|
CIUDAD DE MEXICO, 17/11/2010: El día de
ayer, 16 de noviembre, se llevó a cabo en las oficinas de Naciones
Unidas la conferencia de prensa para conmemorar el Día Internacional
para la Tolerancia, donde se fijó una postura conjunta del Consejo
Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) y el Sistema de
Naciones Unidas (ONU) en México, en torno a la necesidad del respeto
mutuo entre las personas y las comunidades como elemento esencial para
construir una sociedad mundial unida alrededor de valores comunes y la
responsabilidad del Estado para garantizarlo.
A continuación las
palabras de Ricardo Bucio Mújica, Presidente del CONAPRED:
El motivo de estar
aquí es que el16 de noviembre del 95, la Organización de Naciones Unidas
en su Asamblea General, emitió la Declaración de Principios sobre la
Tolerancia. La ONU se dijo, en ese momento, alarmada por la
intensificación de actos de intolerancia y de violencia, de xenofobia,
de racismo, de exclusión, de marginación y de discriminación en contra
de minorías étnicas, raciales, sexuales, religiosas, contra personas
migrantes y en contra de otros grupos en situación de vulnerabilidad,
así como por distintas agresiones que sufrían en ese momento quienes
querían ejercer el derecho a la libertad de expresión.
Todos estos
fenómenos sociales están presentes en México actualmente y es por eso
especialmente importante no sólo retomar la celebración del Día Mundial
sobre la Tolerancia, sino retomar también la alarma que emitió en ese
momento la Organización de Naciones Unidas.
Actos de
intolerancia que excluyen, de manera arbitraria, a personas y a grupos
sociales, niegan y obstaculizan el ejercicio de derechos, de libertades
y de oportunidades, hieren la dignidad humana, afectan la autoestima e
incentivan la desigualdad.
La intolerancia
debilita el tejido social y alimenta y acrecienta la sinrazón del
machismo, de la misoginia, de la xenofobia, del antisemitismo, de la
homofobia, del autoritarismo, del racismo, de la descalificación
ideológica y de todas las fobias a lo diverso.
Por distintas
razones, el concepto tolerancia ha perdido fuerza, importancia y
sentido. Es común escuchar, en México, el término como sinónimo de
aguantar, de soportar o de sobrellevar a una persona o a una acción con
la que no estamos de acuerdo, como una actitud que simplemente implica
no tener una reacción en contra de aquello que rechazamos.
Desde esta
perspectiva, la tolerancia no es una virtud social ni es una posibilidad
de construcción de relaciones democráticas sino sólo una vía obligada
para evitar conflictos interpersonales y sociales. “Tolerancia no es lo
mismo que concesión, condescendencia o indulgencia”, dice la Declaración
de Naciones Unidas, es “el respeto y la aceptación y el aprecio de la
rica diversidad de las culturas de nuestro mundo, de nuestras formas de
expresión y de los medios diversos de ser humanos.” Es una actitud
activa porque implica llevar a cabo ciertas acciones y porque implica
evitar otras. Y también es activa en cuanto a que practicar la
tolerancia no significa tolerar lo que debe ser intolerable.
Tolerar no es
aceptar pasivamente las injusticias o las acciones que destruyen la
posibilidad de la democracia. La corrupción, la violencia, la
desigualdad, el bullying, todas las formas de violencia contra las
mujeres, la impunidad, la ausencia de oportunidades, la negación del
ejercicio de derechos a niños y a niñas, la descalificación política, la
deshonestidad y la discriminación, entre otras muchas formas de
intolerancia, no deben ser toleradas bajo ninguna circunstancia.
Lamentablemente
hemos construido patrones culturales. a partir de los cuales, estos
fenómenos sociales son aceptados con indiferencia.
Personal y
socialmente tenemos el reto de comprender y construir mecanismos
eficaces para la tolerancia necesaria y para la indispensable
intolerancia. Las garantías para una vida digna y la calidad y el
sentido de la democracia en México están en juego en ello.
La celebración del
Día Mundial sobre la Tolerancia debe ser un impulso para identificar y
no asumir como normal las diversas formas de intolerancia que vivimos y
un llamado a las instituciones públicas y a los medios de comunicación
para promover una adecuada comprensión y una adecuada percepción y
promoción de la tolerancia.
La cooperación
internacional, que supone la presencia en México de las agencias de
Naciones Unidas, es y debe ser reconocida como una poderosa herramienta
para la promoción de la tolerancia en nuestro país.
Muchas gracias.
|
|