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Buenos Aires: Ciudad amigable
para diversidad sexual
Por Sebastián Lacunza
BUENOS AIRES, ene (IPS) - En la oferta teatral de
la capital argentina, que incluye cerca de 200 salas, se han
incrementado en los últimos años las propuestas que abordan la
identidad de género o, específicamente, la temática gay, tanto en el
circuito oficial como en el comercial o el alternativo.
Títulos como "Juicio a lo natural", de
Nicolás Pérez Costa, "Feizbuk", de José María Muscari,
"Puto", de Alejandro Mateo, "Marejada", de Diego
Beares, todos argentinos, y "Gotas que caen sobre piedras calientes",
del alemán Rainer Fassbinder, son algunas de las decenas de obras
exhibidas el año pasado que abordan la temática.
En el verano porteño se presenta por estos días "Loco Afán",
del chileno Pedro Lemebel, dirigida por el joven dramaturgo y actor
uruguayo Gerardo Begérez, quien en 2010 sacudió la escena de la
capital argentina con adaptaciones de "Tengo miedo, torero",
del mismo autor, "Desamor. Mundos paralelos", de Ulises Puiggrós,
y "Reglas, usos y costumbres en la sociedad moderna", del
francés Jean-Luc Lagarce, todas en el universo de las relaciones
homosexuales.
Esta tendencia coincide con una creciente cultura amigable hacia las
diferentes opciones sexuales en Argentina, que se coronó en julio de
2010 con la sanción de la ley de matrimonio igualitario, que transformó
a este país en el primero de América Latina en consagrar los mismos
derechos para parejas heterosexuales u homosexuales.
Begérez dijo a IPS que su producción teatral, en parte orientada hacia
el mundo gay, "se fue dando naturalmente, por un interés personal,
y a su vez encontré en Buenos Aires una ciudad que me garantiza muchas
libertades".
En "Uruguay, Chile o Brasil es mucho más complicado", evaluó
este director uruguayo, que vive desde 2008 en Argentina y ha recorrido
muchos países por su trabajo.
"En Montevideo, donde nací, la sociedad es mucho más pacata, y
ello se expresa en el chiste, la broma, la risa macabra y la condena
social" de tipo homofóbico, contó.
El auge del teatro "gay friendly" se inscribe en una ebullición
constante de la oferta de dramaturgia de Buenos Aires, donde hay 22
salas o complejos de tipo comercial, según la Asociación Argentina de
Empresarios Teatrales, y con 14 teatros oficiales dependientes de los
gobiernos de la Ciudad o de la Nación.
Además, el Instituto Proteatro del gobierno municipal tiene registrados
cerca de 140 teatros del circuito alternativo, ubicados especialmente en
los tradicionales barrios de Abasto, Palermo, San Telmo, Norte y Centro,
y a ello se suman otras 20 salas no inscriptas, estiman fuentes del
sector.
Muscari, uno de los más reconocidos y exitosos dramaturgos argentinos,
explicó a IPS que en sus espectáculos no procura "convocar específicamente
al público gay sino naturalizar temas para todo tipo de espectadores".
Con 34 años y unas 30 obras dirigidas, la mayoría de su autoría,
Muscari puso en escena en 2010 "Feizbuk", "En la cama",
"El anatomista" y "Escoria".
"Me cuesta mucho hacer un corte de mis obras por sexualidad o por
temática", reconoció este autor.
En ese sentido, Juan Tauil, cronista de Soy, el suplemento de la cultura
gay del diario local Página 12, y autor del blog
lacronicamechupaunhuevo.blogspot.com, coincidió ante IPS en que las
obras en cartel "específicamente homoeróticas conforman un
circuito reducido, pero del resto, todo está teñido por la identidad
de género y tiene presencia de nuevas formas de familia y de amor".
La obra "Shangay", de Muscari, que ya estuvo en cartelera tres
años y será repuesta en pocos meses, "contrariamente a lo que se
puede pensar, convocaba a todo tipo de público", explicó su autor.
Muscari valoró que la "ley de matrimonio igualitario, al haber
expandido la temática a un espacio social amplio, habilitó a que los
contenidos gay sean tomados con naturalidad".
En tanto, Begérez argumentó que "hay una tendencia a hablar de
estos temas porque la sociedad lo necesita, para plasmar lo maravilloso
que está pasando en este país a través del arte, no ya como una
militancia y una crítica sino como un lado más luminoso".
Este contexto invita, según Begérez, a mayor complejidad de las
puestas, como en "Loco afán", que permitió "trabajar
mucho la estética de la trasgresión natural".
"El tema del VIH/Sida y su entorno son mucho más tabú, por lo que
lo llevé a un extremo del sarcasmo y del humor negro, que por otra
parte está en la letra de Lemebel, la loca y la diosa del mundo de las
letras", explicó.
El director y actor uruguayo remarcó el valor de la "incentivación
política a esta expresión y un auge turístico que hace de Buenos
Aires la ciudad gay de Latinoamérica".
Por su parte, Tauil agregó que lo que exhibe el rumbo del teatro
argentino es que "está en juego la identidad, y ello golpea a cada
sector".
"Hay una nueva visión de lo que es ser homosexual, mujer y hombre,
y de lo que es ser argentino y latinoamericano. La presencia de una
Presidenta (Cristina Fernández) ha venido a mover muchas estructuras",
indicó.
La agenda que ha tenido presencia histórica en el teatro argentino,
aunque décadas antes se presentaba de otra forma. El abordaje más
complejo sobre la homosexualidad estaba reservado al circuito off y a
alguna presencia en los teatros oficiales.
Por su parte, Muscari destacó el impacto que le produjo a sus 15 años
ver la obra "Los invertidos", dirigida por Alberto Urbe en el
estatal teatro San Martín, y reconoció en la puesta riesgos que hoy ya
no corren.
Si bien la difusión "boca a boca" o el reparto de volantes en
la céntrica avenida porteña Corrientes, siguen siendo una fuente de
difusión central para el teatro alternativo, lo novedoso de los últimos
años ha sido el salto de la identidad de género a las grandes
carteleras de la ciudad y también de la sudoriental ciudad de Mar del
Plata, principal destino del turismo veraniego de los argentinos.
Un dato que marcó Muscari es que más actores "se han animado a
transgredir su propia red conceptual", y citó que convocó para
protagonizar "Shangay", una obra que define como homoerótica,
al actor Gonzalo Heredia, una de las máximas figuras actuales de los
culebrones televisivos y símbolo sexual masculino mediático.
Heredia se mostró interesado, aunque finalmente debió declinar la
oferta por superposición de tareas, añadió.(FIN/2011)
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