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La justicia carga
herencia de la dictadura
Por Pamela Sepúlveda
SANTIAGO, 24/05/2011 (IPS/ Enkidu Magazine ) -
"Lo que se hace en Chile no es justicia sino que es una pantomima,
porque con la Ley Antiterrorista no hay posibilidad alguna de alcanzarla",
afirmó en su visita al país José Venturelli, portavoz del
Secretariado Europeo de la Comisión Ética Contra la Tortura (CECT-SE).
La norma a la que se refiere Venturelli fue la
aplicada originalmente a los cuatro comuneros mapuches presos en una cárcel
del sur, que este martes cumplen 70 días de huelga de hambre en reclamo
de un juicio justo.
Ramón Llanquileo, José Huenuche y Jonathan Huillical, sentenciados a
20 años de prisión, y Héctor Llaitul, a 25 años, finalmente fueron
enjuiciados por homicidio frustrado y robo de madera por una norma común.
Pero se usó para ello la investigación que se había realizada en el
marco de la Ley Antiterrorista.
Otros 10 indígenas detenidos por el llamado "caso bombas" ya
cumplieron 65 días de ayuno este año para denunciar supuestos montajes
con el fin de inculparlos por esta ley heredada de la dictadura
(1973-1990), cuestionada también por aplicarse a menores de 18 años.
A pesar de que fue modificada varias veces, sus críticos sostienen que
aún conserva su espíritu represivo. "Se actualiza en términos
que pareciera que la función represiva del Estado debe tener, además
del derecho penal normal, un recurso ultra intenso indispensable",
dijo a IPS el abogado Julio Cortés.
Tal como está planteada, se viola el derecho a la presunción de
inocencia y, por tal, no permite un juicio justo, según juristas. También
permite aumentar la prisión preventiva, investigaciones judiciales
secretas y limitar derechos de acusados, además de aplicar penas
desproporcionales, pudiendo incluso doblarlas en comparación a un mismo
delito juzgado por leyes comunes.
En un informe emitido el año pasado sobre Chile, la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos sostuvo que en la norma no hay una
definición adecuada del delito de terrorismo sino que la deja a la
discrecionalidad del juez o tribunal quién la aplica.
El presidente de Chile, el derechista Sebastián Piñera, admitió que
la ley tiene imperfecciones, pero ha defendido su existencia.
Es necesario "adecuar nuestra legislación antiterrorista a los estándares
propios de las democracias desarrolladas, pero sin que ello nos
signifique bajar la guardia frente a este flagelo cruel y despiadado,
que representa en sí mismo una violación grave a los derechos
fundamentales", señaló Piñera el sábado 21 en su cuenta anual
al parlamento.
"Es verdad que después de 2001 (atentados del 11 de septiembre en
Estados Unidos) hay un aumento de las facultades para combatir el
terrorismo a nivel global (…), pero en el caso de la ley chilena
"permite tratar como delitos terroristas los perpetrados contra la
propiedad, y eso es desproporcional", enfatizó Cortés.
Otra crítica de la Comisión de la Organización de los Estados
Americanos es el uso de la declaración protegida o "sin rostro",
cuya eliminación fue planteada por los diputados de los partidos
Socialista y Comunista e independientes que hicieron un nuevo intento
por modificar esta norma.
"La posibilidad de recabar pruebas a través de testigos y peritos
protegidos, lo que a su turno admite que se les otorgue un
contraprestación económica", desnaturaliza la esencia de las
pruebas y la imparcialidad, fomentando la delación "a cambio de
dinero y la fabricación arbitraria de pruebas", argumenta la
iniciativa parlamentaria presentada en abril.
Arma contra la protesta mapuche
Los mapuches representan 83 por ciento del casi millón de indígenas
existentes en Chile. En la actualidad hay 49 de ellos imputados o
cumpliendo condena por delitos investigaos en el marco de Ley
Antiterrorista.
Por posibles irregularidades en el procesamiento, infracción de
derechos y garantías constitucionales, los cuatro huelguistas
interpusieron un recurso de nulidad del juicio ante la Corte Suprema,
cuyo fallo será anunciado en junio. Mientras, la ministra Ena Von Baer
llamó a los comuneros a deponer su ayuno.
"Aquí hubo una decisión de los tribunales de justicia, autónoma,
y al gobierno no le compete comentar las decisiones de los tribunales de
justicia", argumentó la portavoz de Piñera.
Diversas organizaciones mapuche y de derechos humanos han sostenido que
las detenciones a comuneros hay que contextualizarlas en la lucha por la
recuperación de su territorio ancestral, lo cual no constituye una
asociación ilícita terrorista.
Desde 2008, esta cuestionada ley ha sido aplicada a cinco mapuche
menores de 18 años. "Por supuesto que la gravedad es mayor cuando
se pasa por encima de una serie de convenciones firmadas y ratificadas
por Chile, como la Convención sobre los Derechos del Niño", señaló
a IPS el director de la Fundación de Apoyo a la Niñez y sus Derechos (Anide),
José Horacio Wood.
La Ley de Responsabilidad Penal Adolescente es la que correspondería
aplicar a personas menores de 18 años en Chile.
La misma incoherencia en la investigación y los excesivos períodos de
privación de libertad rechazados por los mapuche, son los denunciados
por los detenidos en el llamado caso bombas.
"Lo que pasó con los mapuche fue más bien el laboratorio de cómo
aplicar esta ley en democracia", analizó Cortés, abogado defensor
en esta causa.
Se trata de 14 imputados por supuestos delitos de asociación ilícita
terrorista y colocación de 29 artefactos explosivos. Diez de ellos
sostuvieron una huelga de hambre de 65 días, entre febrero y abril.
"Los ‘caso bombas’ hoy día parecen ser, más bien, los ‘caso
de tongo’, los ‘caso de los montajes’, porque resulta que no hay
ningún elemento que hoy se quiera aceptar", expresó Venturelli,
luego de que más de 2.500 pruebas presentadas por la fiscalía fueran
desestimadas en la preparación del juicio oral.
Entre las pruebas de los delitos que fueron desechadas aparecían libros
sobre anarquismo, extintores, bicicletas, impresoras y ejemplares de
periódicos.
Las voces críticas a la Ley Antiterrorista la enfocan como un peligroso
instrumento represivo hacia la movilización y disidencia política,
sobre todo mientras persista como cuerpo legal que anula la posibilidad
y derecho a la legítima defensa.
"Mediante la Ley Antiterrorista han sido capaces de poder mantener
una presión sobre cualquier tipo de protesta (…). De hecho,
legalmente lo que han desarrollado es lo que se llama el derecho penal
del enemigo", concluyó Venturelli al apuntar la incoherencia de la
norma con el sistema democrático.
(FIN/2011)
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