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A la memoria de Quetzalcóatl Leija Herrera,
Activista Gay, quien fue asesinado el día 4 de Mayo de 2011 en
Chilpancingo, capital del estado de Guerrero. Un gran hombre que fue y
seguirá siendo necesario a este país.
Ya la noche
llega ante un clima nebuloso e incomodo para mi sangre, ¿qué me queda?
y es tu rostro y tu sonrisa que me quedan para acompañar la lucha que
tengamos que dar, la necesaria para seguir siendo nosotros y nosotras
todos los nombres todas las formas de la risa.
La mañana de este 4 de mayo, señalan los
medios de comunicación, fue encontrado el cuerpo de Quetzalcóatl Leija
Herrera a una cuadra de Zócalo de la ciudad de Chilpancingo. Su cuerpo
presentó varios golpes en el cuerpo y uno fuerte en el cráneo, mismo que
terminó con su vida.
Quetzalcóatl Leija Herrera fue un activista
social visible. En todo el estado de Guerrero era conocida su labor
política y social a favor de los derechos Gays, lésbica, Bisexual,
Travesti, Transexual y Transgénero; un político joven de gran talla para
lograr e impulsar acuerdos a favor de los derechos con las instituciones
de gobierno y políticas, y con los distintos partidos; un activista
incómodo para las estructuras del poder, independientemente del partido
que fuera, incómodo para la burocracia, incómodo para el clero de
guerrero, incómodo para la homofobia institucionalizada.
Un gran ser humano con gran compromiso
social.
Me tocó conocer de cerca esa parte de él,
pues algunas veces acompañé su lucha ante las instituciones de gobierno.
Fue el gran promotor y coordinador de las marchas del orgullo gay en
Guerrero, Fundador y Director del Centro de Estudios y
Proyectos para el Desarrollo Humano Integral, A.C. (CEPRODEHI), a
donde llevó su lucha
social a favor de los derechos LGBT, pues impulsó la iniciativa de Ley
para Prevenir y Eliminar la Discriminación en Guerrero, las reformas al
Código Penal local para despenalizar la homosexualidad, las reformas a
los Bandos de Policía y Gobierno y la ley de sociedades en convivencia.
En septiembre de 2007, en un
acto valiente, denunció ante la Secretaría de Gobernación a los obispos
de Guerrero por promover la discriminación, la exclusión y la homofobia;
así, presentó una denuncia formal de hechos ante la Comisión
Sancionadora de la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público de esa
Secretaría contra el obispo de la Iglesia Católica en Acapulco, Monseñor
Felipe Aguirre Franco; el obispo auxiliar de ésa diócesis, Juan Navarro
Castellanos; el obispo de Chilpancingo, Alejo Zavala Castro; el
Presidente de la Pastoral Social de Acapulco, Jesús Mendoza Zaragoza; y
el pastor de la Iglesia Bautista, Gabriel Arteaga López, todos ellos
miembros del Consejo Interreligioso de Guerrero (CIG), y de esa manera
solicitó la sanción correspondiente por interferir en los procesos
legislativos respecto a las iniciativas de Ley de Sociedad Universal de
Convivencia y otra sobre la interrupción del embarazo durante las 12
primeras semanas de gestación, ambas piezas legales en la legislatura
LVIII de ese año, fue un gran comprometido en el tema de VIH/SIDA, así
también cotidianamente denunció los crímenes de odio por homofobia
cometidos en Guerrero y pidió su esclarecimiento.
Ayer por la mañana, caminaba por la calle y
contesté una llamada. Me dijeron que te habían asesinado y sólo atiné a
decir fuerte: “hijos de la chingada”, un “¡ahh!” hacia adentro de mí, y
todo se quedó quieto, en silencio…
Inmediatamente, las imágenes de angustia
pasaron por mi mente: miedo, coraje, rabia, zozobra, llanto y tu rostro.
¿Qué nos queda de esta situación de
violencia y homofobia en este país? Quiero lanzar un grito enorme y
muchos para detener toda esta violencia e incertidumbre que hay en este
país —que se acabe y alguien escuche. ¿Qué razón la de tu muerte?, ¿por
qué nos pasó esto?, ¿cual es la hora que sigue después de tu muerte? y
¿dónde se fueron tus sueños?, ¿cual es la hora que nos toca caer?; y
sin tu presencia, ¿cual será la intensidad del movimiento de este país?,
¿dónde nuestras alas cambiarán el sentido de esta historia, qué en
realidad traza el sentido de la desgracia de este país?. ¿Qué sigue
después de la impunidad y del cinismo de los asesinos?, ¿dónde seguimos?
Me siento impotente ante esta realidad, casi cansado triste; presiento
tiempos que huelen a veneno… Los aires soplan y mi corazón casi asfixia;
la rabia corre entre el coraje casi asesinado por la impotencia; mis
labios casi dormidos tiemblan; mi sangre casi envenenada una vez más
por la impotencia repentina, y pienso en tus carcajada juntos, e imagino
el momento de tu dolor y no acepto. Dentro corre la rabia, el dolor,
tengo la sangre envenenada. Una nausea me impiden sentir. Dejo que mi
alma se comunique y saque el dolor, y es tu imagen otra vez figura
delgada, tu voz segura y contundente hablando a favor de nuestros
derechos.
¿Qué nos queda?
Sí, eso, la contundencia de tus actos. Me
queda tu enseñanza, tu valentía. ¡Quédate con nosotros señor
Quetzalcóatl!, ¡quédate!, que se nos quede tu aliento indignado en medio
de la zozobra y el miedo; que se nos quede tu voz contundente para
encarar la homofobia y a los cobardes asesinos. ¡Quédate con nosotros
señor Quetzlcóatl!.
Tengo coraje, tengo rabia. ¿Y después de
todo esto, qué nos queda?, ¿qué nos queda después del dolor y la
perdida?
Pensando en la forma en que fue asesinado
Herrera me pregunto: ¿fue asesinado y
luego puesto en un lugar tan público? ¿A caso querían sus verdugos que
todos se enteraran? Si fue asesinado en ese lugar y nadie lo miró,
entonces, ¿sus asesinos tenían la intención de asegurarse de que todos
se enteraran?; en ese sentido, quién más tenía la intención de
asesinarlo, sino a los que incomodaba. El asesinato de Quetzalcóatl no
puede entenderse más que como un crimen por homofobia, una homofobia
institucionalizada, pues se trata de un luchador social con un trabajo a
favor de los derechos LGBTTT, que siempre a muchos incomoda.
Desde la sociedad que lucha por los
derechos humanos, exigimos al Gobernador de Guerrero Ángel Aguirre
Rivero el esclarecimiento del asesinato de Quetzalcóatl Leija y la
captura de sus asesinos. Desde la sociedad civil nos queda conformar un
Frente Ciudadano para presionar de todas las maneras posibles, y desde
todos los frentes, a las autoridades para dar con los responsables. Es
necesario sumar todas las voces para encarar tal crimen por homofobia de
tan importante luchador social, y de esa manera lograr el pronto
esclarecimiento de tan vil asesinato; en ese sentido, hago un llamado a
todas las organizaciones de México y el mundo que promueven los derechos
humanos a que nos manifestemos en contra de este asesinato y se exija el
esclarecimiento del mismo. A los defensores y activistas Gays, los
exhorto a que en toda acción pública sobre nuestros derechos, exijamos
justicia por nuestro amigo y compañero de lucha es evidente que el gran
tema que tenemos que derribar en esta sociedad es la homofobia. Mi más
sentido pésame a familiares y amigos.
Después de todo esto, qué nos queda.
Quetza, la lucha sigue. Quédate con
nosotros, y sigamos la lucha contra la homofobia hasta que encontremos a
los asesinos y terminemos con la homofobia. Que se nos queden tus ganas
de cambio, que se nos quede tu dignidad ondeando entre risas, que se nos
quede la voz necesaria para seguir diciendo: el derecho de nuestra risa,
el derecho de nuestro beso, el derecho de nuestra caricia.
Nos queda tu arrojo y valentía para encarar
a las autoridades, para defender nuestros derechos. A Mí me queda, y
algún día te lo dije, tu compromiso, y hoy te lo reitero: gracias por
toda tu lucha. Que nos quede tu indignación.
Nos quedan las alas, el nacimiento de
nuestro beso frente a intolerancia; nos queda tu legado de lucha; nos
queda un aliento ante la incertidumbre de justicia; nos quedan tus
sueños de igualdad y libertad.
Y la sociedad civil que nos queda, la
indignación o la denuncia, o los que no se atreven a cuestionar la
injustica y la discriminación ¿acaso les queda el silencio? si es así
que nos se nos olvide que este también adquiere rostro de homofobia.
Me queda tu rostro, tu sonrisa tu arrojo y
valentía para encarar la homofobia.
Donde quiera que te encuentres amigo,
gracias por tu legado de lucha. Te mando mi abrazo y mi beso. Te veo
pronto. Nos vemos en la lucha.
Manuel Amador, Activista Gay
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