CIUDAD DE MEXICO, 28/06/2010 (Texto, fotos y
videos © Agustin Villalpando / Enkidu Magazine): Salir de casa fue todo
un reto. Para darme valor llamé a dos amigos y con ellos salí rumbo al
metro. Afuera de la casa se instala un tianguis todos los sábados y
éste, por supuesto, no fue la excepción.
El enfrentarte a tí mismo es lo más
complicado. El decidir qué ropa usar (o cómo no vestir "normal") lleva
tiempo, energía y algo de imaginación. Para lograrlo, necesitas algo de
ilusión, un poco de creatividad y mucho valor para, insisto, verte
frente al espejo, gustar cómo te ves y salir a la calle lleno de
conciencia de tí mism@.
Por supuesto me refiero a la edición 32
de la Marcha del Orgullo en Ciudad de México, un espacio que ha sido
ganado por tod@s y cada un@ de quienes
asistimos, así sea por primera o por XXXII ocasión.
Una cifra de asistentes que van entre los
25,000 de los números que cuentan las autoridades hasta más de 500 mil,
entre marchantes, caminantes y mirones, pues el festival de los sentidos
inicia desde temprana hora.

Glorieta del Metro Insurgentes "¡Somos un chingo y
seremos más!"
Contrario a mi tradición familiar de
desayunar donde los búhos junto a El Angel de la Independencia,
decidimos irnos en metro y observar cómo se comportaba la ciudad.
La gente en el tianguis prácticamente ni
se inmutó al vernos salir. A mi amigo M. se le olvidaba su cámara en el
departamento así que tuvo que regresar y entonces observé la reacción de
la gente: ¡Nada! Absolutamente nada. Bueno, algunas miradas, algún
comentario entre sí, pero nada importante.
En el camino, uno de los tres compartió
su hambre y con él coincidimos todos. Ellos quisieron tamales y atole,
yo mi tradicional jugo de naranja. El juguero, que también es de
Xochimilco y los parroquianos saludaron normalmente e hicimos un poco de
plática. Nada extraordinario.
Una vez en el metro comenzamos a ver los
colores del arcoiris por muchos vagones. Personas que venían desde todos
los rincones de la metrópolis y de más allá nos amontonábamos en los
vagones en dirección al Centro, luego a Balderas y finalmente a la
Estación Insurgentes, a donde prácticamente un 85% de pasajeros
pertenecemos a la diversidad sexo-genérica, lo que el Dr. Héctor Salinas
denomina "la disidencia".

Disidentes en formas de ver, de percibir,
de ajustar los colores y la sintonía de los tiempos a lo que nos parece
es agradable, simpático, o, en última instancia, lo que mejor nos
acomoda.
Así comenzó la travesía de esta XXXII
Marcha del Orgullo en Ciudad de México.
Amig@ lector@, en los siguientes días
continuaré escribiendo sobre La Marcha, un evento que reunió a más de
medio millón de habitantes y que nos llevó a la reflexión/propuesta, de
impulsar un "Plantón Arcoíris Reforma", similar a lo que hizo la Fifa-Coca-Cola-Gobierno.del-Distrito-Federal
el domingo 27 de junio, exactamente cuando la Selección Mexicana cayó
ante Argentina en Sudáfrica (Hay un@ Di@s que todo lo ve y que sí nos
quiere).

El Plantón Arcoíris Reforma debería
considerar eventos artísticos en la Glorieta del Metro Insurgentes (tal
vez una feria), sobre Génova, Florencia y en las glorietas de Avenida
Reforma.
Tal vez recuperar Los Leones con un escenario importante y
tener uno muy grande a la entrada con Avenida Juárez para tener dos
eventos masivos rodeados de carros alegóricos en desfile de ida y vuelta
(por Reforma) y los vendedores en las banquetas de la citada Reforma.
Una idea, claro, que espero los
facilitadores puedan considerar en adelante (ya no pueden llamarse
"Comité Organizador" pues en cada ocasión la participación es más
numerosa y "organizar" estará más y más difícil)
¿Tal vez un "Equipo Facilitador" que se encargue de la
burocracia para avisar de la Marcha (como si no supieran desde hace 32
años) a las autoridades y que facilite la comunicación entre los
negocios y organizaciones que quieran tener presencia en el desfile y
los diferentes puestos de un mega tianguis
multicolor-artístico-cultural-político-y-sobre-todo-HUMANO.

Hoy te presento, amig@ lector@ de Enkidu
Magazine, las primeras 100 imágenes del recorrido. Lamento no haber
llegado al final pero se me acabó la batería y ni modo, tuve que
regresar a casa -en mi segundo cambio de ropa (me faltó vestir en piel,
pero bueno... será en 2011).


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