguna vez en el valor de la vida? ¿Vale la
pena vivir?
Un final que es
exactamente creíble porque, como todo en la vida, son los detalles más
inesperados los que nos cambian la existencia. Son esos detalles los que
nos dan esperanza de vida.
Al terminar la
presentación, conversamos un poco con Sergio Tovar Velarde quien subrayó
que luego de dos años de presentar el film en festivales ahora comparte
con el público mexicano, en un modo comercial, Mi último día. Aquí sus
palabras.
NOTA DEL EDITOR: Nuestra disculpa
a Sergio Tovar Velarde, quien es el director de Mi
último día, pues aparecía el nombre de José Luis
Martínez (el actor que interpreta a Mariano en la
cinta). Una disculpa pública.
"Mi último día es la aventura que emprende un chico que ha tomado la
decisión de suicidarse, de videograbarse con una cámara para explicar
las razones por las cuales ya no quiere vivir"... más
Borlaug
creó un sistema de alimentación de plantas y de
administración de cultivos en los 1940's que creó
cosechas inmensas. El sistema fue un éxito y fue
exportado a países de todo el mundo...
más
Las autoridades aprueban legalmente
el uso de Internet para todos los ciudadanos.La medida implica
un cambio de política del gobierno, que hasta ahora había
limitado la red a un uso social, dando acceso sólo a
instituciones, empresas, y a un pequeño grupo de poco más de
100.000 personas, entre ellos intelectuales y científicos...
más
Obra muy diferente a la que vimos hace pocos meses, con niveles
expresivos de diferente colorido emocional, incluyendo una nalgada que
le dan a Raquel Olmedo, la desconcentró e hizo reír. No hubo aplauso
de pie...
más