Director y guión: Daniel Sánchez Arévalo
Intérpretes: Antonio de la Torre, Raúl Arévalo, Roberto Enríquez,
Verónica Sánchez
BURGOS, 17/09/2009 (© Eduardo Nabal / Enkidu Magazine): Tras su sólida
trayectoria en el cortometraje y su reputado debut en el largo con “Azul
oscuro casi negro”, Daniel Sánchez Arévalo nos obsequia en “Gordos” con
otra comedia amarga sobre los problemas vitales y de comunicación de los
jóvenes -y no tan jóvenes-de la España contemporánea.
En ésta, su segunda película, Sánchez
Arévalo abarca demasiadas ideas, demasiados personajes, demasiadas
metáforas, pero también demasiados clichés.
El joven realizador vuelve a demostrar
que es un solvente narrador, un aplicado director de buenos actores y
actrices y un hábil mezclador de imágenes y sonidos, pero en este
trabajo más que en ningún otro se deja llevar por el sermón, la
astracanada y la retórica.
Así, a “Gordos” le sobran las ideas pero
le falta sutileza, y la comedia y el drama, la ternura y la crueldad no
cuajan con tanta eficacia como en su opera prima porque el filme se
decanta por el chiste fácil y la aproximación epidérmica a personajes en
situaciones difíciles.
Obviamente “Gordos” -como ha declarado el
propio realizador- no es tanto un filme sobre la obesidad como sobre la
falta de comunicación, los complejos, las heridas íntimas y los roles
sociosexuales, la escisión entre la realidad y las apariencias, la
búsqueda de un equilibrio que no existe.
Sánchez Arévalo tiene una mirada límpida
y una narrativa atrevida, sin temor a recurrir al surrealismo y saltarse
muchas convenciones narrativas, pero esto no es suficiente para dar
densidad a una propuesta que oscila continuamente entre la comedieta de
situación y el drama amargo.
Algunas secuencias son brillantes
-apoyadas en las interpretaciones de Antonio de la Torre y
particularmente de Leticia Herrero-, pero en otras a Arévalo le falta
ritmo y contención.
“Gordos”, con sus vidas cruzadas, su
caricatura amarga y sus personajes que no son lo que parecen, es un
filme entretenido y lleno de buenos momentos, pero también una película
desequilibrada que flojea en su transcurso optando por que el discurso
lánguido y la voz en off salven la incapacidad para resolver las
historias con la suficiente solidez.
Vínculo relacionado:
http://www.gordoslapelicula.com/
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